Comparte en tus redes

Gracias por extender la Misión de Amor:

Hoy el evangelio dice, pero el Señor te habla y está presente en tu vida. Escúchalo y comparte en tus redes, que tus redes se llenarán de la plenitud y el gozo de la vida en el evangelio.

Hoy el evangelio dice:

“Desde aquel día, Jesús comenzó a anunciar a sus discípulos que debía ir a Jerusalén, y sufrir mucho de parte de los ancianos, de los sumos sacerdotes y de los escribas; que debía ser condenado a muerte y resucitar al tercer día.
Pedro lo llevó aparte y comenzó a reprenderlo, diciendo: “Dios no lo permita, Señor, eso no sucederá”.
Pero él, dándose vuelta, dijo a Pedro: “¡Retírate, ve detrás de mí, Satanás! Tú eres para mí un obstáculo, porque tus pensamientos no son los de Dios, sino los de los hombres”.
Entonces Jesús dijo a sus discípulos: “El que quiera venir detrás de mí, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga.
Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; y el que pierda su vida a causa de mí, la encontrará.
¿De qué le servirá al hombre ganar el mundo entero si pierde su vida? ¿Y qué podrá dar el hombre a cambio de su vida?
Porque el Hijo del hombre vendrá en la gloria de su Padre, rodeado de sus ángeles, y entonces pagará a cada uno de acuerdo con sus obras.”

De ahí medito haciendo un dialogo con el alma mía:

Alma Mía cuando leo: “tus pensamientos no son los de Dios, sino los de los hombres” ¿Cuantas veces es “el qué dirán” mi guía?

Quiero encontrar mi guía, mi centro de vida. Alma mía, regresa al fondo de ti, eres el alma mía, en tu espíritu que te da vida está tu guía y es el Amor y es el Padre Nuestro y es el Maestro… Dialoga, platícale y haz silencio para descubrir la respuesta de tu oración

Y quiero ir al camino, la verdad y la vida, seguirlo….“El que quiera venir detrás de mí, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga”

Entonces renunciar a lo que diga la gente y lo que mi mente, mis emociones, mi cuerpo e imaginación digan.
Es decir perder mi vida en manos de Dios, abandonarme hasta que encuentre a Cristo en el día que vivo, hasta llegar al presente que camino, hasta sentir su presencia de verdad.

Dejar todo lo pasajero, para tener lo eterno y presente. Parece difícil, pero que eso significa dejar el pasado y sus rencores y resentimientos en el pasado y no pretender vivir el futuro que no ha llegado, llenándome de temor e incertidumbre. Dejar todo lo temporal para estar donde estoy y es donde Dios quiere que esté y es donde me da las herramientas para cumplir su misión de amar.

Amar

Amar a mi Señor porque siempre está presente. y amar a mi prójimo y a mi porque siempre somos una expresión de su presencia.

Llevar la cruz temporal que arrastra el tiempo, que anuncia el martirio que vendrá. Dejar de llevar la cruz es aceptar la voluntad de Dios que está firme en el presente. Aceptar que Dios me guía, abraza, consuela y fortalece en el presente. Entones aceptar que soy su hijo eternamente y si tengo la paternidad soy padre plenamente, no por el cuerpo sino por el espíritu que está presente en los hijos. Porque esa es la paternidad, la presencia que bendice la bendición de Dios.

Dejar que la presencia de Dios sea presente en nuestra conciencia no es una petición, es la diferencia entre la vida y la muerte. “¿De qué le servirá al hombre ganar el mundo entero si pierde su vida? ¿Y qué podrá dar el hombre a cambio de su vida? “

Tu puedes tener estos mensajes, solo hazle copy-paste al dialogo en oración con el Señor y compártelos en tus redes. Eres llamado a ser pescador de hombres.

Autor entrada: misiondeamor

Laico promotor y terapéita de Mision de Amor. Investigador de desarrollo de la espiritualidad en el conflicto. Lic. en Comunicación y postgrado en Psicoterapia de Pareja.

Deja un comentario