¿Qué hago? ¿Qué te dice el corazón?

Gracias por extender la Misión de Amor:

El Amor no se acaba. Alma mía, si dejas en tu corazón se aniden juicios, condenas, rencores y resentimientos. Eso será lo que se desborde en tu boca y en tus actos. Permite que el perdón vacíe toda esa basura que desbordas y le das realidad. Permite que el Amor brille en tu vida, guíe tu camino y le de verdad a tu existencia.

¿Cuántas veces has mirado con odio, envidia, lujuria, rencor? Las mismas veces que has permitido que se aniden en tu conciencia. Que difícil tratar de mantener una relación en píe con cimientos de arena. La arena fluye en el río y así como un día apareció, un día continúo su camino. Las piedras sostenidas en arena se desprenden hasta que se unen a otras piedras y permanecen unidas. Las piedras son las que le dan cause al río. Por eso se construye el dique de una presa piedras o cuando se construye una casa se colocan cimientos de piedra.

Aquellas molestias que acumulas, aquellas ofensas y deudas que guardas van colmando tu corazón y ocultan a tu conciencia el Amor que te sostiene. Tu espíritu es expresión del Amor de Dios. En tu espíritu fluye el río de la plenitud del cielo, del gozo eterno, de la misericordia, el auto-control, la fidelidad y la paciencia. El Señor ha puesto en tí el Perdón para que perdones, para que transformes la adversidad y el conflicito en una bendición. Para que te levantes y sostengas en el camino, la verdad y la vida.

Cuando tu estás presente en un momento de conflicto o adversidad, deja de apropiártelo para mirarte como víctima del prójimo o las circunstancias. Mirate como misionero de Amor. Mirá al Señor, Amor de los amores mirándote. Mírate en el Señor, eres su Amor encarnado. Mirá al Señor en ti, su espíritu es la fuente de tu existencia, es el camino, la verdad y la vida. Mira que el Señor permite tu presencia en el conflicto y la adversidad, aún en la cruz, para transformar con Amor.

Haz oración dialogando con el Señor, en lo íntimo, en lo profundo de tu corazón, confíale tus debilidades, adversidades y conflictos. Permite que la fuente de la creación, la guía del Espíritu Santo del Creador sea quien guíe tus pasos, sea tu camino, verdad y vida.

Así también dialoga con tu prójimo para señalarle que es un Amor, que tiene perdón y misericordia, que en el fondo de su corazón está la fuente de bendiciones que transforma la maldición en bendición, que levanta al muerto y al paralítico.

El dialogo en oración en y hacia ti, es para transformar con el perdón los cimientos de tu vida, el paso de tu caminar y que luzca la verdad del amor que te sostiene. Recuerda Dios te bendice, acepta que eres una bendición y bendice.

Por ejemplo, dialoga con el Señor leyendo el evangelio y preguntándote ¿Qué quiere que hagas? ¿cual es mi misión del día? Con tu prójimo y contigo. Llena tu corazón de la presencia del Amor.

Lee el testimonio de la buena noticia, según San Lucas (6,43-49).

Jesús decía a sus discipulos:

«No hay árbol bueno que dé frutos malos, ni árbol malo que dé frutos buenos:

cada árbol se reconoce por su fruto. No se recogen higos de los espinos ni se cosechan uvas de las zarzas.

El hombre bueno saca el bien del tesoro de bondad que tiene en su corazón. El malo saca el mal de su maldad, porque de la abundancia del corazón habla la boca.

¿Por qué ustedes me llaman: ‘Señor, Señor’, y no hacen lo que les digo?

Yo les diré a quién se parece todo aquel que viene a mí, escucha mis palabras y las practica.

Se parece a un hombre que, queriendo construir una casa, cavó profundamente y puso los cimientos sobre la roca. Cuando vino la creciente, las aguas se precipitaron con fuerza contra esa casa, pero no pudieron derribarla, porque estaba bien construida.

En cambio, el que escucha la Palabra y no la pone en práctica, se parece a un hombre que construyó su casa sobre tierra, sin cimientos. Cuando las aguas se precipitaron contra ella, en seguida se derrumbó, y el desastre que sobrevino a esa casa fue grande.»

Autor entrada: Juan Manuel D'Acosta

Laico promotor y terapéita de Mision de Amor. Investigador de desarrollo de la espiritualidad en el conflicto. Lic. en Comunicación y postgrado en Psicoterapia de Pareja.

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