Comulga

Gracias por extender la Misión de Amor:

El Señor no está esperando a que te confieses para ir a salvarte. “Si a alguno de ustedes se le cae en un pozo su hijo o su buey, ¿acaso no lo saca en seguida, aunque sea sábado?”( San Lucas 14,1-6.)

Hay tres caminos para recibir en comunión a Cristo:

En la comunión Sacramental:

La más importante y transformadora es la comunión de Cristo Sacramental. Si hemos pecado, debemos estar revestidos de la gracia de su misericordia con el sacramento de la reconciliación.

En la Comunión Espiritual

La Comunión Espiritual es el viatico para quienes estamos, o no, en pecado y necesitados de su transfomante gracia, el Señor acude a nosotros con su Espíritu Santo.

“El misterio [de la comunión] es tan perfecto que conduce a la cúspide de todos los bienes: en ella culmina todo deseo humano, porque aquí llegamos a Dios y Dios se une a nosotros con la unión más perfecta ». Precisamente por eso, es conveniente cultivar en el ánimo el deseo constante del Sacramento eucarístico. De aquí ha nacido la práctica de la « comunión espiritual », felizmente difundida desde hace siglos en la Iglesia y recomendada por Santos maestros de vida espiritual. Santa Teresa de Jesús escribió: « Cuando […] no comulgáredes y oyéredes misa, podéis comulgar espiritualmente, que es de grandísimo provecho […], que es mucho lo que se imprime el amor ansí deste Señor »”. (ECCLESIA DE EUCHARISTIA DEL SUMO PONTÍFICE JUAN PABLO II

San Juan María Vianney, el Cura de Ars, decía: “Una Comunión espiritual actúa en el alma como un soplo de viento en una brasa que está a punto de extinguirse. Cada vez que sientas que tu amor por Dios se está enfriando, rápidamente haz una Comunión espiritual”.

Oración para Comulgar espiritualmente:

Jesús mío, creo que Tú estás en el Santísimo Sacramento; te amo sobre todas las cosas y deseo recibirte ahora dentro de mi alma; ya que no te puedo recibir sacramentalmente, ven a lo menos espiritualmente a mi corazón.

Señor, no soy digno ni merezco que entres en mi pobre morada pero di una sola palabra y mi alma será sana, salva y perdonada.

El Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de Nuestro Señor Jesucristo, guarden mi alma para la vida eterna. Amén.

Y como si ya te hubiese recibido, te abrazo y me uno todo a Ti. Tú no te ausentes de mí.

Te suplico, oh Señor mío Jesucristo, que la ardiente y dulce fuerza de tu amor, embargue toda mi alma, a fin de que muera de amor por Ti, a sí como Tú te dignaste morir de amor por mí.

Amén

En la Comunión de Caridad y misericordia (Amor)

Con la tercera comunión el Señor va más hasta el fondo de tu existencia para transformarte y descubrir la gracia y encarnar la misericordia de nuestro Señor, estemos, o no, en pecado. La tercera comunión, la comunión de caridad (Mateo 25, 31-46). La caridad es el verdadero amor a Dios que vive realmente en mi prójimo.

Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber; era forastero, y no me acogisteis; estaba desnudo, y no me vestisteis; enfermo y en la cárcel, y no me visitasteis.” Entonces dirán también éstos: “Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o sediento o forastero o desnudo o enfermo o en la cárcel, y no te asistimos?” Y Él entonces les responderá: “En verdad os digo que cuanto dejasteis de hacer con uno de estos más pequeños, también conmigo dejasteis de hacerlo.” E irán éstos a un castigo eterno, y los justos a una vida eterna.

Viene a tu encuentro

El Señor no espera y nos tiende la mano para salvar a sus hijos, como nos lo dice la buena noticia que nos comparte San Lucas (14,1-6)

Un sábado, Jesús entró a comer en casa de uno de los principales fariseos. Ellos lo observaban atentamente.
Delante de él había un hombre enfermo de hidropesía.
Jesús preguntó a los doctores de la Ley y a los fariseos: “¿Está permitido curar en sábado o no?”.
Pero ellos guardaron silencio. Entonces Jesús tomó de la mano al enfermo, lo curó y lo despidió.
Y volviéndose hacia ellos, les dijo: “Si a alguno de ustedes se le cae en un pozo su hijo o su buey, ¿acaso no lo saca en seguida, aunque sea sábado?”.
A esto no pudieron responder nada.

Autor entrada: Juan Manuel D'Acosta

Laico promotor y terapéita de Mision de Amor. Investigador de desarrollo de la espiritualidad en el conflicto. Lic. en Comunicación y postgrado en Psicoterapia de Pareja.

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