¿Cómo Vivir la Santa Misa?

Durante tu paso por la vida nunca te pierdas asistir a  la Santa Misa, es un pequeño retiro que puede vivirse con gran profundidad, reconociéndonos pecadores, pidiendo la intercesión, alimentándonos de la palabra y consagrándonos en cuerpo y alma a nuestro Señor en el momento del ofertorio, pues sin lugar a dudas viene a nuestro encuentro, al consagrarse a nosotros y entregarse como pan de vida eterna. Así nos retiramos en la Santa Misa.

Guía para viajar en la Santa Misa

En este viaje terrenal y temporal asistimos al misterio de fe “Nuestro Salvador, en la última cena, la noche que lo traicionaban, instituyo el sacrificio eucarístico de su cuerpo y sangre, con lo cual iba a perpetuar por los siglos, hasta su vuelta, el sacrificio de la cruz y a confiar a su esposa, la iglesia, el memorial de su muerte y resurrección: sacramento de piedad; vinculo de caridad; banquete pascual, en el cual se come a Cristo, el alma se llena de gracia y se nos da una prenda de gloria venidera”(CLV n. 47)

Ritos iniciales

Procesión y canto de entrada:

¡¡¡Somos Iglesia peregrina!!!!

Saludo:

En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amén (Así sea).

Acto Penitencial:

Venimos con el Señor reconociéndonos débil, enfermo y pecadores “Yo confieso…;”

Gloria:

Alabemos la presencia del Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, en la Asamblea.

Oración Colecta:

Pedimos, invocamos o esperamos que el Señor nos conceda reconocer su presencia viva

Liturgia de la palabra:

 

Dios se Manifiesta

Esto es palabra de Dios Diálogo entre Dios y su pueblo.

  • Salmo responsorial: Salmo 66:1-3, 5, 8, 16-17
    el día 16 Agosto, 2017 a las 5:00 am

    1 Del maestro de coro. Cántico. Salmo. Aclamad a Dios, la tierra toda,2 salmodiad a la gloria de su nombre, rendidle el honor de su alabanza,3 decid a Dios: ¡Qué terribles tus obras! Por la grandeza de tu fuerza, tus enemigos vienen a adularte;5 Venid y ved las obras de Dios, temible en sus gestas por los hijos de Adán:8 Pueblos, bendecid a nuestro Dios, haced que se oiga la voz de su alabanza,16 Venid a oír y os contaré, vosotros todos los que teméis a Dios, lo que él ha hecho por mí.17 A él gritó mi boca, la alabanza ya en mi lengua. […]

  • Evangelio: Mateo 18:15-20
    el día 16 Agosto, 2017 a las 5:00 am

    15 «Si tu hermano llega a pecar, vete y repréndele, a solas tú con él. Si te escucha, habrás ganado a tu hermano.16 Si no te escucha, toma todavía contigo uno o dos, para que todo asunto quede zanjado por la palabra de dos o tres testigos.17 Si les desoye a ellos, díselo a la comunidad. Y si hasta a la comunidad desoye, sea para ti como el gentil y el publicano.18 «Yo os aseguro: todo lo que atéis en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en el cielo.19 «Os aseguro también que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, sea lo que fuere, lo conseguirán de mi Padre que está en los cielos.20 Porque donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.» […]

  • Primera lectura: Deuteronomio 34:1-12
    el día 16 Agosto, 2017 a las 5:00 am

    1 Moisés subió de las Estepas de Moab al monte Nebo, cumbre del Pisgá, frente a Jericó, y Yahveh le mostró la tierra entera: Galaad hasta Dan,2 todo Neftalí, la tierra de Efraím y de Manasés, toda la tierra de Judá, hasta el mar Occidental,3 el Négueb, la vega del valle de Jericó, ciudad de las palmeras, hasta Soar.4 Y Yahveh le dijo: «Esta es la tierra que bajo juramento prometí a Abraham, Isaac y Jacob, diciendo: A tu descendencia se la daré. Te dejo verla con tus ojos, pero no pasarás a ella.»5 Allí murió Moisés, servidor de Yahveh, en el país de Moab, como había dispuesto Yahveh.6 Le enterró en el Valle, en el País de Moab, frente a Bet Peor. Nadie hasta hoy ha conocido su tumba.7 Tenía Moisés 120 años cuando murió; y no se había apagado su ojo ni se había perdido su vigor.8 Los israelitas lloraron a Moisés treinta días en las Estepas de Moab; cumplieron así los días de llanto por el duelo de Moisés.9 Josué, hijo de Nun, estaba lleno del espíritu de sabiduría, porque Moisés le había impuesto las manos. A él obedecieron los israelitas, cumpliendo la orden que Yahveh había dado a Moisés.10 No ha vuelto a surgir en Israel un profeta como Moisés, a quien Yahveh trabata cara a cara,11 nadie como él en todas las señales y prodigios que Yahveh le envió a realizar en el país de Egipto, contra Faraón, todos sus siervos y todo su país,12 y en la mano tan fuerte y el gran terror que Moisés puso por obra a los ojos de todo Israel. […]

Homilía

El celebrante nos ayuda para seguir el ejemplo de Jesús en nuestra vida diaria.

Credo

Confesamos nuestra fe.

Oración de los fieles

Le hablamos al Señor pidiendo por las necesidades de todos.

Liturgia de la Eucaristía

(DIOS SE ENCARNA PARA NOSOTROS):

En la liturgia eucarística reproducimos ritualmente los tres gestos que Jesús hizo en la Última Cena.

I. Tomo Pan … Presentación de dones

El Sacerdote ministerial presenta la ofrenda que hacemos como sacerdotes bautismales presentamos con el pan: nuestro trabajo, alegría, vida y dones. Con el vino: nuestro temor, errores, fragilidad, debilidad, sufrimiento y dolor para entregarnos y transformarnos en el cuerpo y la sangre de Cristo, mirarnos en el cuerpo místico de Cristo. Descubrir a Cristo en nosotros.

  • Lavabo pues sacrificaremos a un justo
  • Oramos como Hermanos
  • Le pedimos sobre nuestro ofrecimiento

II. Dio gracias… Plegaria Eucarística

Prefacio-Santo

Damos la bienvenida y alabanza con agradecimiento a Dios, al tres veces santo.

Epíclesis

De rodillas como iglesia sacerdotal, profética y real imploramos el poder divino para que los dones ofrecidos por los hombres queden consagrados y se conviertan en el Cuerpo y la Sangre de Cristo. Es un dialogo especial de invocación al Espíritu Santo y va acompañado del gesto epiclético, la imposición de las manos sobre las ofrendas.

Narración de la Institución

De rodillas asistimos con toda nuestra conciencia al momento de mayor recogimiento de la humanidad, cuando el sacerdote recitando las palabras de Jesús en la Última Cena, recibe en el pan y el vino el Cuerpo y la Sangre del Señor.

Confiamos y creemos en Cristo, tenemos fe, pero necesitamos que el Señor la aumente para descubrir que Cristo está vivo entre nosotros es el misterio enviado por el Padre Nuestro para salvarnos en el camino de regreso al gozo del cielo es el pan bajado del cielo que con su Espíritu Santo en nuestro espíritu nos guía.

Aclamación

Aclamamos el misterio central de nuestra fe. Por eso anunciamos su muerte y proclamamos su resurrección.

Intercesión

“Este es mi Cuerpo” “Esta es mi Sangre” ¡qué mayor Don podemos presenciar en nuestra vida! Dios con Nosotros y nosotros cara a cara frente a Él, digno de toda adoración de rodillas.

Sacrificamos a Jesús pidiéndole que venga y viene a unirnos como Iglesia. Pidámosle frente a frente por el Papa, por los obispos, por todos los difuntos y por todos nosotros.

Doxología

El sacerdote ofrece al Padre el cuerpo y la sangre de Jesús, por Cristo, con él y en él, en la unidad del Espíritu Santo. Todos respondemos: “Amén”.

III. Lo partió y se lo dio…Rito de Comunión

  • Nos atrevemos a decir junto a Cristo: “Padre Nuestro que estás en el cielo…”
  • Como hermanos y frente a Cristo nos entregamos el saludo de paz
  • El Sacerdote parte la presencia de Cristo en lo que fuera pan y nos la ofrece
  • Reconocemos que es Cristo, el cordero que Dios vuelve a sacrificar por nosotros.


Sagrada Comunión

  1. Comunión Sacramental.- Revestidos de la limpieza de alma que nos da el Señor en el Sacramento de la reconciliación, sin mancha de pecado nos acercamos a recibir a Cristo en sagrada comunión. No somos dignos de que venga a nosotros, pero Cristo ya pago con sangre nuestra dignidad y la confirma con su presencia en los sacramentos.
  2. Comunión espiritual.- No podemos salir de este momento sin recibir la sagrada comunión aunque sea espiritualmente. Si nuestra vida tiene pecado sin confesar, necesitamos su fortaleza para levantarnos y seguirlo repite en tu lugar de rodillas, con tu mano en el pecho, mientras los otros comulgan: “Creo, Jesús mío, que estás real y verdaderamente en el cielo y en el Santísimo Sacramento del Altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo vivamente recibirte dentro de mi alma, pero no pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón. Y como si ya te hubiese recibido, te abrazo y me uno del todo a Ti. Señor, no permitas que jamás me aparte de Ti. Amén
  3.  Luego de la comunión sacramental o la espiritual, ponte de rodillas en tu lugar y retirarte en silencio a dialogar con el Señor, a compartirle, darle gracias, pedir sus favores e interceder por nuestro prójimo.
  4. El sacerdote que preside concluirá nuestro dialogo con la oración después de la Comunión

RITOS DE DESPEDIDA

Bendición:

•La bendición también puede ser solemne y se recibe con la cabeza inclinada respondiendo amén a cada invocación.

La Mision:

•Finalmente el padre o el diácono despide a todos con el “Podemos ir en paz”, esto es un envío: semejante al de Jesús con sus discípulos

Despedida y envío

Alimentados con el pan de la Palabra y de la Eucaristía, volvemos a nuestras actividades, a vivir lo que celebramos, llevando a Jesús en nuestros corazones.

Tienes toda la razón, te falta espiritualidad

Alma mía, el viejo tabú de que la vida se rige por la razón a terminado por esconder la espiritualidad de ser humano. ¿Con qué cara vemos a Dios? Sin duda lo explicamos con la razón en la teologizá y según esta disciplina de la razón es en lo que se fundamenta la religión . Pero ¿Cómo explicar a Dios? No me cabe en la cabeza, que vanidad y soberbia explicar a Dios. Donde estábamos cuando separó´los mares y las estrellas. A donde quiere llegar el pensamiento sin haber experimentado a Dios. […]

Un ángel

La vida tiene colores y sinsabores, situaciones que en la mía, a veces, no puedo controlar. Quizá mi situación no sea tan difícil como creo, pero me doy cuenta que cuando tengo un sentimiento atrapado que me daña, me arrastra hasta las profundidades de la tristeza, donde todo se ve turbio, donde no se encuentra la salida. En medio de esa situación pueden suceder cosas extrañas, como la que me sucedió a mí. […]

Oración desde el embarazo a la Santísima Virgen de la Candelaria

En el embarazo, el nacimiento y la infancia, nuestra madre del Cielo es fiel guía, intercesora y consuelo. Bendice con tu ruego la protección de la maternidad y el buen destino de la paternidad. Junto con el rosario nocturno, bien está implorar su presencia amorosa, con un dialogo como este: […]

¿Dónde estás?

Señor me entristece que no aprecien lo que hago por los demás. Por el contrario siento que abusan, me repito que tengo derecho y no hay juez que me apoye o justifique. Todos parecen buscar a ese juez justo que les de el derecho a amar, gozar, vivir la paz, tener paciencia, dominio de uno mismo o la amabilidad. Espero a ese juez justo, espero que Tú seas el juez justo que me haga justicia ante los abusos. […]

¿Por qué arrodillares frente a Cristo en la Eucaristía?

Tal vez las personas que permanecen de pie en el momento de la consagración estén mal informadas o pretendan guardar una actitud de respeto solamente ante este evento. Pero déjenme afirmarles que el evento más importante para la humanidad es precisamente la consagración de nuestro Señor en la Eucaristía. […]

Mi abuela

El día que mi abuela murió  sentí  una profunda tristeza, y   lamentaba no haberla ido a visitar  antes porque tenía algunos años de no verla, una última  lección me dejó: “en vida hermano, en vida”. Mi abuela era una mujer valiente y de carácter fuerte, ella vivía en un rancho, prácticamente aislada de la civilización,  tuvo más de 9 hijos algunos murieron y los otros salieron a buscar una oportunidad de vida mejor, unos  se fueron para Estados Unidos y jamás volvieron, en ocasiones  sólo de visita, otros a la capital de la Ciudad de México  o a algún otro estado de nuestro México, y mi abuelo siempre trabajando en el campo. […]

Oh Dios ¡no te creo!

Señor no creo que estés conmigo. Quiero encontrar palabras y poemas de amor para sentir tu Espíritu en mi espíritu; para formar mis pensamientos, mis emociones, mis labios y mis obras, y así mirarme en Ti, encontrarme contigo, mi Señor, y decirte un plegaria que sólo mi corazón puede pronunciar y un canto que sólo mi alma puede cantarte. […]