Medita: ¿Cualquier camino o tener un rumbo?

Gracias por extender la Misión de Amor:

10 meditaciones del viaje espiritual 10/10

La décima decisión a meditar es: “Perderse en cualquier camino o tener un camino con rumbo”.

El adversario del Amor nos confunde en nuestra mente, emociones, en el cuerpo y aún con el prójimo y la percepción del mundo que nos rodea. Influye en la imaginación y hasta toca los sueños para perdernos en el camino rumbo al Amor. Está separación del camino, la verdad y la vida del Amor es un error que nos hunde en la profundidad y el averno de la tierra, quitándonos el gozo del cielo. Sobre todo si, por nuestra decisión, decidimos perdernos en las cosas de la tierra y negar el camino construido con el sacrificio de la sangre de Cristo.

Hay dos modos de perderse en el camino, primero debido a nuestro egoísmo que se cierra a extender el amor en el mundo y la otra forma es debida a nuestras debilidades y en ese sentido recordemos que en la debilidad está nuestra fortaleza como encontramos el poder de Dios en las flaquezas de Pablo(2 Corintios 12, 8:10) Acerca de esto, tres veces he rogado al Señor para que lo quitara de mí. Y El me ha dicho: Te basta mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, muy gustosamente me gloriaré más bien en mis debilidades, para que el poder de Cristo more en mí. Por eso me complazco en las debilidades, en insultos, en privaciones, en persecuciones y en angustias por amor a Cristo; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.

Luego entonces el camino es el rumbo, pues no se trata de salir sino de estar en conciencia en el camino del Amor, como Cristo lo dijo: ( Juan 14,5:7) “Tomás le dijo: Señor, si no sabemos adónde vas, ¿cómo vamos a conocer el camino? Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre sino por mí. Si me hubierais conocido, también hubierais conocido a mi Padre; desde ahora le conocéis y le habéis visto.…”

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