Medita: ¿Separación o unión?

Gracias por extender la Misión de Amor:

10 meditaciones del viaje espiritual 7/10

La séptima decisión a meditar “Mirar el mundo que nos rodea dividido o unido”.

Cuán diferente es mirar al mundo con el ánimo (nuestra alma o espíritu) en desolación a mirarnos en unidad con el universo. Caminar solo es la negación del mundo tal y como lo conocemos, aún el mismo ermitaño vive en unidad con la humanidad. El egoísmo es como un hoyo negro que absorbe la energía y la desolación es una depresión llena de energía que atrapa la luz del amor. Juzgar de bueno o malo el egoísmo es caer en la separación, en el mundo del bien y el mal que promovía la serpiente en el paraíso. Por eso abordemos el egoísmo (imaginémoslo como la cascara de una semilla) es una condición que cubre la conciencia del amor.

De bebés el egoísmo era fundamental para crecer: Sentir el amor, comer dormir y estar limpio era todo lo importante. Al crecer tuvimos que compartir nuestra plastilina y los crayones, la pelota y algunos juguetes. El egoísmo se abría más cuando aprendimos a perder en el juego y a hacer compañeros y amigos. Luego el egoísmo recibió su primera llamada cuando veíamos a las personas del sexo contrario atractivas y entregaríamos nuestros sueños y suspiros. Así se descascaraba el egoísmo cuando tuvimos conciencia de la necesidad de unirnos en pareja, para consecuentemente dejar el egoísmo a un lado para atender a los hijos y luego dejar a los hijos seguir su vida y sostenernos con el amor que floreció en nuestra vida ya en los tiempos maduros.

La soledad se comparte, la desolación quiere negar la soledad. En la soledad dialogamos con el Señor, cerrando nuestra puerta y charlando en oración, siempre llamados a mayor profundidad en el dialogo, mayor presencia de su presencia en nuestro espíritu, mayor unidad con su amor, con el prójimo, con el universo que nos rodea hasta llegar a una plena contemplación al mirar su amor, mirando su amor en nosotros como en nuestro prójimo, mirándolo en nosotros, mirando en su amor.. contemplando un-verso de amor.

(Mateo 6:6-8) “Pero tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cuando hayas cerrado la puerta, ora a tu Padre que está en secreto, y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará. Y al orar, no uséis repeticiones sin sentido, como los gentiles, porque ellos se imaginan que serán oídos por su palabrería, Por tanto, no os hagáis semejantes a ellos; porque vuestro Padre sabe lo que necesitáis antes que vosotros le pidáis.…”

Autor entrada: misiondeamor

Laico promotor y terapéita de Mision de Amor. Investigador de desarrollo de la espiritualidad en el conflicto. Lic. en Comunicación y postgrado en Psicoterapia de Pareja.

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