Siete palabras de amor

Gracias por extender la Misión de Amor:

Me cuesta trabajo identificar tu presencia en la cruz y mirarte como Padre bueno y misericordioso, encarnado en Jesucristo con tu Espíritu Santo transformándonos para amar, para perdonar a quien me dañó.

Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen. (Lucas, 23: 3)

Señor Perdónanos porque no sabemos lo que hacemos. No sabemos perdonar. Qué difícil es mirar en el sacrificio tu presencia, mirar en el dolor tu misericordia, escuchar ante la ofensa tu perdón.

“Yo te aseguro: hoy estarás conmigo en el Paraíso.” – Amen (Lucas, 23: 43).

Tu eres la puerta del cielo. Cuánta ingratitud guardamos en nuestro corazón, qué fácil olvidamos la gratitud, que fácil te desterramos de esta tierra, Señor.

“Mujer, ahí tienes a tu padre. […] Ahí tienes a tu madre.” – (Juan, 19: 26-27).

Tu eres nuestro Hermano, en Tí somos hijos del Padre Nuestro, tu eres el Espíritu Santo de nuestro espiritu. Eres el amor que alienta nuestra vida. Unidos en tí somo tu cuerpo místico, tu iglesia para dar de beber al sediento, de comer al hambriento, consuelo al separado, unguento al doliente, tu Amor que bendice para amar a nuestro prójimo.

“¡Dios mío, Dios mío!, ¿por qué me has abandonado?” – (Mateo, 27: 46 y Marcos, 15: 34).

Tu eres el hijo de Dios, el Padre y el Espiritu Santo, nunca nos abandonas. Cuántas veces he preferido esconderme tras el ruido en lugar de sentarme a solas a platicar contigo, como Padre Nuestro, Hermano y Espiritu Santo consolador.

“Tengo sed de justicia .” – Sitio (Juan, 19: 28).

Y hacemos lo que dice el salmos 69:21: Y por comida te damos hiel, y para tu sed te damos a beber vinagre, de nuestra vida le entregamos unos minutos sin esmerarnos en estar profundamente contigo.

“Todo está cumplido.”(Juan, 19: 30).

Como profetisa Isaías( 53:10,12) Pero quiso el SEÑOR quebrantarle, sometiéndo le a padecimiento. Cuando El se entregue a sí mismo como ofrenda de expiación, verá a su descendencia, prolongará sus días, y la voluntad del SEÑOR en su mano prosperará.…

Si embargo, qué amarga sensación descubrir todo el amor que nos tienes y tantas veces que te ignoro. Tantas veces que prefiero unas monedas de plata, cuando tú eres la abundancia. Tantas veces que prefiero negarte por miedo, cuando tú eres el amor. Traicionarte por mis razones y por mis justificaciones, juzgar y condenar a quienes tú has salvado.

“Padre, en mi espíritu encomiendo tus manos.” – (Lucas, 23: 46).

Sin duda el dolor de tu cruz crece a través del tiempo y de nuestras negaciones. Sin duda tu misericordia es tan grande, que pudiendo condenarnos, pues eres juez justo, prefieres guiarnos a la salvación; a pesar de que te abandonamos en el Sagrario donde permaneces presente dispuesto a consolarnos.

Señor cuánto amor nos entregas. Ayudanos a no reprimirlo con nuestro egoísmo, a abrazar al mundo con tu presencia y darle paz y reconocer su libertad, animar su fe y su esperanza. A perdonar, dejando de juzgar. A descubrir la bendición y la lección en la ofensa.

Al amarte sobre todas las cosas podremos amar al mundo con tu amor y a nuestro prójimo como a nosotros mismos. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor, sacrificado por el Padre Nuestro para guiarnos con el Espíritu Santo a la gloria Eterna. Amén

 

7 palabras decisivas en el pontificado del Papa Francisco.

Ternura. Salir. Descarte. Periferias. Lágrimas. Misericordia. Alegría.

 

Autor entrada: misiondeamor

Laico promotor y terapéita de Mision de Amor. Investigador de desarrollo de la espiritualidad en el conflicto. Lic. en Comunicación y postgrado en Psicoterapia de Pareja.

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Siete palabras de amor

Gracias por extender la Misión de Amor:

Autor entrada: misiondeamor

Laico promotor y terapéita de Mision de Amor. Investigador de desarrollo de la espiritualidad en el conflicto. Lic. en Comunicación y postgrado en Psicoterapia de Pareja.

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