Palabra: ¡Podemos cambiar este mundo!

Gracias por extender la Misión de Amor:

«La Palabra era Dios (…). Todo se hizo por ella» (Jn 1,1.3) HOY VISITARE AL SENOR EN EL SAGRARIO PARA DECIRLE: “Amor, te Amo” COMPARTE

«A todos los que la recibieron les dio poder de hacerse hijos de Dios» (Jn 1,12). Tu palabra es la red que te une en el Amor para habitar el paraíso en la tierra. Mírate en la Red de Amor que la Palabra de Dios ha creado donde reina y su la voluntad es el Amor. Medita si tu palabra es verdad o ha sólo es un ruido que confunde. Tus expresiones y tus acciones encarnan tu palabra, cada vez que insultas o mientes, te rodeas de expresiones que insultan o mienten y contaminas al mundo con insultos y mentiras. En cambio mira que ocurre cuando tus palabras y expresiones son de Amor y unidad, entonces comienzas a dar sentido y dirección al mundo que te abraza y espera de ti el Amor del que estás hecho.

«Y la Palabra se hizo carne» (Jn 1,14) Cuando tu palabra niega tu egoísmo, se extiende tu presencia de amor en la red a la que perteneces. La palabra que nace del Amor acepta cualquier sufrimiento o dolor para transformar el mundo en la Palabra de Dios, con el Espíritu de Dios, con el Amor de Cristo.

El Señor te anima con el Amor de su Espíritu Santo, deja de desanimarte con mentiras, rencores, juicios y condenas. Tienes la Palabra de Dios encarnada en Cristo y Cristo esperando encarnarse en tí. Si en verdad quieres vivir el Amor, niégate a ti mism@, acepta y entrega la Palabra que encarna a Cristo, comparte la Palabra de Amor del Espíritu Santo. Déjate abrazar por la Palabra de Dios que con su creación de Amor te abraza.

odio-amorVivir el Amor te costará el mundo que has creado en la falsedad y la adversidad. Sacrificarás el mundo que sólo existe en tu imaginación para tener un mundo de verdad, vida y encaminado en el Amor. Tu mundo se ha sostenido en la separación y naturalmente que vez como se separa y se quiebra en pedazos. Tu mundo está encaminado por los temores y la sombras. ¿A quien conviene? Solo al adversario dueño del temor y las sombras, donde el sufrimiento es eterno y no tiene sentido nada.

«La vida era la luz» (Jn 1,4) La vida, la verdad y el camino es una expresión de Amor, es el milagro por el que peregrinas. El Amor es el milagro que te envió a este mundo para que lo transformes con todo el amor con que te creo. El Amor confía en ti, te confía su Palabra. Eres Amor encarnado porque confía en su obra, nosotros hemos desconfiado de su Palabra.

«La Palabra era la luz verdadera que ilumina a todo hombre que viene a este mundo» (Jn 1,9) Confía en Dios, confía en el Amor que confía en nosotros y nos ilumina el espíritu. Comencemos a iluminar la vida. Ama a Dios sobre todas las cosas y a tu prójimo como a ti mismo. Dile Padre Nuestro y si te cuesta amar a tu prójimo o a ti mismo, apóyate en el amor de Dios. Palabra de Amor.

Observa el efecto de las palabras en el agua:

Texto del Evangelio

(Jn 1,1-18):

En el principio existía la Palabra y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios. Ella estaba en el principio con Dios. Todo se hizo por ella y sin ella no se hizo nada de cuanto existe. En ella estaba la vida y la vida era la luz de los hombres, y la luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no la vencieron.

Hubo un hombre, enviado por Dios: se llamaba Juan. Éste vino para un testimonio, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por Él. No era él la luz, sino quien debía dar testimonio de la luz.

La Palabra era la luz verdadera que ilumina a todo hombre que viene a este mundo. En el mundo estaba, y el mundo fue hecho por ella, y el mundo no la conoció. Vino a su casa, y los suyos no la recibieron. Pero a todos los que la recibieron les dio poder de hacerse hijos de Dios, a los que creen en su nombre; la cual no nació de sangre, ni de deseo de hombre, sino que nació de Dios. Y la Palabra se hizo carne, y puso su Morada entre nosotros, y hemos contemplado su gloria, gloria que recibe del Padre como Hijo único, lleno de gracia y de verdad.

Juan da testimonio de Él y clama: «Éste era del que yo dije: El que viene detrás de mí se ha puesto delante de mí, porque existía antes que yo». Pues de su plenitud hemos recibido todos, y gracia por gracia. Porque la Ley fue dada por medio de Moisés; la gracia y la verdad nos han llegado por Jesucristo. A Dios nadie le ha visto jamás: el Hijo único, que está en el seno del Padre, Él lo ha contado.

Autor entrada: Juan Manuel D'Acosta

Laico promotor y terapéita de Mision de Amor. Investigador de desarrollo de la espiritualidad en el conflicto. Lic. en Comunicación y postgrado en Psicoterapia de Pareja.

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Palabra: ¡Podemos cambiar este mundo!

Gracias por extender la Misión de Amor:

Autor entrada: Juan Manuel D'Acosta

Laico promotor y terapéita de Mision de Amor. Investigador de desarrollo de la espiritualidad en el conflicto. Lic. en Comunicación y postgrado en Psicoterapia de Pareja.

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