¿Cómo Vivir la Santa Misa?

Durante tu paso por la vida nunca te pierdas asistir a  la Santa Misa, es un pequeño retiro que puede vivirse con gran profundidad, reconociéndonos pecadores, pidiendo la intercesión, alimentándonos de la palabra y consagrándonos en cuerpo y alma a nuestro Señor en el momento del ofertorio, pues sin lugar a dudas viene a nuestro encuentro, al consagrarse a nosotros y entregarse como pan de vida eterna. Así nos retiramos en la Santa Misa.

Guía para viajar en la Santa Misa

En este viaje terrenal y temporal asistimos al misterio de fe “Nuestro Salvador, en la última cena, la noche que lo traicionaban, instituyo el sacrificio eucarístico de su cuerpo y sangre, con lo cual iba a perpetuar por los siglos, hasta su vuelta, el sacrificio de la cruz y a confiar a su esposa, la iglesia, el memorial de su muerte y resurrección: sacramento de piedad; vinculo de caridad; banquete pascual, en el cual se come a Cristo, el alma se llena de gracia y se nos da una prenda de gloria venidera”(CLV n. 47)

Ritos iniciales

Procesión y canto de entrada:

¡¡¡Somos Iglesia peregrina!!!!

Saludo:

En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amén (Así sea).

Acto Penitencial:

Venimos con el Señor reconociéndonos débil, enfermo y pecadores “Yo confieso…;”

Gloria:

Alabemos la presencia del Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, en la Asamblea.

Oración Colecta:

Pedimos, invocamos o esperamos que el Señor nos conceda reconocer su presencia viva

Liturgia de la palabra:

 

Dios se Manifiesta

Esto es palabra de Dios Diálogo entre Dios y su pueblo.

  • Salmo responsorial: Salmo 66:1-3, 5, 8, 16-17
    el día 16 Agosto, 2017 a las 5:00 am

    1 Del maestro de coro. Cántico. Salmo. Aclamad a Dios, la tierra toda,2 salmodiad a la gloria de su nombre, rendidle el honor de su alabanza,3 decid a Dios: ¡Qué terribles tus obras! Por la grandeza de tu fuerza, tus enemigos vienen a adularte;5 Venid y ved las obras de Dios, temible en sus gestas por los hijos de Adán:8 Pueblos, bendecid a nuestro Dios, haced que se oiga la voz de su alabanza,16 Venid a oír y os contaré, vosotros todos los que teméis a Dios, lo que él ha hecho por mí.17 A él gritó mi boca, la alabanza ya en mi lengua. […]

  • Evangelio: Mateo 18:15-20
    el día 16 Agosto, 2017 a las 5:00 am

    15 «Si tu hermano llega a pecar, vete y repréndele, a solas tú con él. Si te escucha, habrás ganado a tu hermano.16 Si no te escucha, toma todavía contigo uno o dos, para que todo asunto quede zanjado por la palabra de dos o tres testigos.17 Si les desoye a ellos, díselo a la comunidad. Y si hasta a la comunidad desoye, sea para ti como el gentil y el publicano.18 «Yo os aseguro: todo lo que atéis en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en el cielo.19 «Os aseguro también que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, sea lo que fuere, lo conseguirán de mi Padre que está en los cielos.20 Porque donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.» […]

  • Primera lectura: Deuteronomio 34:1-12
    el día 16 Agosto, 2017 a las 5:00 am

    1 Moisés subió de las Estepas de Moab al monte Nebo, cumbre del Pisgá, frente a Jericó, y Yahveh le mostró la tierra entera: Galaad hasta Dan,2 todo Neftalí, la tierra de Efraím y de Manasés, toda la tierra de Judá, hasta el mar Occidental,3 el Négueb, la vega del valle de Jericó, ciudad de las palmeras, hasta Soar.4 Y Yahveh le dijo: «Esta es la tierra que bajo juramento prometí a Abraham, Isaac y Jacob, diciendo: A tu descendencia se la daré. Te dejo verla con tus ojos, pero no pasarás a ella.»5 Allí murió Moisés, servidor de Yahveh, en el país de Moab, como había dispuesto Yahveh.6 Le enterró en el Valle, en el País de Moab, frente a Bet Peor. Nadie hasta hoy ha conocido su tumba.7 Tenía Moisés 120 años cuando murió; y no se había apagado su ojo ni se había perdido su vigor.8 Los israelitas lloraron a Moisés treinta días en las Estepas de Moab; cumplieron así los días de llanto por el duelo de Moisés.9 Josué, hijo de Nun, estaba lleno del espíritu de sabiduría, porque Moisés le había impuesto las manos. A él obedecieron los israelitas, cumpliendo la orden que Yahveh había dado a Moisés.10 No ha vuelto a surgir en Israel un profeta como Moisés, a quien Yahveh trabata cara a cara,11 nadie como él en todas las señales y prodigios que Yahveh le envió a realizar en el país de Egipto, contra Faraón, todos sus siervos y todo su país,12 y en la mano tan fuerte y el gran terror que Moisés puso por obra a los ojos de todo Israel. […]

Homilía

El celebrante nos ayuda para seguir el ejemplo de Jesús en nuestra vida diaria.

Credo

Confesamos nuestra fe.

Oración de los fieles

Le hablamos al Señor pidiendo por las necesidades de todos.

Liturgia de la Eucaristía

(DIOS SE ENCARNA PARA NOSOTROS):

En la liturgia eucarística reproducimos ritualmente los tres gestos que Jesús hizo en la Última Cena.

I. Tomo Pan … Presentación de dones

El Sacerdote ministerial presenta la ofrenda que hacemos como sacerdotes bautismales presentamos con el pan: nuestro trabajo, alegría, vida y dones. Con el vino: nuestro temor, errores, fragilidad, debilidad, sufrimiento y dolor para entregarnos y transformarnos en el cuerpo y la sangre de Cristo, mirarnos en el cuerpo místico de Cristo. Descubrir a Cristo en nosotros.

  • Lavabo pues sacrificaremos a un justo
  • Oramos como Hermanos
  • Le pedimos sobre nuestro ofrecimiento

II. Dio gracias… Plegaria Eucarística

Prefacio-Santo

Damos la bienvenida y alabanza con agradecimiento a Dios, al tres veces santo.

Epíclesis

De rodillas como iglesia sacerdotal, profética y real imploramos el poder divino para que los dones ofrecidos por los hombres queden consagrados y se conviertan en el Cuerpo y la Sangre de Cristo. Es un dialogo especial de invocación al Espíritu Santo y va acompañado del gesto epiclético, la imposición de las manos sobre las ofrendas.

Narración de la Institución

De rodillas asistimos con toda nuestra conciencia al momento de mayor recogimiento de la humanidad, cuando el sacerdote recitando las palabras de Jesús en la Última Cena, recibe en el pan y el vino el Cuerpo y la Sangre del Señor.

Confiamos y creemos en Cristo, tenemos fe, pero necesitamos que el Señor la aumente para descubrir que Cristo está vivo entre nosotros es el misterio enviado por el Padre Nuestro para salvarnos en el camino de regreso al gozo del cielo es el pan bajado del cielo que con su Espíritu Santo en nuestro espíritu nos guía.

Aclamación

Aclamamos el misterio central de nuestra fe. Por eso anunciamos su muerte y proclamamos su resurrección.

Intercesión

“Este es mi Cuerpo” “Esta es mi Sangre” ¡qué mayor Don podemos presenciar en nuestra vida! Dios con Nosotros y nosotros cara a cara frente a Él, digno de toda adoración de rodillas.

Sacrificamos a Jesús pidiéndole que venga y viene a unirnos como Iglesia. Pidámosle frente a frente por el Papa, por los obispos, por todos los difuntos y por todos nosotros.

Doxología

El sacerdote ofrece al Padre el cuerpo y la sangre de Jesús, por Cristo, con él y en él, en la unidad del Espíritu Santo. Todos respondemos: “Amén”.

III. Lo partió y se lo dio…Rito de Comunión

  • Nos atrevemos a decir junto a Cristo: “Padre Nuestro que estás en el cielo…”
  • Como hermanos y frente a Cristo nos entregamos el saludo de paz
  • El Sacerdote parte la presencia de Cristo en lo que fuera pan y nos la ofrece
  • Reconocemos que es Cristo, el cordero que Dios vuelve a sacrificar por nosotros.


Sagrada Comunión

  1. Comunión Sacramental.- Revestidos de la limpieza de alma que nos da el Señor en el Sacramento de la reconciliación, sin mancha de pecado nos acercamos a recibir a Cristo en sagrada comunión. No somos dignos de que venga a nosotros, pero Cristo ya pago con sangre nuestra dignidad y la confirma con su presencia en los sacramentos.
  2. Comunión espiritual.- No podemos salir de este momento sin recibir la sagrada comunión aunque sea espiritualmente. Si nuestra vida tiene pecado sin confesar, necesitamos su fortaleza para levantarnos y seguirlo repite en tu lugar de rodillas, con tu mano en el pecho, mientras los otros comulgan: “Creo, Jesús mío, que estás real y verdaderamente en el cielo y en el Santísimo Sacramento del Altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo vivamente recibirte dentro de mi alma, pero no pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón. Y como si ya te hubiese recibido, te abrazo y me uno del todo a Ti. Señor, no permitas que jamás me aparte de Ti. Amén
  3.  Luego de la comunión sacramental o la espiritual, ponte de rodillas en tu lugar y retirarte en silencio a dialogar con el Señor, a compartirle, darle gracias, pedir sus favores e interceder por nuestro prójimo.
  4. El sacerdote que preside concluirá nuestro dialogo con la oración después de la Comunión

RITOS DE DESPEDIDA

Bendición:

•La bendición también puede ser solemne y se recibe con la cabeza inclinada respondiendo amén a cada invocación.

La Mision:

•Finalmente el padre o el diácono despide a todos con el “Podemos ir en paz”, esto es un envío: semejante al de Jesús con sus discípulos

Despedida y envío

Alimentados con el pan de la Palabra y de la Eucaristía, volvemos a nuestras actividades, a vivir lo que celebramos, llevando a Jesús en nuestros corazones.

Murió mi hermano, de un accidente

Un  momento difícil, doloroso. Se mira como un golpe terrible, devastador.”

Este duelo, hay que confiarlo al Señor. Entregarle al Señor para que nos guíe en este camino y llene a tu hermano del gozo de la luz perpetua y que descanse en Paz porque el Señor dice: “Talitá kum” (yo te lo ordeno, levántate). […]

Terapia personal con el Sagrado Corazón de Jesús

15 días de dialogo en oración Alma mía, dale tiempo a tu terapia personal con el Señor. Abre tu espíritu y deja que te transforme su Sagrado Corazón. Es el buen pastor y te busca entre la maleza, llama a su presencia y deja que te cargue en sus hombros, nada te puede faltar. Permite Leer másTerapia personal con el Sagrado Corazón de Jesús[…]

No soy dign@…

"No soy digno de vengas a mi casa, pero una palabra tuya bastará para sanar"

Señor ¿Cuánta misericordia para la humanidad que olvida que somos hijos del padre nuestro? Emmanuel, Dios con y entre nosotros y nos dividimos entre hermanos. Buscamos el Amor y nos alejamos de ti. Cuanto Amor nos tienes para encarnarte en la Sagrada Eucaristía y ser “Dios con Nosotros”.

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Gracias por ser “Dios con Nosotros”, en el Cuerpo de Cristo. Naces entre los peregrinos y desposeídos, te acurrucas entre las carencias, te encarnas como hombre para llevarnos a tu divina presencia.

Gracias por ser “Corpus Christi” con nosotros y vencer todo obstáculo. Levantaste en el madero la salvación, en el pan y el vino está tu presencia. En el perdón revelas el misterio de redención.

Con el agua nos unes a ti desde tu bautismo como hombre, para ser Padre, en la Hermandad de Cristo con el Espíritu Santo.

Estás entre los perseguidos, los injuriados, los sencillos. Tu Espíritu Santo es camino, verdad y vida entre la soberbia de la Ley y la vanidad y el olvido de los hombres.

Tu Amor no da el perdón para dejar de ser esclavos de quienes condenamos, guardamos rencor o tienen deuda o culpa.

Nos conoces y recibes nuestras culpas, juicios, martirios y condena, para transformarlos. Ante la duda y el temor, nos enseñas a dialogar contigo en la oración. A tener presente al  Padre Nuestro y habitar en el cielo y alcanzar.

Estás presente en cuerpo, sangre, alma y divinidad en el Sagrado Pan de la Cena Pascual, para que siempre seamos uno. Eres salud para los enfermos, libertad para los poseídos. Generoso entre los hambrientos, consuelo y fortaleza para débiles y cansados.

Señor, tu sabes que destruimos a quien nos contradice y te contradecimos. Eres fiel y conoces nuestras traiciones. Nos has visto negarte tantas veces y burlarnos del dolor de nuestro prójimo doliente y aún así te compadeces de nosotros y aceptas la cruz de cada uno de nuestros días, perdonas las ofensas y entregas tu Amor.

En cada celebración de la Santa Misa pagas nuestra dignidad con precio de sangre, sin cobrarnos deuda. ¿Quien puede llamarnos indignos? si tu Amor ha pagado tanto por nuestra dignidad.

¿Quien como Tú, Señor? que vences a la muerte, sometes a los infiernos y resucitas pleno para continuar llevándonos a la plenitud de tu presencia en el Amor.

Es tan grande tu Amor que la razón no alcanza a entender, pero nos entregas tu Espíritu a nuestro espíritu para que sea luz y expresión de nuestras expresiones. Sabiduría, inteligencia, temor de Dios, Gozo, Paz, Amor, Perseverancia… toda tu luz para cualquier sombra en nuestro breve paso por la tierra. Pues eres Dios con nosotros.

Sólo tu Señor eres capaz de abrazarnos con el universo y alimentarnos con tu cuerpo y sangre y animar nuestro espíritu, con el camino y la verdad y la vida de tu Espíritu Santo. Sólo tu Señor eres Dios y pastor hablando a las ovejas y regresas a buscar a quienes nos perdemos. Eres Padre que espera el regreso del hijo pródigo. Nos llamas hermanos en lugar de siervos. Nos das tu presencia en nuestro espíritu. ¡Que paciencia la tuya!  esperas el momento en que nos retiremos para orar y dialogar contigo para ser en nosotros y nosotros en ti.

Dios con nosotros y nosotros en Dios. Gracias por recibirme en este momento en que miro en el reflejo de mi vida tu presencia. En los pensamientos y la emoción de mi existencia encuentro tu Amor. En el cuerpo que me sostiene tu palabra encarnada. En el prójimo tu presencia como en mi mismo.

Repito siempre “Dios te bendice”  pues estas con nosotros. Miren: ¡Dios está entre nosotros! mira el “Corpus Christi” y cree.

“No soy digno de vengas a mi casa, pero una palabra tuya bastará para sanar”

Día de Corpus Christi

TOLUCA, México.- Fieles católicos acudieron este día de Corpus Christi a escuchar la tradicional misa de medio día, niños y niñas fueron vestidos de indígenas y algunos se tomaron la foto en los escenarios que se colocan alrededor de la Catedral de Toluca para tener un recuerdo de este día. Agencia MVT / Crisanta Espinosa. (DIGITAL)

TOLUCA, México.- Fieles católicos acudieron este día de Corpus Christi a escuchar la tradicional misa de medio día, niños y niñas fueron vestidos de indígenas y algunos se tomaron la foto en los escenarios que se colocan alrededor de la Catedral de Toluca para tener un recuerdo de este día. Agencia MVT / Crisanta Espinosa. (DIGITAL)

Te encuentro en el relato de San Lucas( 7,1-10)

Cuando Jesús terminó de decir todas estas cosas al pueblo, entró en Cafarnaún.
Había allí un centurión que tenía un sirviente enfermo, a punto de morir, al que estimaba mucho.
Como había oído hablar de Jesús, envió a unos ancianos judíos para rogarle que viniera a curar a su servidor.

Cuando estuvieron cerca de Jesús, le suplicaron con insistencia, diciéndole: “El merece que le hagas este favor, porque ama a nuestra nación y nos ha construido la sinagoga”.

Jesús fue con ellos, y cuando ya estaba cerca de la casa, el centurión le mandó decir por unos amigos: “Señor, no te molestes, porque no soy digno de que entres en mi casa; por eso no me consideré digno de ir a verte personalmente. Basta que digas una palabra y mi sirviente se sanará.

Porque yo -que no soy más que un oficial subalterno, pero tengo soldados a mis órdenes- cuando digo a uno: ‘Ve’, él va; y a otro: ‘Ven’, él viene; y cuando digo a mi sirviente: ‘¡Tienes que hacer esto!’, él lo hace”.
Al oír estas palabras, Jesús se admiró de él y, volviéndose a la multitud que lo seguía, dijo: “Yo les aseguro que ni siquiera en Israel he encontrado tanta fe”.

Cuando los enviados regresaron a la casa, encontraron al sirviente completamente sano.

¡Esto es Palabra de Dios!

Hij@, eres el Amor de Dios, su bendición, haz familia.

Oye Hij@. Parece que hacer familia es sólo tarea de los padres, pero ¿cómo hacer familia cuando uno de ellos falta?, ¿cuando los papás están en crisis? En los problemas matrimoniales parece que los hijos no cuentan en las decisiones y son los más afectados. Si eres hij@ programad@ o no, de comportamiento correcto o rebelde siempre serás de la familia. Formas el cuerpo de tu familia. Hij@ eres una bendición de Dios en tu familia. […]

Flor a María tambien es saludar

Ofrecimiento

Recibe Madre mía estás flores de Amor: “daré los buenos días a Dios, a 20 prójimos y a mi mismo cuando me vea al espejo”. Flores en nombre de Jesucristo tu hijo, para que se unan a tus ruegos por nosotros Santísima Madre mía del cielo: Hija de Dios Padre, Esposa de Dios Espíritu Santo, Madre de Dios Hijo.

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Meditación

Madre Mía en mi correr me preguntas

¿Cómo te encuentras esta mañana? ¿Te sientes bien?”

Me detengo a confiarte mis debilidades, mis penas y mis errores que me atormentan

(PAUSA… busca en tu corazón aquello que estorba al gozo del amor, la paz y el perdón)

Dialogo

Madre Mía tu me dices:

“Pon esto en tu corazón, mi pequeñ@ hij@: no temas. ¿No estoy yo aquí, que soy tu Madre? ¿No te encuentras bajo mi sombra, a mi cobijo? ¿No soy yo la fuente de tu alegría? ¿No estás tú en el pliegue de mi manto, en el cruce de mis brazos? ¿Necesitas algo más?”

(PAUSA háblale con la confianza de que es tu Madre del Cielo)

Entrega

Toma mis flores y bendecirlas con tus manos para enseñarlas a mis hermanos estas flores de Amor: “daré los buenos días a Dios, a 20 prójimos y a mi mismo cuando me vea al espejo”

Oración conclusiva

Te entrego Madre Mía el Ave María de San Juan Pablo II

¡Dios te salve, María!

Te saludamos con el Angel: Llena de gracia.

El Señor está contigo.

Te saludamos con Isabel: ¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre! ¡Feliz porque has creído a las promesas divinas!

Te saludamos con las palabras del Evangelio:

Feliz porque has escuchado la Palabra de Dios y la has cumplido.

¡Tú eres la llena de gracia!

Te alabamos, Hija predilecta del Padre.

Te bendecimos, Madre del Verbo divino.

Te veneramos, Sagrario del Espíritu Santo.

Te invocamos; Madre y Modelo de toda la Iglesia.

Te contemplamos, imagen realizada de las esperanzas de toda la humanidad.

¡El Señor está contigo!

Tú eres la Virgen de la Anunciación, el Sí de la humanidad entera al misterio de la salvación.

Tú eres la Hija de Sión y el Arca de la nueva Alianza en el misterio de la visitación.

Tú eres la Madre de Jesús, nacido en Belén, la que lo mostraste a los sencillos pastores y a los sabios de Oriente.

Tú eres la Madre que ofrece a su Hijo en el templo, lo acompaña hasta Egipto, lo conduce a Nazaret.

Virgen de los caminos de Jesús, de la vida oculta y del milagro de Caná.

Madre Dolorosa del Calvario y Virgen gozosa de la Resurrección.

Tú eres la Madre de los discípulos de Jesús en la espera y en el gozo de Pentecostés.

Bendita…

porque creíste en la Palabra del Señor,

porque esperaste en sus promesas,

porque fuiste perfecta en el amor.

Bendita por tu caridad premurosa con Isabel,

por tu bondad materna en Belén,

por tu fortaleza en la persecución,

por tu perseverancia en la búsqueda de Jesús en el templo,

por tu vida sencilla en Nazaret,

por tu intercesión en Cana,

por tu presencia maternal junto a la cruz,

por tu fidelidad en la espera de la resurrección,

por tu oración asidua en Pentecostés.

Bendita eres por la gloria de tu Asunción a los cielos,

por tu maternal protección sobre la Iglesia,

por tu constante intercesión por toda la humanidad.

¡Santa María, Madre de Dios!

Queremos consagrarnos a ti.

Porque eres Madre de Dios y Madre nuestra.

Porque tu Hijo Jesús nos confió a ti.

Porque has querido ser Madre de la Iglesia.

Nos consagramos a ti:

Los obispos, que a imitación del Buen Pastor

velan por el pueblo que les ha sido encomendado.

Los sacerdotes, que han sido ungidos por el Espíritu.

Los religiosos y religiosas, que ofrendan su vida

por el Reino de Cristo.

Los seminaristas, que han acogido la llamada del Señor.

Los esposos cristianos en la unidad e indisolubilidad de su amor con sus familias.

Los seglares comprometidos en el apostolado.

Los jóvenes que anhelan una sociedad nueva.

Los niños que merecen un mundo más pacífico y humano.

Los enfermos, los pobres, los encarcelados,

los perseguidos, los huérfanos, los desesperados,

los moribundos.

¡Ruega por nosotros pecadores!

Madre de la Iglesia, bajo tu patrocinio nos acogemos y a tu inspiración nos encomendamos.

Te pedimos por la Iglesia, para que sea fiel en la pureza de la fe, en la firmeza de la esperanza, en el fuego de la caridad, en la disponibilidad apostólica y misionera, en el compromiso por promover la justicia y la paz entre los hijos de esta tierra bendita.

Te suplicamos que toda la Iglesia se mantenga siempre en perfecta comunión de fe y de amor, unida a la Sede de Pedro con estrechos vínculos de obediencia y de caridad.

Te encomendamos la fecundidad de la nueva evangelización, la fidelidad en el amor de preferencia por los pobres y la formación cristiana de los jóvenes, el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas, la generosidad de los que se consagran a la misión, la unidad y la santidad de todas las familias.

¡Ahora y en la hora de nuestra muerte!

¡Virgen, Madre nuestra! Ruega por nosotros ahora. Concédenos el don inestimable de la paz, la superación de todos los odios y rencores, la reconciliación de todos los hermanos.

Que cese la violencia y la guerrilla.

Que progrese y se consolide el diálogo y se inaugure una convivencia pacífica.

Que se abran nuevos caminos de justicia y de prosperidad. Te lo pedimos a ti, a quien invocamos como Reina de la Paz.

¡Ahora y en la hora de nuestra muerte!

Te encomendamos a todas las víctimas de la injusticia y de la violencia, a todos los que han muerto en las catástrofes naturales, a todos los que en la hora de la muerte acuden a ti como Madre.

Sé para todos nosotros Puerta del cielo, vida, dulzura y esperanza, para que, juntos, podamos contigo glorificar al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

¡Amén!

La alegría del amor

Oración sobre el amor en la familia Oración desde la exhortación sobre el amor en la familia del Papa Francisco Señor, tu eres la alegría del amor que se vive en la familia. Eres el júbilo de la Iglesia. Ninguna señal de crisis te aleja del matrimonio, «el deseo de familia permanece vivo. Eres el Leer másLa alegría del amor[…]

¡Que resucite el amor y el perdón por los sacerdotes!

Amar, perdonar y orar por los sacerdotes es descubrir que somos uno en ellos y ellos son uno de nosotros. Hablemosle al Señor, en oración, escuchemos el eco de este dialogo en nuestro espiritu.  Luego lee la oración que hace el Papa Francisco hacia los sacerdotes.

Que resucite el amor por los sacerdotes

Dios de Amor, quiero que resucite el amor a mis sacerdotes

Todos ellos, son gente que HOY entrega su vida por los demás.

Quiero amarlos CON CARIÑO, RESPETO Y ADMIRACION.

Ellos tiene que saber que no están solos. […]

Rosario al Padre en Jesús con el Espiritu Santo

TODOS: En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo

JEFE DE TURNO: En esta oración ante la imagen del Padre en Jesús, queremos prepararnos a recibir y disponernos a cooperar con la gracia divina que emana del misterio pascual de Cristo, de quien reciben su poder todos los sacramentos y sacramentales” […]

Flores de Amor y Misericordia

Podemos transformemos este mundo cubriéndolo de flores amor. Siembra y cultiva una o varias flores de amor al día. Haz volver, SEÑOR, a nuestros cautivos, como las corrientes en el sur. Los que siembran con lágrimas, segarán con gritos de júbilo. El que con lágrimas anda, llevando la semilla de la siembra, en verdad volverá Leer másFlores de Amor y Misericordia[…]

Mira tu conciencia

Alma mía ilumina mis razones, emociones, cuerpo y relaciones con mi prójimo y el mundo con la luz que recibes del Espíritu Santo, la presencia del Señor en los Sacramentos y el abrazo con toda su creación  de Padre Nuestro.

Señor, que no sea sordo a tu voz. […]