¡Se libre en verdad! mírate amando

La libertad es usar la capacidad de decidir por un bien superior y el bien superior es el Amor, es amar.

En la libertad se vive el gozo, la paz, el autocontrol, la fidelidad, la amabilidad, la paciencia  del Espíritu del Amor. Tú eres una expresión del Amor del Señor, del Espíritu Santo, eres espíritu del Amor, Amor encarnado. Amar es lo que en verdad puedes dar, pues eres Amor. […]

Inicia tu transformación con Ayuno y Abstinencia

Una sola comida fuerte al día, sólo agua, eso es ayuno.

Más que un sacrificio el ayuno y la abstinencia son una ofrenda de amor y gratitud al Señor. En lugar de concentrarte en comer, usa ese espacio para dialogar con el Señor. Deja de pensar en la carne y concentra tu atención en el espíritu. […]

La herencia del divorcio

  • Los matrimonios no se divorcian, son las familias quienes lo hacen por herencia.

La separación por rompimiento de la pareja queda en la herencia familiar. El escudo de Armas que habla de las batallas y los honores conquistados se modifica para entregarles a los hijos un reino dividido.  Muchos dirán que los hijos comprenden, tal vez lo hagan, pero no olvidan y el perdón será la esperanza mayor para vivir el Amor como Dios Manda.  […]

No te desanimes, eres un Amor.

Alma mía, en tu duelo, tu carencia, tu desesperanza, al caminar desanimada. ¿a donde mira tu corazón? ¿hacia el cielo o la tierra? Si levantas la cabeza verás cuan grande es la misericordia del Señor y frente a ti verás su presencia, el camino, la verdad y la vida. Pero si tus ojos se clavan en la tierra dejaras de contemplarte en los milagros que el Señor hace en todo lugar del universo y tú eres un Amor del universo. […]

La separación

Meditación: la separación Dios está conmigo. Pero es más: Dios está en mí 1 2 Te has topado con lo duro de mi cabeza y de mi corazón. Encontraste mi egoísmo que se resiste a ser señalada/o siquiera. Mi soberbia estima que todo lo puedo y mi humildad me recuerda que sólo en ti lo puedo. Leer másLa separación[…]

La comunión con el resucitado

¿Cómo puede Dios transformar la maldición en bendición?

Mi Señor, manantial creador, estoy deseando tener conciencia de que tu estas aquí. Sé que estás pero mis ojos sólo miran cuerpos y mis oídos no saben escuchar el espíritu de quienes me rodean, empezando por tu Santo Espíritu. Me he centrado en mis propios sentimientos y razones y he dejado de alimentar mi conciencia del manantial que Tú nos das en cada espíritu. El espíritu donde está el soplo divino que infundiste en nuestra alma para continuar tu creación en la tierra. […]

Yo Soy

Alma mía confía tu dolor y entregarlo en oración a nuestro Señor. Somos su familia, Él es el Padre Nuestro y con Cristo y el Espíritu Santo nunca nos ha abandonado. Siempre estamos en su Sagrado Corazón y espera el momento de iluminar nuestra mente, emociones, cuerpo y relaciones personales con la luz de su Espíritu Santo a través de nuestro espíritu.

Orar es platicar con el Maestro. Habla con tu corazón en la mano y dile de tus anhelos y dolores, tus penas y tus errores. Si quieres escríbele una carta y en el eco de tu conciencia sabrás que está presente. Escucha su voluntad. A diferencia del adversario que todo lo confunde y separa. El Señor nos mira con Amor y Misericordia y quiere la unión, la paz, el amor y la armonía brille sus hijos. Quiere que compartamos su Espíritu el uno en el otro.

Siente en tu espíritu los frutos del Amor, la Paz, Fidelidad, Paciencia, Amabilidad, Auto-control que el Espíritu Santo entrega a tu espíritu porque eres su hija amada. Por eso entrega tu espíritu al Señor y anímate. Al dar recibirás la presencia del Señor en esos frutos y verás el milagro de la oración, del dialogo, ¿acaso hay algo más importante para heredar a nuestros hijos que estos frutos?

Siembra y cultiva las semillas que el Señor ha encarnado en ti. Pide, medita, contempla y perdona. Busca estas semillas que también están en tu pareja, en tu familia… en tu prójimo. Tal vez se han ocultado entre rencores, resentimientos y temores. Su conciencia se ha llenado de basura, tizne y maleza y se ha perdido de vista la presencia del Señor. Nuestro Señor que se nombra ante Moisés “Yo Soy” y “Yo Soy” está en ustedes. La próxima vez que pienses o digas “Yo Soy” mírate como expresión viva y encarnada de su presencia. Espera el Milagro. la expresión del Amor de “Yo Soy” que está en el espacio que te abraza y tocando la puerta de tu conciencia.

Dios te bendice. Acúnate en sus brazos. Pide para que nos miremos acunados en su Amor.

Mira al Señor en el Evangelio según San Juan (8,21-30)

Jesús dijo a los fariseos:

“Yo me voy, y ustedes me buscarán y morirán en su pecado. Adonde yo voy, ustedes no pueden ir”.

Los judíos se preguntaban: “¿Pensará matarse para decir: ‘Adonde yo voy, ustedes no pueden ir’?”.

Jesús continuó: “Ustedes son de aquí abajo, yo soy de lo alto. Ustedes son de este mundo, yo no soy de este mundo.

Por eso les he dicho: ‘Ustedes morirán en sus pecados’. Porque si no creen que Yo Soy, morirán en sus pecados”.

Los judíos le preguntaron: “¿Quién eres tú?”. Jesús les respondió: “Esto es precisamente lo que les estoy diciendo desde el comienzo.

De ustedes, tengo mucho que decir, mucho que juzgar. Pero aquel que me envió es veraz, y lo que aprendí de él es lo que digo al mundo”.

Ellos no comprendieron que Jesús se refería al Padre.

Después les dijo: “Cuando ustedes hayan levantado en alto al Hijo del hombre, entonces sabrán que Yo Soy y que no hago nada por mí mismo, sino que digo lo que el Padre me enseñó.

El que me envió está conmigo y no me ha dejado solo, porque yo hago siempre lo que le agrada”.

Mientras hablaba así, muchos creyeron en él.

 

Víctima del Resentimiento

Padre, camino de regreso a tu casa resentido, molesto, enojado, con un grupo de personas, con parientes, vecinos, que se yo… Muchas veces ni siquiera tienen un rostro definido. Simplemente son personas de algún lugar o son un grupo que me significan: daño, temor, resentimiento o rencor. Y camino bordeándolo por mis propios juicios y prejuicios sobre ellos. Son mis resentimientos familiares, vecinales, sociales. Resentimientos que reúno en mi conciencia y ni siquiera es un prójimo, o eres tú mi señor. Es una idea que me he formado y de alguna forma tengo que perdonarme. […]

Padre, escucha mi confesión

Señor, cuando veo las filas para recibirte en la Sagrada comunión, te pido que seas misericordioso con aquellos que van al banquete vestidos indignamente por sus pecados. Te pido por aquellos sacerdotes que no comparten la preparación de este sagrado encuentro con tu Sacramento de la Reconciliación. […]

¿Dónde estás?

Señor me entristece que no aprecien lo que hago por los demás. Por el contrario siento que abusan, me repito que tengo derecho y no hay juez que me apoye o justifique. Todos parecen buscar a ese juez justo que les de el derecho a amar, gozar, vivir la paz, tener paciencia, dominio de uno mismo o la amabilidad. Espero a ese juez justo, espero que Tú seas el juez justo que me haga justicia ante los abusos. […]