El Señor te invitó. El Señor te guía, te cuida y te lleva

Gracias por extender la Misión de Amor:

Peregrina en el hogar

  • Eres uno de los peregrinos que van a Belén, ahí va José y María, van hacia el nacimiento de la vida que viene del Amor. ¡Comparte!

Toma un lápiz y un papel y escribe las enseñanzas de hoy. HOY LE ESCRIBIRE A DIOS UNA CARTA DE AGRADECIMIENTO.

Empieza el camino de este día en el nombre del Padre del Hijo y del Espíritu Santo.

“El Camino es una senda de palabra, silencio y tolerancia”

(Juan)

Tus palabras son muy importantes. La palabra es el instrumento que nos define como humanidad, como comunidad y como pareja. La palabra es encarnación del espíritu y las obras el testimonio de la palabra.

Medita en los Dones que recibes

Salgan al campo, canten, caminen juntos, abrazo completo, digan buenos días-noches, dense flores de amor, bendigan la comida y cuando se despidan. Perdonen, platiquen, Decidan por el amor, eso es libertad. Acérquense al amor en el Espíritu Santo, acérquense a Dios. Ábranle la puerta. Inclúyanlo en sus vidas, él siempre está como padre bueno esperando a guiarlos, si ustedes que dan cosas buenas a sus hijos, que no hará el Padre nuestro por ustedes.

Mira a los peregrinos en tu camino y tal vez escuches:

El camino con las estrellas y las imágenes de montañas y árboles se transforman en el salón donde platicas en lo íntimo con el Creador, con el Hijo del hombre y su Espíritu Santo. Alcanzas a unas parejas de peregrinos, la confusión parece haber llegado, el camino se ha desvanecido, alguna equivocación en la ruta. Pero sientes que llegarás, pues el Señor te invitó, el Señor te guía, te cuida y te ha de llevar.

“Unos días camino y otros Camino. La diferencia para mi es que unos días me limito a pasar por el recorrido de mi existencia sin más, y es cuando camino; y otros días procuro poner en cada mirada a los demás, en cada palabra, y en cada gesto, algo agradable, y además de manera sincera, que no sea una pose o una careta, y ese día creo que Camino. ….

Peregrinar no es solo andar y andar por tierras desconocidas hacia un santuario, es hacerte mejor cada día que andas. … El Camino no es una carrera. Por eso: “no corras, Camina”

(Salvador, 12-10-03)

“He venido a encontrar a Dios en mí. Y ahora lo encuentro en todas partes. Tengo que llevar esto a mi vida diaria, en donde realmente vivo ahora.” Cami “significa” Dios “en japonés”

(Wrenn)

“El Camino nos hace a todos iguales”

(Bea)

“El Camino del peregrino es de paso corto y vista larga”

(Ricardo)

“El amor, la amistad, la sonrisa, el sacrificio, el esfuerzo, la generosidad, la tolerancia y la lucha son la esencia del Camino”

(Juan)

“En el Camino cada instante se vive con intensidad”

(Juan)

“No se es valiente si no se tiene miedo”

(José Vicente)

“El que no se arriesga no pierde, y el que no pierde no aprende”

(Alicia)

“El Camino es una senda de palabra, silencio y tolerancia”

(Juan)

“Lo importante es saber vivir el momento presente”

(Fidel)

“El Camino sirve para aprender a estar con uno mismo”

(Juan)

“Tus ojos son dos estrellas de oro en las que parpadea tu luz interior”

(anónimo)

“El Camino es fuego puro, incendio total de los sentidos y del corazón”

(Antonio)

“Ama y sé bueno y ayuda a los demás … y encontrarás la felicidad”

(Juan)

Medita en el camino de Zacarías que relata el Santo Evangelio

(Lc 1,5-25): Hubo en los días de Herodes, rey de Judea, un sacerdote, llamado Zacarías, del grupo de Abías, casado con una mujer descendiente de Aarón, que se llamaba Isabel; los dos eran justos ante Dios, y caminaban sin tacha en todos los mandamientos y preceptos del Señor. No tenían hijos, porque Isabel era estéril, y los dos de avanzada edad.

Sucedió que, mientras oficiaba delante de Dios, en el turno de su grupo, le tocó en suerte, según el uso del servicio sacerdotal, entrar en el Santuario del Señor para quemar el incienso. Toda la multitud del pueblo estaba fuera en oración, a la hora del incienso. Se le apareció el Ángel del Señor, de pie, a la derecha del altar del incienso. Al verle Zacarías, se turbó, y el temor se apoderó de él. El ángel le dijo: «No temas, Zacarías, porque tu petición ha sido escuchada; Isabel, tu mujer, te dará a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Juan; será para ti gozo y alegría, y muchos se gozarán en su nacimiento, porque será grande ante el Señor; no beberá vino ni licor; estará lleno del Espíritu Santo ya desde el seno de su madre, y a muchos de los hijos de Israel, les convertirá al Señor su Dios, e irá delante de Él con el espíritu y el poder de Elías, para hacer volver los corazones de los padres a los hijos, y a los rebeldes a la prudencia de los justos, para preparar al Señor un pueblo bien dispuesto».

Zacarías dijo al ángel: «¿En qué lo conoceré? Porque yo soy viejo y mi mujer avanzada en edad». El ángel le respondió: «Yo soy Gabriel, el que está delante de Dios, y he sido enviado para hablarte y anunciarte esta buena nueva. Mira, te vas a quedar mudo y no podrás hablar hasta el día en que sucedan estas cosas, porque no diste crédito a mis palabras, las cuales se cumplirán a su tiempo».

El pueblo estaba esperando a Zacarías y se extrañaban de su demora en el Santuario. Cuando salió, no podía hablarles, y comprendieron que había tenido una visión en el Santuario; les hablaba por señas, y permaneció mudo. Y sucedió que cuando se cumplieron los días de su servicio, se fue a su casa. Días después, concibió su mujer Isabel; y se mantuvo oculta durante cinco meses diciendo: «Esto es lo que ha hecho por mí el Señor en los días en que se dignó quitar mi oprobio entre los hombres».

Comentario

Rev. D. Ignasi FUSTER i Camp (La Llagosta, Barcelona, España)

El ángel le dijo: ‘No temas, Zacarías, porque tu petición ha sido escuchada; Isabel, tu mujer, te dará a luz un hijo’

Hoy, el ángel Gabriel anuncia al sacerdote Zacarías el nacimiento “sobrenatural” de Juan el Bautista, que preparará la misión del Mesías. Dios, en su amorosa providencia, prepara el nacimiento de Jesús con el nacimiento de Juan, el Bautista. Aunque Isabel sea estéril, no importa. Dios quiere hacer el milagro por amor a nosotros, sus criaturas.

Pero Zacarías no manifiesta en el momento oportuno la visión sobrenatural de la fe: «¿En qué lo conoceré? Porque yo soy viejo y mi mujer avanzada en edad» (Lc 1,18). Tiene una mirada excesivamente humana. Le falta la docilidad confiada en los planes de Dios, que siempre son más grandes que los nuestros: ¡en este caso, ni más ni menos que la Encarnación del Hijo de Dios para la salvación del género humano! El ángel encuentra a Zacarías como “despistado”, lento para las cosas de Dios, como estando en “fuera de juego”.

Cuando ya faltan pocos días para la Navidad, conviene que el Ángel del Señor nos encuentre preparados, como María. Es necesario tratar de mantener la presencia de Dios a lo largo del día, intensificar nuestro amor a Jesucristo en nuestro tiempo de oración, recibir con mucha devoción la Sagrada Comunión: ¡porque Jesús nace y viene a nosotros! Y que no nos falte la visión sobrenatural en todos los quehaceres de nuestra vida. Hemos de poner visión sobrenatural en nuestro trabajo profesional, en nuestros estudios, en nuestros apostolados, incluso en los contratiempos de la jornada. ¡Nada escapa a la providencia divina! Con la certeza y la alegría de saber que nosotros colaboramos con los ángeles y con el Señor en los planes amorosos y salvadores de Dios.

Platica con el Señor

Hoy Dile a tu pareja la expresión “pensé en ti” que también puedes sustituir por: “te siento en mi”. De esta forma estamos dando testimonio de que la persona está presente en nosotros. Imagina Jesús diciendo “pensé en ti” o “te siento en mí”. ¿Qué te hace sentir eso? Inicia el diálogo con Jesús con esta expresión.

Haz que tu oración se extienda en la red de caridad del Señor, entrega esta flor de amor .

HOY LE ESCRIBIRE A DIOS UNA CARTA DE AGRADECIMIENTO.

 

Autor entrada: misiondeamor

Laico promotor y terapéita de Mision de Amor. Investigador de desarrollo de la espiritualidad en el conflicto. Lic. en Comunicación y postgrado en Psicoterapia de Pareja.

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El Señor te invitó. El Señor te guía, te cuida y te lleva

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Laico promotor y terapéita de Mision de Amor. Investigador de desarrollo de la espiritualidad en el conflicto. Lic. en Comunicación y postgrado en Psicoterapia de Pareja.

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