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Ser Difunto

Eres espíritu de Amor encarnado en esta tierra, Dios sembró una semilla de su Amor con tu presencia para que transformes con Amor este mundo. Tu espíritu es su Amor encarnado desde el momento de tu concepción y hasta el momento de abandonar tu cuerpo.

Al contemplar a un difunto descubrimos que no está su presencia, su espíritu, su ánima, su alma en el polvo de la tierra. Sólo vemos un recipiente que contuvo temporalmente el espíritu. Y tu espíritu es la puerta por donde el espíritu Santo te anima, te da vida, camino y vida,

En ti está la presencia del cielo, el Amor del Padre Nuestro que une a Cristo está a tu disposición para compartirlo y transformar la creación. Si tuvieras fe, como un grano de mostaza, moverías montañas. Te darías cuenta del poder que tiene tu oración, tu palabra, tu dialogo con el Señor.

Orar es entregar tu debilidad al Amor del Señor. Y el Señor te entrega su misericordia, su guía, su consuelo, su Amor para que realices tu labor de dar frutos de Amor, hasta el día en que el Señor te llame a su casa y te siente a su mesa para entregarte la plenitud de tu amor y que descanses.

Desde ese día del llamado, tu espíritu busca el descanso eterno y luz perpetua del Señor. Escuchas y miras pero tus rencores, errores y temores te confunden, te duelen en lo más profundo de tu espíritu. Te recuerdas de como contrariaste la voluntad de Dios y te detienes por la pena de tus culpas. Esperas la misericordia del Señor.

Y tu espíritu descubre el Amor en personas encarnadas que te aman y entregan sus palabras en oraciones al Señor y a su Santa Madre para que luzca para ti la luz perpetua y descanses en Paz. Tu espíritu reconoce el lenguaje del Amor, pues del Amor has nacido, en el Amor vives y en El Amor has de descansar. Que tu pena termine y dejes el purgatorio merecido, pero perdonado por la misericordia de Señor.

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Hoy toca a nosotros encarnar la petición de misericordia al Señor y que nuestra Santa Madre ruegue por nuestros difuntos y las ánimas del purgatorio. Es un acto de vida  en el Amor, Amor es lo que en verdad podemos dar, es el camino que trasciende lo visible y lo invisible y une al Padre con el Hijo, pues con el Espíritu Santo son un sólo Dios un solo Señor. Pues Dios es Amor.

Pide y recibirás, que lo fieles difuntos, por la misericordia de nuestro Señor y los ruegos de nuestra Santa Madre, descansen en Paz. Así sea.

Medita en el evangelio según San Lucas (17,20-25)

Los fariseos le preguntaron cuándo llegará el Reino de Dios. El les respondió: “El Reino de Dios no viene ostensiblemente,

y no se podrá decir: ‘Está aquí’ o ‘Está allí’. Porque el Reino de Dios está entre ustedes”.

Jesús dijo después a sus discípulos: “Vendrá el tiempo en que ustedes desearán ver uno solo de los días del Hijo del hombre y no lo verán.

Les dirán: ‘Está aquí’ o ‘Está allí’, pero no corran a buscarlo.

Como el relámpago brilla de un extremo al otro del cielo, así será el Hijo del hombre cuando llegue su Día.

Pero antes tendrá que sufrir mucho y será rechazado por esta generación.”

Cuando hagas el novenario o reces el rosario, Ama y perdona, pide, ruega por la misericordia. Estás en presencia del Señor, de Santa María Virgen, los ángeles, lo santos y de tus hermanos, por la gracia de Dios, el Reino de Dios está entre ustedes.

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