Ven Señor Jesús, mi alma está deprimida

Gracias por extender la Misión de Amor:

“Ven Señor Jesús”. Mi alma tiene sed de ti, desilusiona del mundo terrenal, deprimida por la tristeza, engañada por la realidad. Mi alma ha dejado de brillar con la luz de tu Espíritu Santo. “Ven Señor Jesús”.

“Ven Señor Jesús”. Miro los enemigos que me confunden, asecha por todos lados la oscuridad de mis dudas, mis juicios se multiplican y mis emociones se atropellan. Mis carencias se convierten en muros que impiden que salga de mi propia conciencia.

“Ven Señor Jesús”. He fallado, soy débil, egoísta y los rencores y resentimientos me atormentan. El futuro parece un gran velo negro que tiñe mi esperanza y mi fe.

¿Qué quieres de nosotros? Es la voz que escucho en mi conciencia. Y me abruma y me paraliza. Me condena y me convierte en esclavo débil y vulnerable. El mundo que me rodea es mi enemigo y soy débil para transformarlo.“Ven Señor Jesús”.

“Ven Señor Jesús”. Que espíritus inmundos entorpecen mi pensamiento y asustan a mis emociones que corren como estampida. Mi cuerpo se llena de cansancio y sólo ansía ir al mundo de los sueños para escapar del mundo que habito. No quiero escuchar a nadie, me irrita la presencia de quien sea, sólo tengo para compartir con ellos quejas y enojo.

“Ven Señor Jesús” y ¿Qué quieres de nosotros? Son las voces que escucho en mi conciencia. Mi alma tiene sed de ti y clama “Ven Señor Jesús”, pero en mi mente y mi imaginación resuena ¿Qué quieres de nosotros? Entre más clamo tu nombre más repican como de campanas anunciando desastre. “Ven Señor Jesús”.

“Ven Señor Jesús” es el suave balsamo que me devuelve la paz y la paciencia, la amabilidad y el auto-control, la fidelidad y la castidad. “Ven Señor Jesús” y el puente de tu Amor vuelve a mirarse en la bruma de las tinieblas.

“Ven Señor Jesús”, en ti confío.

“Ven Señor Jesús”, que mi alma brille con la luz de tu Espíritu Santo

“Ven Señor Jesús”, quiero que seas mi maestro

“Ven Señor Jesús”, nos enseñas el camino y la vida del Amor para dominar nuestros juicios, temores y condenas.

“Ven Señor Jesús”, quieres el Amor en nuestra impureza

“Ven Señor Jesús”, has venido a vencer el poder de los espíritus inmundos y adversarios

“Ven Señor Jesús”, sea tu Amor la orden que guía nuestra mente, emociones, cuerpo y la relación con las personas.

“Ven Señor Jesús”, reina en mi corazón, mi familia y mi comunidad.

“Ven Señor Jesús”, en ti confío.

“Ven Señor Jesús”, en tu buena noticia confío, como la que relata San Marcos (1,21b-28)

Jesús entró a Cafarnaún, y cuando llegó el sábado, Jesús fue a la sinagoga y comenzó a enseñar.

Todos estaban asombrados de su enseñanza, porque les enseñaba como quien tiene autoridad y no como los escribas.

Y había en la sinagoga un hombre poseído de un espíritu impuro, que comenzó a gritar:

“¿Qué quieres de nosotros, Jesús Nazareno? ¿Has venido para acabar con nosotros? Ya sé quién eres: el Santo de Dios”.

Pero Jesús lo increpó, diciendo: “Cállate y sal de este hombre”.

El espíritu impuro lo sacudió violentamente y, dando un gran alarido, salió de ese hombre.

Todos quedaron asombrados y se preguntaban unos a otros: “¿Qué es esto? ¡Enseña de una manera nueva, llena de autoridad; da órdenes a los espíritus impuros, y estos le obedecen!”.

Y su fama se extendió rápidamente por todas partes, en toda la región de Galilea.

Autor entrada: misiondeamor

Laico promotor y terapéita de Mision de Amor. Investigador de desarrollo de la espiritualidad en el conflicto. Lic. en Comunicación y postgrado en Psicoterapia de Pareja.

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