Me falta ánimo para trabajar.

Gracias por extender la Misión de Amor:

Consulta: Me pesa ir a trabajar y concentrarme, estoy triste estos días, el papa de mi hijo sigue indiferente en lo que a nosotros se refiere y al ver la actitud de él igualmente me desanima y pierdo la esperanza de que las cosas mejoren, por otra parte el trabajo lo veo difícil y, aunque se que de la mano de Dios no debería temer, no se por que me siento así.


Diagnóstico en Terapia de la espiritualidad

El conflicto entre mujeres y hombres tiene efectos en todas tus actividades, incluyendo el ambiente laboral, al que cada vez más mujeres acceden en busca para un desarrollo profesional. Mientras los hombres prefieren responsabilidad y autonomía en su puesto de trabajo, que les den reconocimiento y sentir que su sueldo está acorde con las tareas que desempeñan. Las mujeres, en cambio, valoran más el buen ambiente y la flexibilidad.

Pero cuando el ambiente se oscurece a causa de la frustración en el hogar, la labor se hace difícil y se complica todo al dejar que el desánimo oscurezca nuestra consciencia.

¿Que es el desánimo?

El desánimo y en grado extremo la depresión es la perdida del ánimo. Se siente como si la lampara con la que iluminas tu vida estuviera sucia. La penumbra se apodera y no miras la luz reflejada en todo lo que te rodea.

Esa luz que brilla en tu vida la alimenta el Espíritu Santo en tu espíritu, en tu ánima. Por eso te miras des-animada. y no encuentras los frutos del espíritu: amor, paz, gozo, fidelidad, auto-control, amabilidad… Te imaginas iluminar tu entorno con estos frutos. Iluminando con tu espíritu, lo primero que descubrirás es que al dar tu espíritu o tu ánimo estarás abrazada por estas bendiciones que emergen de ti.

Anímate

Pero ¿como animarse? ¿cómo limpiar esa lámpara?

La primera condición es dejar de observar la oscuridad que otras personas muestran y centrarte en ti, pues es lo que en verdad puedes transformar. Pues algunas manchas son de afuera hacia adentro y otras de dentro hacia afuera.

Perdona

Las manchas de afuera hacia dentro, algunas, son el efecto de ofensas que te han entregado y te las has apropiado, son ofensas externas y esas se limpian con perdón. Perdonar es transformar en bendición, aprender la lección que tiene la ofensa o la deuda y ayudar a levantar a quien carga las ofensas de su parálisis para volver al camino.

Las suciedades de adentro hacia afuera, generalmente son el resultado de malas decisiones que has realizado y te han quitado tu libertad. La libertad es decidir por un bien superior y que mayor bien que el Amor. Tus pensamientos, palabras, obras u omisiones por temor o en contra del amor empañan tu luz y también se necesitan limpiar. El perdón es un ingrediente que el Espíritu Santo nos otorga para transformar en bendición y levantarnos de la parálisis. Por eso acudimos al Señor para recibir su perdón y usarlo para combatir las manchas externas e internas que opaca la luz que nos recibimos para que brillemos en el Amor.

Da Amor, Después de todo las personas se acercan a quienes están animados dando amor, paz, gozo, fidelidad, auto-control, amabilidad.

Invoca al Amor

Ya sabes cuales son las manchas y quien tiene el desmanchador perfecto. Llámalo cada vez que encuentres una suciedad. Respira profundo y suave y dile “ven, Señor Jesús”, siempre responde y te trae Amor, paz, gozo, fidelidad, auto-control, amabilidad… Si Dios contigo ¿qué te puede faltar?

La espiritualidad no es magia, es una técnica terapéutica para llevar a las personas a un nivel superior de conciencia desde donde se controla, entre otras cosas, la inteligencia emocional.

Recuerda, eres un Amor de Dios y Dios te bendice. Pídele, Él siempre responde y su voluntad es que recibas y compartas el camino, la verdad y la vida del Amor.

Autor entrada: misiondeamor

Laico promotor y terapéita de Mision de Amor. Investigador de desarrollo de la espiritualidad en el conflicto. Lic. en Comunicación y postgrado en Psicoterapia de Pareja.

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