Hoy haré con puntualidad mi trabajo,

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo…

Señor, te contemplo  presente en el Santísimo Sacramento, tu Amor de Padre Nuestro esperas que tu Espíritu Santo ilumine mi  ánimo en el camino  la verdad y la vida. Vengo a entrégate mi mente, emociones, cuerpo y relaciones personales.

Por siempre alabado ¡Cristo! nuestro Señor Sacramentado

 

 

Pide Perdón

A partir de hoy comienzo a ser feliz,

Haz tu comunión Espiritual

No siempre podemos tener la gracia de comulgar Sacramentalmente, pero siempre la oportunidad de adorar y recibir a nuestro Señor, presente en la eucaristía en una comunión espiritual, a pesar de nuestros pecados.

Creo, Jesús mío, que estás real y verdaderamente en el cielo y en el Santísimo Sacramento del Altar.

Te amo sobre todas las cosas y deseo vivamente recibirte dentro de mi alma, pero no pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón. Y como si ya te hubiese recibido, te abrazo y me uno del todo a Ti. Señor, no permitas que jamás me aparte de Ti. Amén

1° Tomo Conciencia de Tu Presencia

Estar presente es llegar tal cual uno es, y abierto hacia los demás. En este momento, cuando he llegado aquí, Dios está presente, esperándome. Hago una pausa y doy la bienvenida al Dios que me ama. Dios siempre llega antes que yo, deseando contactarse conmigo como el mejor de mis más íntimos amigos.

2° Recibo tus dones

Duele reconocer la ignorancia que le haces al Señor. Aun estudiando la biblia con los evangelios, llegamos a ignorar al Señor cuando le quitamos al espíritu los momentos para dialogar con Dios y vivir la experiencia del Espíritu Santo en nuestro espíritu terrenal. Alma mía, deja de enfocarte en tu mente y emociones y descubre en tu espíritu las palabras del Espíritu Santo.

3° Dialogo contigo Señor

Sin olvidar que sigo en la Presencia de Dios, imagino a Jesús mismo, de pie o sentado a mi lado. Le digo todo lo que está en mi mente, y en mi corazón, tal como se le habla al mejor amigo.

4° Quien Soy

Dios te ha adoptado y llamado hijo, ahora tú recibe y adopta a Dios como tu Padre. Recibe su herencia de amor que le da sustento y sentido a tu vida, de la misma forma reconoce que tu pareja también tiene la herencia del amor de Dios. Recibe a tu pareja como el amor de Dios que te ha entregado para que con el amor que ha puesto en ti, descubras el reino de los cielos en vida. Mírate y observa como son dos flores de amor sembradas y cuidadas por Nuestro Señor.

5° Encarna el Amor

Hoy cerraré mis ojos pensando en Dios.
Hoy compartiré mi tiempo ayudando aunque tenga que dejar de hacer otras cosas que me gustan.
Hoy hablaré con palabras dignas del amor que me creo

6° Despedida

Padre Nuestro, Ave Maria y Gloria,

Marcho en paz con tu Amor, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amen