Rosario de reconciliación para cada día de la semana

Ten a la mano un cuadernillo, como agenda, para ir apuntando tus descubrimientos, sobre las necesidades de tu pareja y como apoyar la para resolverla. También tus necesidades y un plan para disolverlas con el Amor que ha puesto el Señor en tu espíritu. agendar como resolver o disolver los conflictos

También pequeños papeles para escribir notas a tu pareja confiándole todas las bendiciones que encuentras en tu relación. O para recordar los pensamientos, palabras y obras que hayas tenido en tu relación sin poner el Amor en primer lugar, sin pedir o aceptar el perdón.

Objetivo:

Tener una actividad para abrir el dialogo con el Espíritu de Amor del Padre Nuestro; así, apoyados en la intercesión de la Santísima Virgen María, descubrirse dialogando con tu pareja y contigo, para transformar, apoyados en el Amor.

Es una actividad personal, preferentemente frente al Santísimo. Idealmente es una actividad de pareja, dependiendo de la parálisis en que se encuentre la pareja, es una actividad preventiva y de mantenimiento de la actividad de parejas.

También funciona si se practica en un grupo de apoyo se reunieran algún día de la semana a compartir sus descubrimientos.

A quién va dirigido y en qué circunstancias:

Este rosario está dirigido a uno o los dos que integran la pareja, que en su integración enfrentan naturalmente los conflictos y la adversidad del crecimiento.

¿Qué debemos esperar?

Lo más importante en la oración es escuchar las respuestas en el fondo del corazón a las preguntas ¿que espero de Dios? ¿de mi pareja? y de mi, al entregar ese tiempo a la oración y a meditación-

Al rezar este rosario debemos esperar a que se manifieste la voluntad del Señor y que la aceptemos humildemente en paz, sabiendo que Él quiere lo mejor para nosotros. 

¿Que recibo en verdad?

Es unirse a su voluntad de amar. Ahí esta el camino, la verdad y la vida: El milagro. Un milagro es la expresión de su Amor. Descubrir la verdad y diferenciarla de nuestros deseos, juicios, prejuicios, emociones, deseos, los comentarios de la gente, la imaginación y aún nuestros sueños, caminar y vivir sin falsas esperanzas, temporales o mágicas.

Modo de rezar

Este documento contiene los misterios del rosario a meditar cada día de la semana, enfocados a reconciliar la relación de la pareja, de tal forma que en una semana unan los misterios de la vida de Cristo a los misterios de su vida como pareja.

Si hay problemas de diálogo con la pareja o el Amor parece ocultarse entre maldiciones, maleza, tizne y basura. Dialogar con Dios es la mejor manera de limpiar la conciencia. Es como el baile, si cuesta trabajo amar a tu pareja o a ti, necesitas poner un pie firme para dar el paso: amando a Dios sobre todas las cosas.

El rosario es una actividad que nunca debe faltar en nuestra vida pues es un momento de diálogo y consagración a nuestro Señor y un clamor al ruego de la Santísima Virgen María para que ruegue con nosotros e interceda por nosotros.

Invocar al Padre Nuestro es pedir la presencia de su Espíritu Santo en nuestra conciencia, sintiéndonos hijos amados, todos, sin excluir a nadie. Si Dios con nosotros, nuestro ánimo brillará con claridad en la adversidad y el conflicto, pues somos el espíritu que Dios ha sembrado para transformar la tierra con su Amor. El Amor es nuestro origen, camino y destino. Dios es Amor y te bendice. Tu eres su Amor.

Al orar, deja de repetir muchas palabras sin conciencia, el rosario es una magnífica forma de abrir los ojos de la Fe. Tan sólo considera a quién le hablamos: Le hablamos al Padre Nuestro que, por la gracia del Espíritu Santo y su encarnación en nuestro Señor Jesucristo, nos ha adoptado como hermanos en su cuerpo místico. Le hablamos a María, la mujer que Dios saluda, diciéndole “Dios te salve María”, te saluda, te habla, y tu hablas con el Señor. Así reza el rosario abriendo los ojos con la esperanza de ver la luz de la Fe que mueve montañas, la que Dios te ha concedido como regalo.

Cuando se reza el Rosario entre dos o más personas, hay un guía y los demás responden. Se alterna el inicio del Padre Nuestro y las Ave María: El primer misterio el guía empieza y todos dicen la segunda parte; el siguiente se invierte, todos comienzan la oración y el guía responde, y así sucesivamente. El “Gloria”, las jaculatorias, las últimas oraciones y las letanías, siempre las inicia el guía.

Espiritualidad

Espiritualidad es hacer que tu espíritu, que es la semilla que anima tu alma, tenga voz y voto en tu conciencia y guíe tu mente, tus emociones, tu cuerpo, tus relaciones sociales, tu imaginación y la interpretación de tus sueños. Tu espiritualidad debe de gobernar todas estas formas de tomar conciencia de la vida. Podrás tener razón, pero sin Amor pierde sentido. Podrás emocionarte pero sin amor, pierde rumbo. Podrás sentir un beso pero desde el alma es plenitud.

El Reto

Este modo de rezar el rosario es para poner pie firme en el dialogo con el Señor y la Santísima Virgen para dar los siguiente pasos hacia nuestra pareja y hacia nosotros mismos. Por eso, sea que reces en soledad o en compañía de tu pareja, se trata de compartir y confiar tus hallazgos. Hacer una entrega desde el Amor que alienta tu espíritu. Escribe a tu pareja una carta o un mensaje acerca de tus meditaciones o, que mejor, compartan dialogando “el rosario de reconciliación” unidos: el Señor, la Santísima Virgen y ustedes como pareja.

Dios los bendice, tomen su mano y dejen que los guíen al gozo de la plenitud del cielo.

Juan Manuel D’Acosta López
Consejero Terapeuta en Misión de Amor
Cel/Whatsapp +52 1 734-1295-201

La oración es un diálogo donde confiamos nuestro ser y parecer. La oración al Padre Nuestro es un compartir y confiarle las experiencias que encontramos cada día en todo momento. El Padre bueno sabe apreciar que sus hijos lo llamen y se acerquen platicándole de cualquier cosa, aunque ya esté enterado. El Padre bueno espera este momento de confidencia para escuchar y también para responder. Sin dudar Dios tiene muchas formas inimaginables de responder y guiar con su Espíritu Santo a nuestro espíritu para resolver la adversidad y el conflicto. Así que al orar esperemos la respuesta del Padre Nuestro y si invocamos a la Santísima Virgen, también esperemos la respuesta a nuestros ruegos y peticiones.

Rosario para la reconciliación de la pareja (Martes y Viernes)

El Reto de rezar los misterios de dolor del Santo Rosario del Martes y Viernes

Este modo de rezar el Santo Rosario del Martes y Viernes es para poner pie firme en el diálogo con el Señor y la Santísima Virgen para dar los siguiente pasos hacia nuestra pareja y hacia nosotros mismos. Por eso, sea que reces en soledad o en compañía de tu pareja, se trata de compartir y confiar tus hallazgos. Hacer una entrega desde el Amor que alienta tu espíritu. Escribe a tu pareja una carta o un mensaje acerca de tus meditaciones o, que mejor, compartan dialogando “el rosario de reconciliación” unidos: el Señor, la Santísima Virgen y ustedes como pareja.

NOTA:

Ten a la mano un cuadernillo, como agenda, para ir apuntando tus descubrimientos, sobre las necesidades de tu pareja y como apoyar la para resolverla. También tus necesidades y un plan para disolverlas con el Amor que ha puesto el Señor en tu espíritu. agendar como resolver o disolver los conflictos

También pequeños papeles para escribir notas a tu pareja confiándole todas las bendiciones que encuentras en tu relación. O para recordar los pensamientos, palabras y obras que hayas tenido en tu relación sin poner el Amor en primer lugar, sin pedir o aceptar el perdón .

Dios los bendice, tomen su mano y dejen que los guíen al gozo de la plenitud del cielo.

Juan Manuel,
Laico en Misión de Amor

Mensaje de La Virgen María el 12 de Junio de 1986

Queridos hijos:
Hoy los invito a comenzar a rezar el Rosario con fe viva. De este modo podré ayudarlos. Así comprenderán porqué estoy desde hace tanto tiempo con ustedes. Deseo enseñarles a orar.

Se comienza persignándose con la Señal de la Cruz.

Guía: Por la Señal de la Santa Cruz, líbranos Señor Nuestro.

Todos: En el Nombre del Padre, del hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Ofrecimiento

¡Oh Dios mío! Yo creo, adoro, espero y te amo. Te pido perdón por quienes no creen, no adoran, no esperan, no perdonan y no te aman.

¡Oh santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo! Te adoro profundamente y te ofrezco el preciosísimo cuerpo, sangre, alma y divinidad de Nuestro Señor Jesucristo, presente en todos los sagrarios del mundo, en reparación de los ultrajes con que El es ofendido; y por los méritos infinitos de su Santísimo Corazón e intercesión del Inmaculado Corazón de María, te pido la conversión de nosotros pecadores para que reine el amor del Espíritu de Dios en nuestros corazones.

Oración preparatoria

Oh santísima Virgen María, Reina del Rosario, de la Paz y Madre de misericordia, que te dignas manifestar la ternura de vuestro Inmaculado Corazón trayéndonos mensajes de salvación y de paz. Confiados en vuestra misericordia maternal y agradecidos a las bondades de tu amantísimo Corazón, venimos a tus plantas para rendirte el tributo de nuestra veneración y amor. Concédenos las gracias que necesitamos para cumplir fielmente tu mensaje de amor, compasión y reconciliación que te pedimos en esta Rosario. Ruega al Señor para que nos conceda esta petición especial_________, si ha de ser para mayor gloria de Dios, honra vuestra y provecho de nuestras almas. Así sea.

Oración breve

Oh Jesús, enseñanos lo que significa: ‘MISERICORDIA (COMPASIÓN) QUIERO Y NO SACRIFICIO,’ para no condenar a los inocentes.

Queremos orar, perdonar lo que tenemos contra alguien, para que también, Padre Nuestro que está en los cielos, nos perdones nuestras desobediencias a tu voluntad.

Ayúdanos a examinar nuestro corazón con humildad y reconocer las heridas y las amarguras ocultas para perdonarlas y entregarlas a tu bendición y justicia.

Permite que tu Espíritu Santo penetre en nuestro espíritu y remueve todo rastro de enojo, tristeza, abandono, rencor, temor y resentimiento.

Derrama tu Amor, Paz, Alegría y Misericordia en nuestros corazones, llenando el vacío de nuestra propia complacencia, vanidad, soberbia, ira, ambición y egoísmo.

Queremos ir a Ti, porque estamos cansados y cargados, y Tú nos harás descansar. Ayúdanos a tomar tu yugo sobre nosotros y aprender de Ti, que eres manso y humilde de corazón, para hallar el descanso para nuestras almas. Porque Tu yugo es fácil y Tu carga ligera animados con tu Espíritu Santo.

Amén

La Agonía en el Huerto (Lc 22, 39-46)

“Salió Jesús, como de costumbre, al monte de los Olivos;

y lo siguieron los discípulos.

Al llegar al sitio, les dijo: «Orad, para no caer en la tentación».

Él se arrancó de ellos, alejándose como a un tiro de piedra

y, arrodillado, oraba diciendo:

«Padre, si quieres, aparta de mí ese cáliz.

Pero que no se haga mi voluntad, sino la tuya».

Y se le apareció un ángel del cielo que lo animaba.

En medio de su angustia, oraba con más insistencia.

Y le bajaba el sudor a goterones, como de sangre, hasta el suelo.

Y levantándose de la oración, fue hacia sus discípulos,

los encontró dormidos por la pena, y les dijo:

«¿Por qué duermen? Levántense y oren, para no caer en la tentación».

Ofrecemos este primer misterio, para pedirte por las parejas que miran desvanecido su amor y se han habituado al conflicto, a fin de que despierten el espíritu que los anima para vencer la tentación y la adversidad. Apoyados en la oración con Cristo para que descubran su Espíritu Santo y en su Amor renueven la faz de su relación.

Medita 5 minutos sobre: “Levántense y oren, para no caer en la tentación» y sobre todas las bendiciones que el Señor nos entrega en este día.

Queremos tomarnos de la mano de Cristo.

Luego se reza un Padrenuestro, 10 Avemarías y Gloria.

La Flagelación de Nuestro Señor Jesucristo (Jn 18, 33, 19;1

“Entonces Pilato volvió a entrar al Pretorio, y llamó a Jesús y le dijo: ¿Eres tú el Rey de los judíos?… Pilato, pues, tomó entonces a Jesús y le azotó.”

Ofrecemos este segundo misterio, aquellos hijos que heredaron las debilidades de sus padres y flagelan a sus hijos con la misma medida, para que descubran que es posible el perdón descubriendo la bendición en la lección del error y el Amor los fortalecerá para sufrir a cambio de resucitar. Pues por la gracia de Jesucristo somos hijos del Padre Nuestro.

Señor queremos tu perdón para perdonar a quien me entrega sus ofensas, rencores, temores y resentimientos. Te pido me ayudes a no condenar a mi prójimo cegado por el egoísmo y las adversidades., sanalo en tu Amor. ¿Quien soy para condenar a quien tu has querido salvar? Si tu quieres sananos Señor…

Meditemos 5 minutos sobre: “¿Eres tú el Rey de los judíos?” y sobre todos los pensamientos, palabras y obras, que realizamos, durante el día, contrariando la voluntad del Amor… la voluntad de Dios.

Enséñanos a entregar el regalo del Sacrificio por Amor a nuestra familia.

Luego se reza un Padrenuestro, 10 Avemarías y Gloria.

La Coronación de Espinas (Mt 27, 29-30)

“Y tejiendo una corona de espinas, se la pusieron sobre su cabeza, y una caña en su mano derecha; y arrodillándose delante de El, le hacían burla, diciendo: ¡Salve, Rey de los judíos!

Y escupiéndole, tomaban la caña y le golpeaban en la cabeza.…”

Ofrecemos este tercer misterio por aquellas personas que atentan contra la familia imponiendo o aceptando ideologías de separación, muerte y egoísmo. Por todos aquellos pequeños bebés que asesinaron en el vientre de su madre y por aquellas familias que has criado y son perseguidas, devaluadas y confundidas. Especialmente te pedimos por aquellas personas que han deformando y contrariado tu voluntad y las expresiones de amor que expresas con las leyes de la naturaleza.

Señor hemos permitido que los golpes y las maldiciones confundan el amor que nos une. Queremos ser reyes y gobernar con tu amor y sabiduría nuestro hogar, aceptando que tu eres nuestro Rey de reyes.

Meditemos 5 minutos sobre: “¡Salve, Rey de los judíos!” y sobre qué necesidades tiene nuestra pareja.

Queremos ser tus misioneros de Amor.

Luego se reza un Padrenuestro, 10 Avemarías y Gloria.

Jesucristo, la cruz a cuestas y camino al Calvario. (Mt, 27, 31; Jn 19, 17; Mc 15, 21)

“Después de haberse burlado de El, Le quitaron el manto, Le pusieron Sus ropas y Lo llevaron para ser crucificado.. (…) Tomaron, pues, a Jesús, y El salió cargando Su cruz al sitio llamado el Lugar de la Calavera, que en Hebreo se dice Gólgota,. (…) Y obligaron a uno que pasaba y que venía del campo, Simón de Cirene, padre de Alejandro y Rufo, a que llevara la cruz de Jesús.”

Ofrecemos este cuarto misterio por aquellas familias separadas por discusiones, avaricia, mezquindad, lujuria, adicciones, ira, soberbia, infidelidad, vanidad… para que brille en su espíritu tu Espíritu Santo y retomen el camino, la verdad y la vida. Señor ¿cuanta adversidad hemos de sufrir? antes de entender que tu esperas guiarnos con tu ejemplo en el evangelio, con tu Amor en nuestra conciencia, con el abrazo de tu bendición con toda la creación. .

Que en el calvario, nos esforcemos por resucitar en tu Amor, que sepamos confiarte nuestras penas, rencores, resentimientos, temores, ofensas y deudas. Se tú nuestro cirineo, pues tu yugo es suave y tu cara ligera. Que reconozcamos que nuestra necesidad mayor es tu presencia. Hoy desearé los buenos días a quien cruce nuestro camino..

Meditemos 5 minutos sobre :”Le quitaron el manto, Le pusieron Sus ropas y Lo llevaron para ser crucificado“ y sobre tu necesidades personales.

Somos instrumentos de tu paz.

Luego se reza un Padrenuestro, 10 Avemarías y Gloria.

La Crucifixión y Muerte de Nuestro Señor Jesucristo (Mc 15, 29-39)

“Los que pasaban Lo injuriaban, meneando la cabeza y diciendo: «¡Bah! Tú que destruyes el templo y en tres días lo reedificas, ¡sálvate a Ti mismo descendiendo de la cruz!»

De igual manera, también los principales sacerdotes junto con los escribas, burlándose de El entre ellos, decían: «A otros salvó, El mismo no se puede salvar. «Que este Cristo, el Rey de Israel, descienda ahora de la cruz, para que veamos y creamos.» Y los que estaban crucificados con El también Lo insultaban.

Cuando llegó la hora sexta (mediodía), hubo oscuridad sobre toda la tierra hasta la hora novena (3 p.m.). Y a la hora novena Jesús exclamó con fuerte voz: «ELOI, ELOI, ¿LEMA SABACTANI?» que traducido significa, «DIOS MIO, DIOS MIO, ¿POR QUE ME HAS ABANDONADO?»

Algunos de los que estaban allí, al oírlo, decían: «Miren, está llamando a Elías.» Entonces uno corrió y empapó una esponja en vinagre, y poniéndola en una caña, dio a Jesús a beber, diciendo: «Dejen, veamos si Elías Lo viene a bajar.» Pero Jesús, dando un fuerte grito, expiró. Y el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo.

Viendo el centurión que estaba frente a El, la manera en que expiró, dijo: «En verdad este hombre era Hijo de Dios.»

Te ofrecemos este quinto misterio por aquellas parejas y familias que no conocen o reniegan que existes, que eres el creador y Padre nuestro. Que tu Espíritu Santo se encarné en la Santísima Virgen María para que el ser humano descubriera la imagen y semejanza del Amor Encarnado. También son tus hijos amados llevanos hasta donde podamos darles testimonio de tu Amor.

Queremos entregar nuestra vida a compartir tu Amor. Ayúdanos a implorar tu presencia en la obscuridad del temor, a rogar por quienes nos entregan ofensa y no exigir a quienes tienen deuda con nosotros. Ayúdanos a temer a quienes nos apartan de tu guía y ejemplo. Queremos sembrar tu Amor para quienes nacerán en este valle de lágrimas.

Meditemos 5 minutos sobre “»DIOS MIO, DIOS MIO, ¿POR QUE ME HAS ABANDONADO?»” y para pedir por el descanso eterno de las ánimas del purgatorio para que luzca en ellos la luz perpetua y descansen en Paz.

Guía:  Señor queremos encarnar tu Amor 

Luego se reza un Padrenuestro, 10 Avemarías y Gloria.

Se rezan tres Ave María especiales

Guía: Te pedimos Santísima Virgen, Hija, Madre y Esposa, ruega por nosotros para que perseveremos en las virtudes de la fe, esperanza y caridad:

Guía: Dios te salve María Santísima, Hija de Dios Padre, virgen Purísima, en tus manos encomendamos nuestra fe para que la ilumines, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita tu eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre Jesús….

Todos: Santa María, Madre de Dios…

Guía: Dios te salve María Santísima, Madre de Dios Hijos, virgen Purísima, en tus manos Encomendamos nuestra esperanza para que la alientes, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita tu eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre Jesús….

Todos: Santa María, Madre de Dios…

Guía: Dios te salve María Santísima, Esposa de Dios Espíritu Santo, virgen Purísima, en tus Manos encomendamos nuestra caridad para que la inflames, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita tu eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre Jesús….

Guía: Dios te salve María Santísima templo y sagrario de la Santísima Trinidad, Virgen concebida sin la culpa del pecado Original. Amén. Dios te Salve…

Todos: Reina y Madre, de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra, Dios te salve a ti llamamos los desterrados hijos de Eva, a ti suspiramos gimiendo y llorando en este valle de lágrimas, ¡Ea! Pues, Señora abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre, ¡Oh Clemente! ¡Oh Piadosa! ¡Oh dulce Virgen María! Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestros Señor Jesucristo. Amen.

* Que significan súplica o ruego, ruegos públicos.

Se inician con un acto de reconocimiento a Dios, por quien vivimos, nos movemos y existimos (Hch 17, 28). Confesando nuestra dependencia absoluta a Dios. Las siguientes proclaman la presencia de Dios (Jn 4,16).

Guía: Señor, ten piedad de nosotros
Todos: Señor, ten piedad de nosotros
Guía: Cristo, ten piedad de nosotros
Todos: Cristo, ten piedad de nosotros
Guía: Señor , ten piedad de nosotros
Todos: Señor , ten piedad de nosotros
Guía: Cristo, óyenos
Todos: Cristo, óyenos
Guía: Cristo, escúchanos
Todos: Cristo, escúchanos
Guía: Padre celestial, que eres Dios
Todos: Ten piedad de nosotros
Guía: Hijo, Redentor del mundo, que eres Dios
Todos: Ten piedad de nosotros
Guía: Espíritu Santo, que eres Dios
Todos: Ten piedad de nosotros
Guía: Santísima Trinidad, que eres un solo Dios
Todos: Ten piedad de nosotros

Las letanías a la Virgen, con las que se exaltan todas sus virtudes, sus atribuciones y los nombres que se le dan en distintos lugares.

(A cada una de las siguientes letanías responderemos: Ruega por nosotros )

Guía:
Santa María…
Santa Madre de Dios
Santa Virgen de las Vírgenes
Madre de Jesucristo
Madre de la divina gracia
Madre Purísima
Madre castísima
Madre intacta
Madre sin mancha
Madre amable
Madre del buen consejo
Madre del Creador
Madre del Salvador
Madre de la Iglesia
Virgen prudentísima
Virgen venerable
Virgen digna de alabanza
Virgen poderosa
Virgen misericordiosa
Virgen fiel
Espejo de justicia
Trono de Sabiduría
Causa de nuestra alegría
Vaso espiritual
Vaso honorable
Vaso insigne de devoción
Rosa Mística
Torre de David
Torre de Marfil
Casa de Oro
Arca de la alianza
Puerta del cielo
Estrella de la mañana
Salud de los enfermos
Refugio de los pecadores
Consuelo de los afligidos
Auxilio de los cristianos
Reina de los Ángeles
Reina de los Patriarcas
Reina de los Profetas
Reina de los Mártires
Reina de los Confesores
Reina de las Vírgenes
Reina de todos los santos
Reina concebida sin pecado original
Reina llevada al cielo
Reina del Santísimo Rosario
Reina de la paz.
Todos:
Ruega por nosotros

Se termina haciendo una oración a Dios Padre, por su Hijo Jesucristo.

Guía: Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo.
Todos: Óyenos Señor.
Guía: Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo.
Todos: Perdónanos Señor.
Guía: Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo.
Todos: Ten piedad y misericordia de nosotros.

Guía: Bajo tu amparo nos acogemos,…
Todos: Santa Madre de Dios. No desprecies las súplicas que te dirigimos ante nuestras necesidades: antes bien, líbranos de todos los peligros, ¡Virgen gloriosa y bendita!. Ruega por nosotros Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo. Amén.
Guía: Oh Dios, cuyo Unigénito Hijo, con su vida, muerte y resurrección, nos alcanzó el premio de la vida eterna: concédenos a quienes recordamos estos misterios del Santo Rosario, imitar lo que contienen y alcanzar lo que prometen. Por el mismo Jesucristo nuestro Señor.
Todos: Amén.
Guía: En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Padre Nuestro ante ti somos quienes somos, pues has sido fiel a nosotros en lo prospero y en lo adverso, en la salud y la enfermedad, y nos has amado y respetado. Conoces nuestro pensamiento y sentimientos anidados hasta en lo más profundo de nuestro corazón. Nos amas hasta el extremo de dar la vida por nosotros.

Padre Nuestro creador del cielo y la tierra, de lo visible y lo invisible Todo lo sabes y todo es tuyo y sin embargo esperas pacientemente y con misericordia que te abramos la puerta para ayudarnos a poner en orden nuestra conciencia y retomar el rumbo del amor.

Padre Nuestro en Cristo, quiero reconciliarme contigo antes que a nadie: Te pido me perdones por no ponerte en primer lugar, amándote sobre todas las cosas. Tú eres el amor, origen, camino y destino de nuestra vida. Perdóname por olvidar amar. Perdóname por juzgar el bien y el mal y condenar y condenarme en mis juicios y justificaciones. Y hacerme esclavo de mis propias razones, como si todo lo supiera, como si conociera lo visible y lo invisible. Como si mi nombre fuera santificado. Perdóname por preferir el mundo al paraíso de tu amor. Perdóname por no cerrar mi puerta aunque fueran 10 minutos al día, para dialogar contigo.

Padre Nuestro clamo a tu Espíritu Santo, dame tu perdón para mirarme con el amor que me creaste y perdonarme por aquellos juicios que profería, por aquello que maldecía, por aquello que dejé de bendecir, por esa palabra que oculte, por esa ternura que detuve, por esa piedad que escondí, por esa soberbia y vanidad con que cubría la luz de tu amor en mí y en mi prójimo. Perdóname pues quiero perdonarme y transformar mis debilidades, mis defectos, mis ofensas, mis juicios en una bendición. Bendecir a mi prójimo y bendecirme.

Padre Nuestro, Dios trino y uno, dame tu perdón para pedirle el perdón a mi prójimo, a mi pareja, pues también es tu amor mi prójimo. Ayúdame a perdonarle cualquier ofensa, de palabra, obra o de omisión. A quitar mis juicios, sentencias y castigos que le he impuesto y que me han esclavizado, nos han esclavizado y hemos perdido la libertad donde decidimos por el amor y así nos responsabilizamos de nuestros errores y aciertos. Ayúdame a descubrir el amor junto con mi pareja, para que reconciliados tú y nosotros limpiemos maleza, cochambre, tizne, resentimientos y rencores y caminemos en tu amor, hasta el fin de los tiempos.

En nombre de Jesucristo con tu Espíritu Santo te pido Padre Nuestro por esta reconciliación y ruego a Santa María Virgen, a los ángeles y a los Santos que intercedan por nosotros ante Dios nuestro Señor.

AMEN

¡Oh Dios, cuyo Unigénito, con su vida, muerte y resurrección, nos mereció el premio de la salvación eterna! Te suplicamos nos concedas que, meditando los misterios del santísimo rosario de la bienaventurada Virgen María, aceptemos al Espíritu Santo como guía en nuestra pareja, de nuestros pensamientos, palabras y obras, para que encarnemos el Amor de nuestro Señor. Te lo pedimos en nombre de Jesucristo nuestro Señor.

Todos: Amén.

Guía: Por la Señal de la Santa Cruz, líbranos Señor Nuestro.

Todos: En el Nombre del Padre, del hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Guía:Avemaría Purísima

Todos:  sin pecado concebida.

Guía:Vayamos a confiar el Amor que nos fue entregado, Amen.

Rosario para la reconciliación de la pareja (Lunes-Sábado)

Modo de rezar el Lunes y Sábado, Misterios Gozosos

Este documento contiene la meditación de los misterios gozosos del rosario, enfocados a reconciliar la relación de la pareja, de tal forma que unan los misterios de la vida de Cristo a los misterios de su vida como pareja.

Si hay problemas de diálogo con la pareja o el Amor parece ocultarse entre maldiciones, maleza, tizne y basura. Dialogar con Dios es la mejor manera de limpiar la conciencia. Es como el baile, si cuesta trabajo amar a tu pareja o a ti, necesitas poner un pie firme para dar el paso: amando a Dios sobre todas las cosas.

El rosario es una actividad que nunca debe faltar en nuestra vida pues es un momento de diálogo y consagración a nuestro Señor y un clamor al ruego de la Santísima Virgen María para que ruegue con nosotros e interceda por nosotros.

Invocar al Padre Nuestro es pedir la presencia de su Espíritu Santo en nuestra conciencia, sintiéndonos hijos amados, todos, sin excluir a nadie. Si Dios con nosotros, nuestro ánimo brillará con claridad en la adversidad y el conflicto, pues somos el espíritu que Dios ha sembrado para transformar la tierra con su Amor. El Amor es nuestro origen, camino y destino. Dios es Amor y te bendice. Tu eres su Amor.

Al orar, deja de repetir muchas palabras sin conciencia, el rosario es una magnífica forma de abrir los ojos de la Fe. Tan sólo considera a quién le hablamos: Le hablamos al Padre Nuestro que, por la gracia del Espíritu Santo y su encarnación en nuestro Señor Jesucristo, nos ha adoptado como hermanos en su cuerpo místico. Le hablamos a María, la mujer que Dios saluda , diciéndole “Dios te salve María”, te saluda, te habla, y tu hablas con el Señor. Así reza el rosario abriendo los ojos con la esperanza de ver la luz de la Fe que mueve montañas, la que Dios te ha concedido como regalo.

Cuando se reza el Rosario entre dos o más personas, hay un guía y los demás responden. Se alterna el inicio del Padre Nuestro y las Ave María: El primer misterio el guía empieza y todos dicen la segunda parte; el siguiente se invierte, todos comienzan la oración y el guía responde, y así sucesivamente. El “Gloria”, las jaculatorias, las últimas oraciones y las letanías, siempre las inicia el guía.

NOTA:

Ten a la mano un cuadernillo, como agenda, para ir apuntando tus descubrimientos, sobre las necesidades de tu pareja y como apoyar la para resolverla. También tus necesidades y un plan para disolverlas con el Amor que ha puesto el Señor en tu espíritu. agendar como resolver o disolver los conflictos

También pequeños papeles para escribir notas a tu pareja confiándole todas las bendiciones que encuentras en tu relación. O para recordar los pensamientos, palabras y obras que hayas tenido en tu relación sin poner el Amor en primer lugar, sin pedir o aceptar el perdón

Lunes y Sábado, Misterios Gozosos

Mensaje de La Virgen María y Madre Reconciliadora de todos los Pueblos y naciones (BETANIA) 25 de marzo de 1976 – Primera Aparición

Hijita: aquí me tenéis con Mis manos enriquecidas de Gracias y envueltas con los resplandores de Luz, para llamar a todos Mis hijos a la conversión; esta es la Semilla de Gloria que les ofrezco como MARÍA RECONCILIADORA DE LOS PUEBLOS, porque vengo a reconciliarles. ¡Reconciliación es la herencia de la Fraternidad Divina de mi Divino Hijo! Hijita, lleva Mi Mensaje a todos, ¡os guardaré aquí en Mi Corazón desde hoy y para siempre!

Se comienza persignándose con la Señal de la Cruz.

Guía: Por la Señal de la Santa Cruz, líbranos Señor Nuestro.

Todos: En el Nombre del Padre, del hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Ofrecimiento

¡Oh Dios mío! Yo creo, adoro, espero y te amo. Te pido perdón por quienes no creen, no adoran, no esperan, no perdonan y no te aman.

¡Oh santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo! Te adoro profundamente y te ofrezco el preciosísimo cuerpo, sangre, alma y divinidad de Nuestro Señor Jesucristo, presente en todos los sagrarios del mundo, en reparación de los ultrajes con que El es ofendido; y por los méritos infinitos de su Santísimo Corazón e intercesión del Inmaculado Corazón de María, te pido la conversión de nosotros pecadores para que reine el amor del Espíritu de Dios en nuestros corazones.

Oración preparatoria

Oh santísima Virgen María, Reina del Rosario, de la Paz y Madre de misericordia, que te dignas manifestar la ternura de vuestro Inmaculado Corazón trayéndonos mensajes de salvación y de paz. Confiados en vuestra misericordia maternal y agradecidos a las bondades de tu amantísimo Corazón, venimos a tus plantas para rendirte el tributo de nuestra veneración y amor. Concédenos las gracias que necesitamos para cumplir fielmente tu mensaje de amor, compasión y reconciliación que te pedimos en esta Rosario. Ruega al Señor para que nos conceda esta petición especial_________, si ha de ser para mayor gloria de Dios, honra vuestra y provecho de nuestras almas. Así sea.

Oración breve

Oh Jesús, enseñanos lo que significa: ‘MISERICORDIA (COMPASIÓN) QUIERO Y NO SACRIFICIO,’ para no condenar a los inocentes.

Queremos orar, perdonar lo que tenemos contra alguien, para que también, Padre Nuestro que está en los cielos, nos perdones nuestras desobediencias a tu voluntad.

Ayúdanos a examinar nuestro corazón con humildad y reconocer las heridas y las amarguras ocultas para perdonarlas y entregarlas a tu bendición y justicia.

Permite que tu Espíritu Santo penetre en nuestro espíritu y remueve todo rastro de enojo, tristeza, abandono, rencor, temor y resentimiento.

Derrama tu Amor, Paz, Alegría y Misericordia en nuestros corazones, llenando el vacío de nuestra propia complacencia, vanidad, soberbia, ira, ambición y egoísmo.

Queremos ir a Ti, porque estamos cansados y cargados, y Tú nos harás descansar. Ayúdanos a tomar tu yugo sobre nosotros y aprender de Ti, que eres manso y humilde de corazón, para hallar el descanso para nuestras almas. Porque Tu yugo es fácil y Tu carga ligera animados con tu Espíritu Santo.

Amén

La Anunciación (Lucas 1, 30-32, 38)

“El ángel le dijo: No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios, vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús. El será grande y será llamado Hijo del Altísimo (…). Dijo María: He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tú palabra.”

Ofrecemos este primer misterio, para pedirte por las parejas unidas en el sacramento del matrimonio, a fin de que se confíen el uno en el otro, como Cristo lo hace, negándome a mi mismo, para dar a nuestra relación vida y plenitud, camino y vida con el Espíritu del Amor que nos unió en matrimonio.

Medita 5 minutos sobre: “Dijo María: He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tú palabra.” y sobre todas las bendiciones que el Señor nos entrega en este día.

Queremos tomarnos de la mano de Cristo.

Luego se reza un Padrenuestro, 10 Avemarías y Gloria.

La Visitación de María a su prima Santa Isabel (Lucas 1, 39-43)

“En aquellos días, se levanto María y se fue con prontitud a la región montañosa, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. Y sucedió que, en cuanto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno, e Isabel quedó llena del Espíritu Santo; y exclamando con gran voz, dijo: bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre; y ¿de donde a mí que la madre de mi Señor venga a visitarme?”

Ofrecemos este segundo misterio, por todas los padres y madres que no pudieron darle un hogar a sus hijos en matrimonio. Te pedimos especialmente por el dolor y temor que nuestra pareja nos comparte. Ayúdanos a ser prójimo de su fe y esperanza. A luchar por vencer el conflicto hasta encontrar el gozo de bendecirlo y levantarse de la parálisis. A ser expresión de tu compasión y misericordia en sus carencias y sufrimiento…

Queremos reconciliarnos y perdonar como tu nos perdonas: con misericordia y sin juicios nos salvas de la condena. Perdonar es ayudar a levantar a quien cae. Queremos encontrar la lección en el conflicto. Se vale equivocarse, Roma no se hizo en un día. Señor queremos ser obreros de tu perdón…

Meditemos 5 minutos sobre: “¿de dónde a mí que la madre de mi Señor venga a visitarme?” y sobre todos los pensamientos, palabras y obras, que realizamos, durante el día, contrariando la voluntad del Amor… la voluntad de Dios.

Enséñanos a entregar el regalo del Sacrificio por Amor a nuestra familia.

Luego se reza un Padrenuestro, 10 Avemarías y Gloria.

El Nacimiento de Jesús (Lucas 2, 6-11)

“Y sucedió que, mientras ellos estaban allí se cumplieron los días del alumbramiento, y dio a luz a su hijo primogénito, le envolvió en pañales y le acostó en un pesebre, porque no tenían sitio en el alojamiento. Había en la misma comarca algunos pastores (…) se les presentó el Ángel del Señor, (…)y les dijo: no teman, pues les anuncio una gran alegría, (…) les ha nacido (…) un salvador.”

Ofrecemos este tercer misterio por aquellas parejas que están habituadas  y paralizadas por conflictos. Especialmente te pedimos tu Espíritu Santo para conquistar a nuestra pareja TODOS LOS DÍAS. Ser expresión de tu Amor que nos alienta y da vida; desearle siempre “buenos días” o “buenas noches”, permitir que nuestra boca diga, desde el fondo de nuestro corazón, “te amo” al menos una vez al día. Abrazarnos como  fuente de amor y fe.

Señor alienta nuestro ánimo que se ha enfriado en el tiempo. Queremos esmerarnos en enamorar nuestra existencia con el amor a ti y a nosotros mismos.

Meditemos 5 minutos sobre: “no teman, pues les anuncio una gran alegría, (…) les ha nacido (…) un salvador.” y sobre qué necesidades tiene nuestra pareja.

Queremos ser tus misioneros de Amor.

Luego se reza un Padrenuestro, 10 Avemarías y Gloria.

La Presentación (Lc 2, 22-25, 34-35)

“Llevaron a Jesús a Jerusalén para presentarle al Señor, como está escrito en la Ley del Señor. (…) Y he aquí que había en Jerusalén un hombre llamado Simeón que esperaba la consolación de Israel; y estaba en él el Espíritu Santo. (…)Simeón les bendijo y dijo a María, su madre: Éste está puesto para caída y elevación de muchos en Israel, y para ser señal de contradicción- ¡y a ti misma una espada te traspasará el alma!- a fin de que queden al descubierto las intenciones de muchos corazones.”

Ofrecemos este cuarto misterio por aquellas parejas que sufren la violencia física, mental, emocional o de discriminación. Especialmente te pedimos Señor que ilumines y guíes nuestras discusiones con tu Amor. Maestro queremos ser tus discípulos y cumplir las tareas que nos dejas día a día en el evangelio.

Que tu paz sea en nuestro hogar, que tu respeto sea nuestro respeto. Queremos aprender a escuchar y hablar, estando de acuerdo que no siempre estaremos de acuerdo. Queremos encarnar la verdad sin imponer nuestras ideas. Luchar por tu paz; acallar el grito o el maltrato.

Meditemos 5 minutos sobre :”¡y a ti misma una espada te traspasará el alma!- a fin de que queden al descubierto las intenciones de muchos corazones.“ y sobre tu necesidades personales.

Somos instrumentos de tu paz.

Luego se reza un Padrenuestro, 10 Avemarías y Gloria.

La Virgen María y San José encuentran al Niño Jesús en el templo, después de haberlo perdido (Lc 2, 41-52)

“Sus padres iban todos los años a Jerusalén a la fiesta de la Pascua. (…) Subieron ellos como de costumbre a la fiesta y, al volverse, pasados los días, el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin saberlo sus padres(…).Se volvieron a Jerusalén en su busca(…). Al cabo de tres días, le encontraron en el templo sentado en medio de los maestros, escuchándoles y preguntándoles; todos los que le oían, estaban estupefactos por su inteligencia y sus respuestas.”

Te ofrecemos este quinto misterio por las parejas y familias confundidas, perseguidas y combatidas. Especialmente te pedimos nos ayudes a hablar de quien es nuestra pareja, demostrando devoción y amor, pues somos una expresión encarnada del Amor de Dios.

Te pedimos ser pareja que siente, apoya y admira los logros de uno, que también son del otro. Ayúdanos a ser pareja que se comparte plenamente desde el alma, mejor que amigos pues son espíritus compañeros de vida, del camino con intimidad, al encuentros de verdad. Queremos encarnar el camino, la verdad y la vida de Cristo en nuestra profundidad para compartir el cielo del Amor.

Meditemos 5 minutos sobre “todos los que le oían, estaban estupefactos por su inteligencia y sus respuestas.” y para pedir por el descanso eterno de las ánimas del purgatorio para que luzca en ellos la luz perpetua y descansen en Paz.

Guía:  Señor queremos encarnar tu Amor 

Luego se reza un Padrenuestro, 10 Avemarías y Gloria.

Se rezan tres Ave María especiales

Guía: Te pedimos Santísima Virgen, Hija, Madre y Esposa, ruega por nosotros para que perseveremos en las virtudes de la fe, esperanza y caridad:

Guía: Dios te salve María Santísima, Hija de Dios Padre, virgen Purísima, en tus manos encomendamos nuestra fe para que la ilumines, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita tu eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre Jesús….

Todos: Santa María, Madre de Dios…

Guía: Dios te salve María Santísima, Madre de Dios Hijos, virgen Purísima, en tus manos Encomendamos nuestra esperanza para que la alientes, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita tu eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre Jesús….

Todos: Santa María, Madre de Dios…

Guía: Dios te salve María Santísima, Esposa de Dios Espíritu Santo, virgen Purísima, en tus Manos encomendamos nuestra caridad para que la inflames, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita tu eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre Jesús….

Guía: Dios te salve María Santísima templo y sagrario de la Santísima Trinidad, Virgen concebida sin la culpa del pecado Original. Amén. Dios te Salve…

Todos: Reina y Madre, de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra, Dios te salve a ti llamamos los desterrados hijos de Eva, a ti suspiramos gimiendo y llorando en este valle de lágrimas, ¡Ea! Pues, Señora abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre, ¡Oh Clemente! ¡Oh Piadosa! ¡Oh dulce Virgen María! Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestros Señor Jesucristo. Amen.

* Que significan súplica o ruego, ruegos públicos.

Se inician con un acto de reconocimiento a Dios, por quien vivimos, nos movemos y existimos (Hch 17, 28). Confesando nuestra dependencia absoluta a Dios. Las siguientes proclaman la presencia de Dios (Jn 4,16).

Guía: Señor, ten piedad de nosotros
Todos: Señor, ten piedad de nosotros
Guía: Cristo, ten piedad de nosotros
Todos: Cristo, ten piedad de nosotros
Guía: Señor , ten piedad de nosotros
Todos: Señor , ten piedad de nosotros
Guía: Cristo, óyenos
Todos: Cristo, óyenos
Guía: Cristo, escúchanos
Todos: Cristo, escúchanos
Guía: Padre celestial, que eres Dios
Todos: Ten piedad de nosotros
Guía: Hijo, Redentor del mundo, que eres Dios
Todos: Ten piedad de nosotros
Guía: Espíritu Santo, que eres Dios
Todos: Ten piedad de nosotros
Guía: Santísima Trinidad, que eres un solo Dios
Todos: Ten piedad de nosotros

Las letanías a la Virgen, con las que se exaltan todas sus virtudes, sus atribuciones y los nombres que se le dan en distintos lugares.

(A cada una de las siguientes letanías responderemos: Ruega por nosotros )

Guía:
Santa María…
Santa Madre de Dios
Santa Virgen de las Vírgenes
Madre de Jesucristo
Madre de la divina gracia
Madre Purísima
Madre castísima
Madre intacta
Madre sin mancha
Madre amable
Madre del buen consejo
Madre del Creador
Madre del Salvador
Madre de la Iglesia
Virgen prudentísima
Virgen venerable
Virgen digna de alabanza
Virgen poderosa
Virgen misericordiosa
Virgen fiel
Espejo de justicia
Trono de Sabiduría
Causa de nuestra alegría
Vaso espiritual
Vaso honorable
Vaso insigne de devoción
Rosa Mística
Torre de David
Torre de Marfil
Casa de Oro
Arca de la alianza
Puerta del cielo
Estrella de la mañana
Salud de los enfermos
Refugio de los pecadores
Consuelo de los afligidos
Auxilio de los cristianos
Reina de los Ángeles
Reina de los Patriarcas
Reina de los Profetas
Reina de los Mártires
Reina de los Confesores
Reina de las Vírgenes
Reina de todos los santos
Reina concebida sin pecado original
Reina llevada al cielo
Reina del Santísimo Rosario
Reina de la paz.

Todos:
Ruega por nosotros

Se termina haciendo una oración a Dios Padre, por su Hijo Jesucristo.

Guía: Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo.
Todos: Óyenos Señor.
Guía: Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo.
Todos: Perdónanos Señor.
Guía: Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo.
Todos: Ten piedad y misericordia de nosotros.

Guía: Bajo tu amparo nos acogemos,…
Todos: Santa Madre de Dios. No desprecies las súplicas que te dirigimos ante nuestras necesidades: antes bien, líbranos de todos los peligros, ¡Virgen gloriosa y bendita!. Ruega por nosotros Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo. Amén.
Guía: Oh Dios, cuyo Unigénito Hijo, con su vida, muerte y resurrección, nos alcanzó el premio de la vida eterna: concédenos a quienes recordamos estos misterios del Santo Rosario, imitar lo que contienen y alcanzar lo que prometen. Por el mismo Jesucristo nuestro Señor.
Todos: Amén.
Guía: En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Padre Nuestro ante ti somos quienes somos, pues has sido fiel a nosotros en lo prospero y en lo adverso, en la salud y la enfermedad, y nos has amado y respetado. Conoces nuestro pensamiento y sentimientos anidados hasta en lo más profundo de nuestro corazón. Nos amas hasta el extremo de dar la vida por nosotros.

Padre Nuestro creador del cielo y la tierra, de lo visible y lo invisible Todo lo sabes y todo es tuyo y sin embargo esperas pacientemente y con misericordia que te abramos la puerta para ayudarnos a poner en orden nuestra conciencia y retomar el rumbo del amor.

Padre Nuestro en Cristo, quiero reconciliarme contigo antes que a nadie: Te pido me perdones por no ponerte en primer lugar, amándote sobre todas las cosas. Tú eres el amor, origen, camino y destino de nuestra vida. Perdóname por olvidar amar. Perdóname por juzgar el bien y el mal y condenar y condenarme en mis juicios y justificaciones. Y hacerme esclavo de mis propias razones, como si todo lo supiera, como si conociera lo visible y lo invisible. Como si mi nombre fuera santificado. Perdóname por preferir el mundo al paraíso de tu amor. Perdóname por no cerrar mi puerta aunque fueran 10 minutos al día, para dialogar contigo.

Padre Nuestro clamo a tu Espíritu Santo, dame tu perdón para mirarme con el amor que me creaste y perdonarme por aquellos juicios que profería, por aquello que maldecía, por aquello que dejé de bendecir, por esa palabra que oculte, por esa ternura que detuve, por esa piedad que escondí, por esa soberbia y vanidad con que cubría la luz de tu amor en mí y en mi prójimo. Perdóname pues quiero perdonarme y transformar mis debilidades, mis defectos, mis ofensas, mis juicios en una bendición. Bendecir a mi prójimo y bendecirme.

Padre Nuestro, Dios trino y uno, dame tu perdón para pedirle el perdón a mi prójimo, a mi pareja, pues también es tu amor mi prójimo. Ayúdame a perdonarle cualquier ofensa, de palabra, obra o de omisión. A quitar mis juicios, sentencias y castigos que le he impuesto y que me han esclavizado, nos han esclavizado y hemos perdido la libertad donde decidimos por el amor y así nos responsabilizamos de nuestros errores y aciertos. Ayúdame a descubrir el amor junto con mi pareja, para que reconciliados tú y nosotros limpiemos maleza, cochambre, tizne, resentimientos y rencores y caminemos en tu amor, hasta el fin de los tiempos.

En nombre de Jesucristo con tu Espíritu Santo te pido Padre Nuestro por esta reconciliación y ruego a Santa María Virgen, a los ángeles y a los Santos que intercedan por nosotros ante Dios nuestro Señor.

AMEN

¡Oh Dios, cuyo Unigénito, con su vida, muerte y resurrección, nos mereció el premio de la salvación eterna! Te suplicamos nos concedas que, meditando los misterios del santísimo rosario de la bienaventurada Virgen María, aceptemos al Espíritu Santo como guía en nuestra pareja, de nuestros pensamientos, palabras y obras, para que encarnemos el Amor de nuestro Señor. Te lo pedimos en nombre de Jesucristo nuestro Señor.

Todos: Amén.

Guía: Por la Señal de la Santa Cruz, líbranos Señor Nuestro.

Todos: En el Nombre del Padre, del hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Guía:Avemaría Purísima

Todos:  sin pecado concebida.

Guía:Vayamos a confiar el Amor que nos fue entregado, Amen.

Vigilia al Padre en Jesús con el Espíritu Santo

TODOS: En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo

JEFE DE TURNO: En esta oración ante la imagen del Padre en Jesús, queremos prepararnos a recibir y disponernos a cooperar con la gracia divina que emana del misterio pascual de Cristo, con el Espíritu Santo, de quien reciben su poder todos los sacramentos y sacramentales» (Catecismo de la IC, 1670).

Sigue leyendo «Vigilia al Padre en Jesús con el Espíritu Santo»

Reza el rosario por la paz

Reza el rosario por la paz

Te invito a que vivas la paz en el rosario cuando dialogues con el Padre Nuestro, invocando la presencia de la Santísima Virgen. Rezar es un dialogo para escuchar la voluntad de Dios.

¡La voluntad de Dios es la Paz!

El primer lugar para encontrar la paz es en nuestra consciencia, somos una expresión del Amor de Dios y en su plan, nos ha puesto donde estamos y con quienes convivimos. Así que compartir la paz, que te entrega el Espíritu Santo, por ello tu rosario es el primer paso para entregar la paz en el mundo.

Somos los mensajeros y el mensaje del Señor, somos su Amor encarnado para extender sus bendiciones desde nuestra vida. Si estás en medio de la batalla familiar, es un buen espacio para poner la luz de la paz de tu consciencia sobre la mesa. Lo mismo al caminar por las calles, tu rostro y tu expresión mostrará paz al mundo que se cruza en tu camino. Y que mejor que un espacio para trabajar iluminado por la paz del Señor. Entrega el Amor que te crea, alienta y te encamina. Reza el rosario en tu casa, el transporte, al trabajar, para entregar la paz al mundo.

Cree en el Amor del Señor y compártelo para que se extienda, cuando reces el rosario hazlo sin prisa, estas invocando al Padre Nuestro y a la Santísima Virgen.

Háblale a nuestro Padre

Al rezar el rosario mirate en el Padre nuestro, es nuestro padre amantísimo que espera entregarnos su plenitud. Es padre y tu alma es amada, eres su amor. Y también mira al padre de tu prójimo es Padre Nuestro. No excluyas a nadie, aún quien se comporta como el más perverso puede descubrir que es un Amor del Padre Nuestro y en el está la paz. Por eso le pedimos la conversión de nuestro prójimo, porque en verdad está el Amor de Dios en él. Pedimos lo que existe y siempre está presente: El Amor.

Descubre de la presencia de la Santísima Virgen María

Contempla la paz de la Santísima Virgen, una y otra vez, en cada “Ave María”, fija tu atención en la paz que emana del Amor que la sostiene. Toma consciencia de su rostro, sus brazos, su expresión toda es un regalo de paz para abrazarte, para abrazar al mundo que sufre y se contradice con rencores resentimientos, con esclavitud, temores, egoísmo y hambre de poder. Como seres humanos que nos comportamos con temor que pretendemos acumular la tierra y la voluntad de las personas para sentir seguridad, creyendo que ahí está la paz. Que error más grande la seguridad esta en la paz que viene del Espíritu Santo y se expresa en nuestro espíritu, pide que se exprese en ti y en quienes te rodean, forma una cadena de paz con tu presencia, el Señor se encargará de hacerla presente, también con nuestro testimonio.

Reza el rosario en Paz

Entrega el tiempo del rezo del rosario a encontrar la paz, no corras, no te apresures, hazlo en paz. Siente, mirate en el Amor, descubre que la paz es tu misión de Amor. Si compartes el espacio con otras personas para rezar el rosario, que sea un alegre encuentro, deja que broten los retoños de los frutos del Espíritu Santo en tu consciencia: La paz, gozo, amabilidad, bondad, fidelidad, autocontrol, paciencia… Que florezcan en tus acciones y den fruto con semillas del Amor del Padre Nuestro con el ruego de nuestra Santa Madre en ti. Encarna su presencia, eres tierra fértil.

Rosario de las Lágrimas

Reza alma mía para que el Señor guíe tus pasos en este valle de lágrimas, que aún nuestra Madre Santísima a padecido el dolor de la vida antes de encontrar el gozo del cielo. En este Rosario de Lágrima confía tu duelo a las manos de la Santísima Virgen María. ¿Quien como ella? para interceder ante su amado hijo, nuestro Señor Jesucristo.

Prepara un tiempo propicio y un lugar de recogimiento para que tu alma se ilumine de la luz de su gracia. Escucha y medita las palabras que tu boca proclaman y guarda silencio para que recojas los frutos de tu invocación a nuestro Señor Jesucristo por medio de nuestra madre del Cielo, que nos confió el mismo Jesús en la cruz.

Se reza un Padrenuestro y siete Ave Marías por cada dolor de la Virgen. Al mismo tiempo le pedimos que nos ayude a entender el mal que hemos cometido y nos lleve a un verdadero arrepentimiento. Al unir nuestros dolores a los de María, tal como Ella unió Sus dolores a los de su Hijo, participamos en la redención de nuestros pecados y los del mundo entero.

(Persignádose)

«Y a ti, Madre, una espada de dolor te atravesará el corazón…»
(Lucas 2, 35)

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
R. Amén.

Acto de Contrición

Señor mío, Jesucristo, me arrepiento profundamente de todos mis pecados. Humildemente suplico Tu perdón y por medio de Tu gracia, concédeme ser verdaderamente merecedor de Tu amor, por los méritos de Tu Pasión y Tu muerte y por los dolores de Tu Madre Santísima.

R. Amén.

Ofrecimiento:

Santa Madre te ofrecemos este rosario para que, por las lágrimas que derramaste, intercedas por esta necesidad (Decirla petición) ante Dios nuestro Señor

Creemos que tu Hijo Jesucristo, nuestro Señor, honrar especialmente la invocación de tu dolor, más allá de eso, esperamos nos conceda los favores que te pedimos por los merecimientos de tu lágrimas.

Que este rosario alcance para la Conversión de muchos pecadores, especialmente de los poseídos por el demonio. Que este rosario derrote al demonio y destruya el poder del infierno. Que el Amor con que te lo ofrecemos sea nuestra armadura para la gran batalla.

Santa Madre:

  • Pon paz en nuestra familia.
  • Ilumínanos en los Divinos Misterios.
  • Consuélanos en nuestras penas
  • Acompáñanos en nuestros trabajos.
  • Protégenos en todos los instantes de nuestras vidas.
  • Recibe nuestra petición con tal que no se oponga a la voluntad de tu Divino Hijo y a la santificación de mi alma. (Decir la petición)

R. Amén.

Ofrecimiento a Jesús

Señor Jesús, al subir el Monte Calvario por nosotros encontraste las perlas preciosas en este mundo ¡Las Lágrimas de tu Madre! Dolor Infinito al mirarte clavado en lo alto de la Cruz. Tu la miraste llorando con tanta angustia.

Subiste el Monte Calvario para encontrar tu aliento en ellas…

Ayúdanos a subir por encima de nuestros vicios inclinaciones y voluntades, a despreciar el mundo de mentirosas promesas. Y encontrar en nuestra alma estas perlas preciosas que iluminan nuestro espíritu, porque tu Reino es todo Espiritual.

No es simple agua derramada de los ojos purísimos de Maria. Ayúdanos a recoger el fruto de sus angustias, el dolor de su alma y de su corazón maternal que derramó tantas lágrimas, a los pies de tu Cruz.

Somos tus hijos amados, por nuestra ignorancia ante tu sacrificio tu Madre derrama lágrimas, por sus perlas te pedimos (Decirla petición)

Que sean provecho para nuestra alma estas Lágrimas Benditas, que sirvan para la conversión y Santificación de nuestra vida.

Son perlas preciosas, porque con mucho Amor nos fueron dadas. Tu madre llora por nuestras almas, entrega sus lágrimas cooperando con tu Amor de Divino Hijo, para nuestra redención.

Oh Jesús derramaste tu Sangre y Nuestra Madre derramó sus Lágrimas. Que no sea estéril tanto sufrimiento.

R. Amén.

Oración Inicial

Jesús crucificado: Postrados a los pies de tu cruz, te ofrecemos las «Lágrimas y Sangre» de aquella, que te acompaña con tierno amor y compasión en tu vía-crucis. Concédenos la gracia, oh buen Maestro, de reconocer las enseñanzas contenidas en tu Sangre y las lágrimas de tu Santísima Madre, para cumplir Tu voluntad de tal manera, que un día seamos dignos, de alabarte y glorificarte por toda la eternidad.

R.- Amén.

Primer dolor:
Simeón te comparte tu profecía.

  • (Lucas 2:22-35)

Asimismo, cuando llegó el día en que, de acuerdo a la Ley de Moisés, debían cumplir el rito de la purificación, llevaron al niño a Jerusalén para presentarlo al Señor, tal como está escrito en la Ley del Señor: Todo varón primogénito será consagrado al Señor. También ofrecieron el sacrificio que ordena la Ley del Señor: una pareja de tórtolas o dos pichones. Había entonces en Jerusalén un hombre muy piadoso y cumplidor a los ojos de Dios, llamado Simeón. Este hombre esperaba el día en que Dios atendiera a Israel, y el Espíritu Santo estaba con él. Le había sido revelado por el Espíritu Santo que no moriría antes de haber visto al Mesías del Señor. El Espíritu también lo llevó al Templo en aquel momento. Como los padres traían al niño Jesús para cumplir con él lo que mandaba la Ley, Simeón lo tomó en sus brazos y bendijo a Dios con estas palabras:»Ahora, Señor, ya puedes dejar que tu servidor muera en paz como le has dicho. Porque mis ojos han visto a tu salvador, que has preparado y ofreces a todos los pueblos la luz que se revelará a las naciones y gloria de tu pueblo, Israel.»

Su padre y su madre estaban maravillados por todo lo que se decía del niño. Simeón los bendijo y dijo a María, su madre: «Mira, este niño traerá a la gente de Israel ya sea caída o resurrección. Será una señal impugnada en cuanto se manifieste, mientras a ti misma una espada te atravesará el alma.»

Nos unimos a María para escuchar las palabras de Simeón que unía el gozo y la triste sentencia. Qué grande fue el impacto en tu Corazón de Madre, cuando escuchaste las tristes palabras con las que Simeón te profetizó la amarga Pasión y muerte de tu dulce Jesús.

En nuestra oración, debemos confiar en el Espíritu para que nos ayude en nuestras elecciones; para que nos conduzca a nuestro verdadero destino.

Oh Jesús derramas tu Sangre en la Santa Eucaristía y Nuestra Madre derrama sus Lágrimas. Que no sea estéril tanto sufrimiento.

R. Amén.

Padrenuestro

Oh Jesús derramas tu Sangre en la Santa Eucaristía y Nuestra Madre derrama sus Lágrimas. Que no sea estéril tanto sufrimiento.

Santa Madre, obtén para mí un auténtico arrepentimiento por mis pecados. Que encontremos perdón y misericordia de tu Hijo por nuestros pecados.

Siete Ave María

Oh Jesús mío, mira las lágrimas de aquella, que te tiene el amor más grande en la tierra y en el cielo te ama con el amor más fervoroso.
(3 veces)

Segundo Dolor.-
Tu familia es obligada a huir a Egipto, escapando de Herodes que quería matar a tu Hijo Amado.

  • (Mateo 2: 13-15, 19-23)

Cuando se marcharon los magos, el ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo: «Levántate, coge al niño y a su madre y huye a Egipto; quédate allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo.» José se levantó, cogió al niño y a su madre, de noche, se fue a Egipto y se quedó hasta la muerte de Herodes. Así se cumplió lo que dijo el Señor por el profeta: «Llamé a mi hijo, para que saliera de Egipto». Cuando murió Herodes, el ángel del Señor se apareció de nuevo en sueños a José en Egipto y le dijo: «Levántate, coge al niño y a su madre y vuélvete a Israel; ya han muerto los que atentaban contra la vida del niño.» Se levantó, cogió al niño y a su madre y volvió a Israel. Pero, al enterarse de que Arquelao reinaba en Judea como sucesor de su padre Herodes, tuvo miedo de ir allá. Y, avisado en sueños, se retiró a Galilea y se estableció en un pueblo llamado Nazaret. Así se cumplió lo que dijeron los profetas, que se llamaría Nazareno.

¿Dónde está mi mente y mi corazón? ¿Es en la fragilidad del niño, la Palabra de Dios en peligro de desaparecer? ¿Es José, firme y fiel como padre? ¿En la inspiración de Dios que llega en el momento oportuno?

Santa Madre ¡Que agudo dolor! cuando, con José, huyeron repentinamente de noche, a fin de salvar a tu querido Hijo de la matanza decretada por Herodes. Cuánta angustia, cuántas tus privaciones durante tan largo viaje. Cuántos sufrimientos experimentaste en la tierra del exilio.

Oh Jesús derramas tu Sangre en la Santa Eucaristía y Nuestra Madre derrama sus Lágrimas. Que no sea estéril tanto sufrimiento.

R. Amén.

Padrenuestro

Oh Jesús derramas tu Sangre en la Santa Eucaristía y Nuestra Madre derrama sus Lágrimas. Que no sea estéril tanto sufrimiento.

Madre Dolorosa, alcánzame la gracia de perseverar en la confianza y el abandono a Dios, aún en los momentos más difíciles de mi vida. Que tu dolor nos libre de secuestrar a nuestros hijos, que al separarse como matrimonio, los separan de su padre o madre, para cobrar bienes o satisfacciones.

Siete Ave María

Oh Jesús mío, mira las lágrimas de aquella, que te tiene el amor más grande en la tierra y en el cielo te ama con el amor más fervoroso.
(3 veces)

Tercer dolor.-
Tres días buscaste a tu Hijo que lo daban por perdido.

  • (Lucas 2, 41-52)

Por las fiestas de Pascua iban sus padres todos los años a Jerusalén. Cuando cumplió doce años, subieron a la fiesta según costumbre. Al terminar ésta, mientras ellos se volvían, el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin que sus padres lo supieran. Pensando que iba en la caravana, hicieron un día de camino y se pusieron a buscarlo entre los parientes y los conocidos. Al no encontrarlo, regresaron a buscarlo a Jerusalén. Al cabo de tres días lo encontraron en el templo, sentado en medio de los doctores de la ley, escuchándolos y haciéndoles preguntas. Y todos los que lo oían estaban atónitos ante su inteligencia y sus respuestas. Al verlo, se quedaron desconcertados, y su madre le dijo: “Hijo, ¿por qué nos has hecho esto? Mira que tu padre y yo te buscábamos angustiados”. Él replicó: “¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debo estar en la casa de mi Padre?” Ellos no entendieron lo que les dijo. Regresó con ellos, fue a Nazaret y siguió bajo su autoridad. Su madre guardaba todas estas cosas en su corazón. Jesús progresaba en sabiduría, en estatura y en el favor de Dios y de los hombres.

Qué angustioso fue tu dolor de Madre cuando descubres de que habías perdido a tu querido Hijo. Llena de preocupación y fatiga, regresaste con José a Jerusalén. Durante tres largos días buscaron a Jesús, hasta que lo encontraron en la casa del Padre Nuestro.
“En la casa de mi Padre”. ¿Creo que la casa del Padre Nuestro se puede encontrar en mí? Si lo creo, tal vez pueda abrirme a una maravilla aún más grande:

Aquellos que me aman guardarán mi palabra, y mi Padre los amará, e iremos a ellos y haremos nuestra morada con ellos” (Juan 14:23)

María y José hicieron una angustiada visita al templo de Jerusalén, buscando al que habían perdido. Cuando hago oración voy al templo del Espíritu Santo dentro de mí, voy con la certeza de encontrar a Dios allí.

Oh Jesús derramas tu Sangre en la Santa Eucaristía y Nuestra Madre derrama sus Lágrimas. Que no sea estéril tanto sufrimiento.

R. Amén.

Padrenuestro

Oh Jesús derramas tu Sangre en la Santa Eucaristía y Nuestra Madre derrama sus Lágrimas. Que no sea estéril tanto sufrimiento.

Madre querida, cuando el pecado me lleve a perder a Jesús, ayúdame a encontrarlo de nuevo a través de la oración y el Sacramento de la Reconciliación. Defiéndenos en los combates espirituales con el enemigo infernal.

Siete Ave María

Oh Jesús mío, mira las lágrimas de aquella, que te tiene el amor más grande en la tierra y en el cielo te ama con el amor más fervoroso.
(3 veces)

Cuarto dolor.-
Encuentras a tu Divino Hijo cargando la cruz rumbo al Calvario.

  • (Lucas 2,34-35,51b)

Simeón, después de bendecirlos, dijo a María, la madre: Este niño será causa de caída y de elevación para muchos en Israel; será signo de contradicción, y a ti misma una espada te atravesará el corazón. Así se manifestaran claramente los pensamientos íntimos de muchos.

Su madre conservaba estas cosas en su corazón.

Así se cumple la profecía donde la espada atraviesa tu corazón, me duele contemplar tan triste escena. Madre mía, tan dulce y amorosa, te encuentras con tu Hijo en medio de quienes lo arrastran a tan cruel muerte. Tremendo dolor que sintieron cuando sus ojos se encontraron y como Madre bendita intentas dar apoyo a tu Hijo en su calvario, la traición, el abandono, la burla, la condena, los temores y la ira.

Es tan fácil y “agradable”, ser egoísta, indiferente y hasta crueles con quienes nos rodean. Sin lugar a dudas. Jesús, cada día revives tu Vía Crucis, al mirar que el mandato del amor no lo practicamos. Vamos predispuestos mental y sentimentalmente para “cobramos” lo pasado, para hacernos los ofendidos o para burlarnos de alguien, siendo que es a Ti, mi Jesús, a quien ofendemos.

Oh Jesús derramas tu Sangre en la Santa Eucaristía y Nuestra Madre derrama sus Lágrimas. Que no sea estéril tanto sufrimiento.

R. Amén.

Padrenuestro

Oh Jesús derramas tu Sangre en la Santa Eucaristía y Nuestra Madre derrama sus Lágrimas. Que no sea estéril tanto sufrimiento.

Madre querida, que tus lagrimas reblandezcan nuestro corazón para que seamos hijos del Padre Nuestro: quiero acompañar a Jesús en Su Pasión, ayúdanos a reconocerlo en nuestros hermanos y hermanas que sufren, consolar al doliente, ayudar a quien lo necesita y apoyar al abandonado, especialmente si son niños, viudas y ancianos.

Siete Ave María

Oh Jesús mío, mira las lágrimas de aquella, que te tiene el amor más grande en la tierra y en el cielo te ama con el amor más fervoroso.
(3 veces)

Quinto dolor.-
Miras a tu Amado Hijo ensangrentado y agonizando tres horas hasta morir en la cruz.

(Juan 19, 25-27)

Cerca de la cruz de Jesús estaba su madre, con María, la hermana de su madre, esposa de Cleofás, y María de Magdalena. Jesús, al ver a la Madre y junto a ella al discípulo que más quería, dijo a la Madre: «Mujer, ahí tienes a tu hijo». Después dijo al discípulo: «Ahí tienes a tu madre». Y desde aquel momento el discípulo se la llevó a su casa.

Madre Mía, contemplas a Jesús sufriendo por nosotros, es la estrella que alimentaste con tu leche, acunaste y procuraste con tu amor; tu amor detiene la sangre en mi corazón, hiela mis huesos y eriza mis cabellos,

Incluso al momento de su muerte, el corazón de Jesús está abierto para aquellos que sufren. Él reconoce tu sufrimiento y el de Juan, y les pide que hagan espacio en sus vidas el uno para el otro.

Oh Jesús derramas tu Sangre en la Santa Eucaristía y Nuestra Madre derrama sus Lágrimas. Que no sea estéril tanto sufrimiento.

R. Amén.

Padrenuestro

Oh Jesús derramas tu Sangre en la Santa Eucaristía y Nuestra Madre derrama sus Lágrimas. Que no sea estéril tanto sufrimiento.

Madre Amada, te acepto como mi Madre y quiero recordar siempre que tú nunca le fallas a tus hijos. Que tus perlas de amor paguen la salvación de nuestros pequeños niños y nos ayuden a librarlos de ser asesinados con el aborto, por nuestra conveniencia, egoísmo o vergüenza.

Siete Ave María

Oh Jesús mío, mira las lágrimas de aquella, que te tiene el amor más grande en la tierra y en el cielo te ama con el amor más fervoroso.
(3 veces)

Sexto Dolor.-
Tu Amado Hijo, traspasado en el pecho por la lanza, es bajado de la cruz y depositado en tus brazos.

  • (Marcos 15, 42-46)

Ya al atardecer, como era el día de la preparación, es decir, la víspera del día de reposo, vino José de Arimatea, miembro prominente del Concilio (Sanedrín), que también esperaba el reino de Dios; y llenándose de valor, entró adonde estaba Pilato y le pidió el cuerpo de Jesús. Pilato se sorprendió de que ya hubiera muerto, y llamando al centurión, le preguntó si ya estaba muerto. Y al comprobar esto por medio del centurión, le concedió el cuerpo a José, quien compró un lienzo de lino, y bajando el cuerpo de la cruz, Lo envolvió en el lienzo de lino y Lo puso en un sepulcro que había sido excavado en la roca; e hizo rodar una piedra a la entrada del sepulcro.

Santa María, tu Corazón sentía el amargo dolor cuando el cuerpo de tu querido Jesús fue bajado de la cruz y colocado en tu regazo. Las perlas de tus ojos alimentaban la tierra. Oh, Madre Dolorosa, nuestros corazones se estremecen al ver tanta aflicción. Necesitamos de tu mirada tierna, tu mirada de Madre, esa que nos destapa el alma. Tu mirada está llena de compasión y de cuidado.

A ti, Señor Jesús, que muerto estuviste en sus brazos, queremos hoy agradecerte habernos dado ese regalo. Es María la ternura plasmada en su dulce mirada que acompaña nuestra vida y nos cuida las espaldas. Aleja de nosotros el miedo y danos siempre valor para mirar con cariño a quien merece compasión.

A ti, Jesús de la misericordia, y a ti Madre de piedad, todo honor y todo gloria con el Padre y el Espíritu, hoy y siempre por los siglos de los siglos.

Oh Jesús derramas tu Sangre en la Santa Eucaristía y Nuestra Madre derrama sus Lágrimas. Que no sea estéril tanto sufrimiento.

R. Amén.

Padrenuestro

Oh Jesús derramaste tu Sangre en la Santa Eucaristía y Nuestra Madre derrama sus Lágrimas. Que no sea estéril tanto sufrimiento.

Madre Amada, regálanos tu mirada. Haz que permanezcamos fieles a Jesús hasta el último instante de nuestras vidas. Asístenos en el momento de nuestra muerte: Muéstranos tu rostro Maternal.

Siete Ave María

Oh Jesús mío, mira las lágrimas de aquella, que te tiene el amor más grande en la tierra y en el cielo te ama con el amor más fervoroso. (3 veces)

Séptimo dolor.-
Cuando contemplaste el Cuerpo de tu Divino Hijo en el sepulcro

  • (Juan 19, 38-42)

Después de esto, José de Arimatea se presentó a Pilato. Era discípulo de Jesús, pero no lo decía por miedo a los judíos. Pidió a Pilato la autorización para retirar el cuerpo de Jesús y Pilato se la concedió. Fue y retiró el cuerpo. También fue Nicodemo, el que había ido de noche a ver a Jesús, llevando unas cien libras de mirra perfumada y áloe. Tomaron el cuerpo de Jesús y lo envolvieron en lienzos con los aromas, según la costumbre de enterrar de los judíos. En el lugar donde había sido crucificado Jesús había un huerto, y en el huerto un sepulcro nuevo donde nadie todavía había sido enterrado. Como el sepulcro estaba muy cerca y debían respetar el Día de la Preparación de los judíos, enterraron allí a Jesús.

Oh, Señora de la Pasión ¿por qué lloras? ¿Que esperanza podremos entonces percibir a través de nuestras lágrimas? Si ésta es la causa de tu angustia, qué ayuda, qué esperanza queda para nosotros sin ti dulce Señora.

Alcánzanos, sobre todo, oh Madre tierna y compasiva, la gracia de vivir y perseverar siempre en el servicio de tu Hijo amadísimo. Que tus lágrimas y dolores sean el pago para llevarnos de esta vida terrenal a la felicidad eterna. Y que tu Hijo Jesús se nuestro consuelo y alegría.

Señor Jesús al Amor de tu madre le encomiendas la tarea de cuidarnos como cuerpo místico. Como en Pentecostés, ella ora y sufre con nosotros y nos guía hacia tu presencia, tu camino, verdad y vida.

Oh Jesús derramas tu Sangre en la Santa Eucaristía y Nuestra Madre derrama sus Lágrimas. Que no sea estéril tanto sufrimiento.

R.Amén.

Padrenuestro

Oh Jesús derramaste tu Sangre en la Santa Eucaristía y Nuestra Madre derrama sus Lágrimas. Que no sea estéril tanto sufrimiento.

Madre Amada, intercede por nosotros y alcánzanos las gracias que te pedimos en esta oración.
(Decir la petición)

Siete Ave María

Oh Jesús mío, mira las lágrimas de aquella, que te tiene el amor más grande en la tierra y en el cielo te ama con el amor más fervoroso.
(3 veces)

Oración Final

Oh María, Madre del amor, de los dolores y de misericordia. Te suplicamos, reúne tus ruegos con los nuestros para dirigimos a Jesús y, por los méritos de tus lágrimas maternas, escuche nuestra súplica concediéndonos, las gracias que te pedimos y la corona de la vida eterna.

R. Amén.

Oh Madre dolorosa, que la sangre de tu amadísmo hijo y tus Lágrimas destruyan el reino del infierno. Por tu Divina mansedumbre,Oh encadenado Jesús, guarda al mundo de los errores amenazantes.

(Persignádose)
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
R. Amén.

Rosario a Jesús por María

Destacado

Rosario católico con audio

Este rosario es una actividad en @MisiondeamorMx que nos guía a invocar al Señor y el auxilio de nuestra Santa Madre en nuestra búsqueda de la gloria, el gozo, la luz y cuando nos encontramos con el dolor o para rezar el rosario para difuntos.

No es la cantidad de oración lo que es importante, es el estar constantemente consciente de ofrecernos a Jesús con la intercesión de la Santísima Virgen María, Nuestra Madre Bendita.

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«Hora de Gracia» a María, Rosa Mística (8 de dic)

  • La Hora de Gracia se reza el día 8 de diciembre, se empieza a las 12 del mediodía, y continuará hasta la 1:00 p.m. (una hora completa de oración). Durante esta hora, bien sea en casa o en la iglesia, se evitarán toda clase de distracciones (no conteste el teléfono ni la puerta, ni haga nada, sino concéntrense totalmente en su unión con Dios, durante esta especial Hora de Gracia).

«Por mi venida a Montichiari deseo ser invocada y venerada como «Rosa Mística.

Historia de la Hora de Gracia

El día 8 de diciembre de 1947, en la Iglesia de Montichiari, ante una gran multitud, la Virgen apareció sonriente y, dijo:

«¡Yo soy la Inmaculada Concepción! «Yo soy María de la Gracia, esto es, la llena de gracia, Madre de mi divino Hijo Jesucristo».
«Por mi venida a Montichiari deseo ser invocada y venerada como «Rosa Mística.
“Deseo que cada año, el 8 de Diciembre al mediodía, se celebre la hora de gracia para todo el mundo; mediante esta devoción se alcanzarán numerosas gracias para el alma y para el cuerpo. Nuestro Señor, mi divino Hijo Jesús, enviará su desbordante misericordia si los buenos oran por sus hermanos pecadores»
La Hora de Gracia producirá grandes y numerosas conversiones. Los corazones fríos y endurecidos, serán tocados por la gracia divina, y se volverán a nuestro Señor en amor fiel”.

«Por mi venida a Montichiari deseo ser invocada y venerada como «Rosa Mística.

Deseo que cada año, el 8 de Diciembre al mediodía, se celebre la hora de gracia para todo el mundo; mediante esta devoción se alcanzarán numerosas gracias para el alma y para el cuerpo. Nuestro Señor, mi divino Hijo Jesús, enviará su desbordante misericordia si los buenos oran por sus hermanos pecadores»

La Hora de Gracia producirá grandes y numerosas conversiones. Los corazones fríos y endurecidos, serán tocados por la gracia divina,y se volverán a nuestro Señor en amor fiel”.

Entonces Nuestra Señora mostró a Pierina Su Corazón y le dijo:

“Mira este Corazón que tanto ama a la humanidad, y sin embargo no recibe más que ofensas de la mayoría de Mis hijos.
Si los buenos y los malos se unen en oración, obtendrán paz y misericordia a través de este Corazón.
El Señor aún protege a los buenos, y está deteniendo un gran castigo a causa de Mi intercesión.
Pronto será reconocida la grandeza de esta Hora de Gracia”.
“Tengo preparada una sobreabundancia de gracia para todos aquellos hijos que escuchan mi voz y toman mis deseos”.

Nuestra Señora pidió penitencia. Dijo:

“Penitencia es aceptar todas nuestras cruces diarias voluntariamente.
No importa que sean pequeñas, acéptenlas con amor”.

Pierina le preguntó cómo habría de prepararse para esta Hora de Gracia, a lo cual la Santísima Virgen le respondió:

“Con oración y penitencia. Reza el salmo 51 tres veces, con los brazos extendidos. Durante la Hora de Gracia, muchas gracias espirituales serán concedidas. Los pecadores con los corazones más endurecidos, Serán tocados por la gracia de Dios”.

La Santísima Virgen prometió que lo que fuera que una persona le pidiera durante la Hora de Gracia, (aún en casos imposibles) le sería concedido, si la petición estaba de acuerdo con la voluntad del Padre Eterno.

“El Santo Padre Pío XII debe ser pronto notificado que es mi deseo que la HORA DE GRACIA PARA EL MUNDO, sea conocida y extendida al mundo entero. Los que les sea difícil visitar una Iglesia, podrán orar en su casa al mediodía, y también recibirán gracias a través de Mí.
” Y si alguien viniera a orar con lágrimas de arrepentimiento sobre estas losas, encontrará una escala segura para ir al cielo, junto con la protección y los favores de mí Corazón maternal».

Hora de Gracia

(Persignádose)
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
R.Amén.

Comenzaremos rezando tres veces el Salmo 51, con los brazos extendidos.

SALMO 51

Confesión de los pecados y suplica de perdón
Misericordia, Dios mío

Misericordia, Dios mío, por tu bondad,
por tu inmensa compasión borra mi culpa;
lava del todo mi delito,
limpia mi pecado.

Pues yo reconozco mi culpa,
tengo siempre presente mi pecado:

Contra ti, contra ti solo pequé.
Cometí la maldad que aborreces.

En la sentencia tendrás razón,
en el juicio resultarás inocente.

Mira, en la culpa nací,
pecador me concibió mi madre.

Te gusta un corazón sincero,
y en mi interior me inculcas sabiduría.

Rocíame con el hisopo: quedaré limpio;
lávame: quedaré más blanco que la nieve.

Hazme oír el gozo y la alegría,
que se alegren los huesos quebrantados.

Aparta de mi pecado tu vista,
borra en mí toda culpa.

Oh Dios, crea en mí un corazón puro,
renuévame por dentro con espíritu firme;
No me arrojes lejos de tu rostro,
no me quites tu santo espíritu.

Devuélveme la alegría de tu salvación,
afiánzame con espíritu generoso:

Enseñaré a los malvados tus caminos,
los pecadores volverán a ti.

Líbrame de la sangre, oh Dios,
Dios, Salvador mío,
y cantará mi lengua tu justicia.

Señor, me abrirás los labios,
y mi boca proclamará tu alabanza.

Los sacrificios no te satisfacen:
si te ofreciera un holocausto, no lo querrías.

Mi sacrificio es un espíritu quebrantado;
un corazón quebrantado y humillado,
tú no lo desprecias.

Señor, por tu bondad, favorece a Sión,
reconstruye las murallas de Jerusalén:

Entonces aceptarás los sacrificios rituales,
ofrendas y holocaustos,
sobre tu altar se inmolarán novillos.

(3 veces)

El resto de la hora puede ser empleado en comunicación silenciosa con Dios, meditando acerca de la Pasión de Jesús, rezando el Rosario, alabando a Dios a su manera, o sus oraciones favoritas, cantando himnos, leyendo otros salmos y meditándolos, etc.

Descansa en el rosario de los misterios de tu vida

Uno de las actividades que recomendamos en Misión de Amor para descansar es «El rosario de los misterios de tu vida», un examen de conciencia del día, de alabanza, reconciliación, intercesión, reflexión y descanso en el Señor con el ruego de Santa María. Sigue leyendo «Descansa en el rosario de los misterios de tu vida»

Rosario del domingo por la paz del mundo, a las 3 de la tarde

Mensaje de La Virgen María, Señora del Rosario, el 13 de mayo de 1917

“Rezad el Rosario todos los días para alcanzar la paz del mundo y el fin de la guerra”.

Preparación:

Al orar, deja de repetir muchas palabras sin conciencia, el rosario es una magnífica forma de abrir los ojos a la Fe. Tan sólo considera a quién le hablamos: Le hablamos al Padre Nuestro que por la gracia del Espíritu Santo y su encarnación en nuestro Señor Jesucristo que nos ha adoptado como hermanos en su cuerpo místico. Le hablamos a María, la mujer que Dios saluda , diciéndole “Dios te salve María”, te saluda, te habla, y tu hablas con el Señor. Así reza  el rosario abriendo los ojos para que veas la luz de la Fe que mueve montañas, la que Dios te ha concedido como regalo para tu nacimiento.

Cuando se reza el Rosario entre dos o más personas, hay un guía y los demás responden. Se alterna el modo de rezar los Padrenuestros y las Ave María: en el primer misterio el guía empieza y todos dicen la segunda parte; el siguiente se hace al revés, todos comienzan la oración y el guía responde, y así sucesivamente.

El “Gloria”, las jaculatorias, las últimas oraciones y las letanías, siempre las inicia el guía.

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