¿Cómo Vivir la Santa Misa?

Separaré parte del dinero de un día, para entregarlo a las necesidades de mi comunidad.

Durante tu paso por la vida nunca te pierdas asistir a  la Santa Misa, es un pequeño retiro que puede vivirse con gran profundidad, reconociéndonos pecadores, pidiendo la intercesión, alimentándonos de la palabra y consagrándonos en cuerpo y alma a nuestro Señor en el momento del ofertorio, pues sin lugar a dudas viene a nuestro encuentro, al consagrarse a nosotros y entregarse como pan de vida eterna. Así nos retiramos en la Santa Misa.

Guía para viajar en la Santa Misa

En este viaje terrenal y temporal asistimos al misterio de fe “Nuestro Salvador, en la última cena, la noche que lo traicionaban, instituyo el sacrificio eucarístico de su cuerpo y sangre, con lo cual iba a perpetuar por los siglos, hasta su vuelta, el sacrificio de la cruz y a confiar a su esposa, la iglesia, el memorial de su muerte y resurrección: sacramento de piedad; vinculo de caridad; banquete pascual, en el cual se come a Cristo, el alma se llena de gracia y se nos da una prenda de gloria venidera”(CLV n. 47)

Ritos iniciales

Procesión y canto de entrada:

¡¡¡Somos Iglesia peregrina!!!!

Saludo:

En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amén (Así sea).

Acto Penitencial:

Venimos con el Señor reconociéndonos débil, enfermo y pecadores “Yo confieso…;”

Gloria:

Alabemos la presencia del Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, en la Asamblea.

Oración Colecta:

Pedimos, invocamos o esperamos que el Señor nos conceda reconocer su presencia viva

Liturgia de la palabra:

Escuchamos el testimonio de las manifestaciones de Dios desde el Antiguo testamento, en los salmos, en las cartas de los Apóstoles y en el Evangelio con el testimonio de la presencia y la palabra de Cristo.

Dios se Manifiesta

Esto es palabra de Dios Diálogo entre Dios y su pueblo.

  • lunes 13 Julio 2020 : Libro de Isaías 1,10-17.
    el día 12 julio, 2020 a las 6:01 pm

    ¡Escuchen la palabra del Señor, jefes de Sodoma! ¡Presten atención a la instrucción de nuestro Dios, pueblo de Gomorra! ¿Qué me importa la multitud de sus sacrificios? -dice el Señor-. Estoy harto de holocaustos de carneros y de la grasa de animales cebados; no quiero más sangre de toros, corderos y chivos. Cuando ustedes vienen a ver mi rostro, ¿quién les ha pedido que pisen mis atrios? No me sigan trayendo vanas ofrendas; el incienso es para mí una abominación. Luna nueva, sábado, convocación a la asamblea... ¡no puedo aguantar la falsedad y la fiesta! Sus lunas nuevas y solemnidades las detesto con toda mi alma; se han vuelto para mí una carga que estoy cansado de soportar. Cuando extienden sus manos, yo cierro los ojos; por más que multipliquen las plegarias, yo no escucho: ¡las manos de ustedes están llenas de sangre! ¡Lávense, purifíquense, aparten de mi vista la maldad de sus acciones! ¡Cesen de hacer el mal, aprendan a hacer el bien! ¡Busquen el derecho, socorran al oprimido, hagan justicia al huérfano, defiendan a la viuda!

  • lunes 13 Julio 2020 : Salmo 50(49),8-9.16bc-17.21.23.
    el día 12 julio, 2020 a las 6:01 pm

    No te acuso por tus sacrificios: ¡tus holocaustos están siempre en mi presencia! Pero yo no necesito los novillos de tu casa ni los cabritos de tus corrales. Pero al impío Dios le dice: «¿Por qué vas repitiendo mis preceptos, y andas siempre hablando de religión, "¿Cómo te atreves a pregonar mis mandamientos y a mencionar mi alianza con tu boca, tú, que aborreces toda enseñanza y te despreocupas de mis palabras? Haces esto, ¿y yo me voy a callar? ¿Piensas acaso que soy como tú? Te acusaré y te argüiré cara a cara. El que ofrece sacrificios de alabanza, me honra de verdad; y al que va por el buen camino, le haré gustar la salvación de Dios."

  • lunes 13 Julio 2020 :
    el día 12 julio, 2020 a las 6:01 pm
  • lunes 13 Julio 2020 : Evangelio según San Mateo 10,34-42.11,1.
    el día 12 julio, 2020 a las 6:01 pm

    Jesús dijo a sus apóstoles: "No piensen que he venido a traer la paz sobre la tierra. No vine a traer la paz, sino la espada. Porque he venido a enfrentar al hijo con su padre, a la hija con su madre y a la nuera con su suegra; y así, el hombre tendrá como enemigos a los de su propia casa. El que ama a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; y el que ama a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí. El que no toma su cruz y me sigue, no es digno de mí. El que encuentre su vida, la perderá; y el que pierda su vida por mí, la encontrará. El que los recibe a ustedes, me recibe a mí; y el que me recibe, recibe a aquel que me envió. El que recibe a un profeta por ser profeta, tendrá la recompensa de un profeta; y el que recibe a un justo por ser justo, tendrá la recompensa de un justo. Les aseguro que cualquiera que dé de beber, aunque sólo sea un vaso de agua fresca, a uno de estos pequeños por ser mi discípulo, no quedará sin recompensa". Cuando Jesús terminó de dar estas instrucciones a sus doce discípulos, partió de allí, para enseñar y predicar en las ciudades de la región.

  • lunes 13 Julio 2020 : Commentary San Patricio
    el día 12 julio, 2020 a las 6:01 pm

    “Pongo mi vida en manos del Creador”, que es fiel (1P 4,19) “por quien desempeño esta misión” (Ef. 6,20) a pesar de mi bajeza, porque Él no hace acepción de personas y me eligió para este servicio, para que yo fuera su servidor, “uno de los más pequeños entre los suyos” (Mt 25,40). ¿Pero cómo le pagaré por todas las cosas que me ha concedido? (Sal. 115,12) Pero ¿qué diré, qué le prometeré a mi Dios, ya que nada tengo sino lo que Él mismo me dio?... Que, por voluntad de Dios, nunca permita que “se pierda el pueblo que Él adquirió” (Is 43,21) desde los confines de la tierra. Ruego a Dios que me dé perseverancia y se digne hacerme su testigo fiel, por el nombre de Dios, hasta mi partida. Y si yo realicé alguna buena acción, por mi Dios, a quien amo, le pido que me conceda verter mi sangre, junto con estos extranjeros y cautivos, por el honor de su nombre... Tengo la certeza, de que si esto me ocurriera, he ganado mi alma junto con mi cuerpo porque, sin ninguna duda, en aquel día resucitaremos en la claridad del sol, esto es, en la gloria de Cristo Jesús nuestro Redentor... Por eso ruego a quienes creen y temen a Dios: quienquiera se haya dignado observar o recibir este escrito que Patricio, pecador ignorante, escribió en Irlanda: si he hecho o dicho cualquier cosa por insignificante que sea del agrado de Dios, que nadie vaya a pensar que lo he hecho yo, con lo ignorante que soy. Pensad más bien y creed con toda verdad que todo esto fue don de Dios. Y esta es mi confesión, antes que yo muera.

Homilía

El celebrante nos ayuda para seguir el ejemplo de Jesús en nuestra vida diaria.

Credo

Confesamos nuestra fe.

Oración de los fieles

Le hablamos al Señor pidiendo por las necesidades de todos.

Liturgia de la Eucaristía

(DIOS SE ENCARNA PARA NOSOTROS):

En la liturgia eucarística reproducimos ritualmente los tres gestos que Jesús hizo en la Última Cena.

I. Tomo Pan … Presentación de dones

El Sacerdote ministerial presenta la ofrenda que hacemos como sacerdotes bautismales presentamos con el pan: nuestro trabajo, alegría, vida y dones. Con el vino: nuestro temor, errores, fragilidad, debilidad, sufrimiento y dolor para entregarnos y transformarnos en el cuerpo y la sangre de Cristo, mirarnos en el cuerpo místico de Cristo. Descubrir a Cristo en nosotros.

  • Lavabo pues sacrificaremos a un justo
  • Oramos como Hermanos
  • Le pedimos sobre nuestro ofrecimiento

II. Dio gracias… Plegaria Eucarística

Prefacio-Santo

Damos la bienvenida y alabanza con agradecimiento a Dios, al tres veces santo.

Epíclesis

De rodillas como iglesia sacerdotal, profética y real imploramos el poder divino para que los dones ofrecidos por los hombres queden consagrados y se conviertan en el Cuerpo y la Sangre de Cristo. Es un dialogo especial de invocación al Espíritu Santo y va acompañado del gesto epiclético, la imposición de las manos sobre las ofrendas.

Narración de la Institución

De rodillas asistimos con toda nuestra conciencia al momento de mayor recogimiento de la humanidad, cuando el sacerdote recitando las palabras de Jesús en la Última Cena, recibe en el pan y el vino el Cuerpo y la Sangre del Señor.

Confiamos y creemos en Cristo, tenemos fe, pero necesitamos que el Señor la aumente para descubrir que Cristo está vivo entre nosotros es el misterio enviado por el Padre Nuestro para salvarnos en el camino de regreso al gozo del cielo es el pan bajado del cielo que con su Espíritu Santo en nuestro espíritu nos guía.

Aclamación

Aclamamos el misterio central de nuestra fe. Por eso anunciamos su muerte y proclamamos su resurrección.

Intercesión

“Este es mi Cuerpo” “Esta es mi Sangre” ¡qué mayor Don podemos presenciar en nuestra vida! Dios con Nosotros y nosotros cara a cara frente a Él, digno de toda adoración de rodillas.

Sacrificamos a Jesús pidiéndole que venga y viene a unirnos como Iglesia. Pidámosle frente a frente por el Papa, por los obispos, por todos los difuntos y por todos nosotros.

Doxología

El sacerdote ofrece al Padre el cuerpo y la sangre de Jesús, por Cristo, con él y en él, en la unidad del Espíritu Santo. Todos respondemos: "Amén".

III. Lo partió y se lo dio…Rito de Comunión

  • Nos atrevemos a decir junto a Cristo: “Padre Nuestro que estás en el cielo…”
  • Como hermanos y frente a Cristo nos entregamos el saludo de paz
  • El Sacerdote parte la presencia de Cristo en lo que fuera pan y nos la ofrece
  • Reconocemos que es Cristo, el cordero que Dios vuelve a sacrificar por nosotros.


Sagrada Comunión

  1. Comunión Sacramental.- Revestidos de la limpieza de alma que nos da el Señor en el Sacramento de la reconciliación, sin mancha de pecado nos acercamos a recibir a Cristo en sagrada comunión. No somos dignos de que venga a nosotros, pero Cristo ya pago con sangre nuestra dignidad y la confirma con su presencia en los sacramentos.
  2. Comunión espiritual.- No podemos salir de este momento sin recibir la sagrada comunión aunque sea espiritualmente. Si nuestra vida tiene pecado sin confesar, necesitamos su fortaleza para levantarnos y seguirlo repite en tu lugar de rodillas, con tu mano en el pecho, mientras los otros comulgan: “Creo, Jesús mío, que estás real y verdaderamente en el cielo y en el Santísimo Sacramento del Altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo vivamente recibirte dentro de mi alma, pero no pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón. Y como si ya te hubiese recibido, te abrazo y me uno del todo a Ti. Señor, no permitas que jamás me aparte de Ti. Amén
  3.  Luego de la comunión sacramental o la espiritual, ponte de rodillas en tu lugar y retirarte en silencio a dialogar con el Señor, a compartirle, darle gracias, pedir sus favores e interceder por nuestro prójimo.
  4. El sacerdote que preside concluirá nuestro dialogo con la oración después de la Comunión

RITOS DE DESPEDIDA

Bendición:

•La bendición también puede ser solemne y se recibe con la cabeza inclinada respondiendo amén a cada invocación.

La Mision:

•Finalmente el padre o el diácono despide a todos con el “Podemos ir en paz”, esto es un envío: semejante al de Jesús con sus discípulos

Despedida y envío

Alimentados con el pan de la Palabra y de la Eucaristía, volvemos a nuestras actividades, a vivir lo que celebramos, llevando a Jesús en nuestros corazones.


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