Ejercicio Espiritual: Señor ¡dame una respuesta!

Hoy meditaré 5 minutos en todo lo que aprendí en mis caídas y daré gracias a Dios

Ejercicio Espiritual

¿Quieres una respuesta de Verdad?

Te tengo una buena noticia: El Señor te bendice. Y me gustaría que te sintieras bendecido y te acunes en sus brazos y te sientas hijo amado y te mires en su amor infinito.

Me gustaría que sintieras el gozo que por ti vale la pena dar hasta la última gota de sangre y por ti vale la pena realizar el milagro más grande de la humanidad: Encarnarse una y otra vez para entregarte su divinidad para divinizar tu humanidad.

Reflexión

¿Crees en la palabra de Dios?

Pues entonces prepara tu altar de oración para iniciar el dialogo con el Señor: pide fe y con fe descubre la fortaleza de tu espíritu ante la adversidad. Dominando cuerpo, mente y emociones con oración y ayuno. En el silencio del fondo de tu corazón encontrarás respuesta, sentido en las palabra del Cristo del Santo Evangelio.

Cierra la puerta a las distracciones, álzate sobre el ruido e invoca a Jesucristo y la guía de su Espíritu Santo para que tu espíritu obre y resuelva según la voluntad del Padre Nuestro.

Comienza: persígnate en el Nombre del padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén

Oración inicial

Padre Nuestro dame una señal ¿qué debo hacer?
Dios mio guíame, ayúdame…
Señor dame una señal propicia,
que la vean mis adversarios
y se avergüencen,
porque tú, Señor, me ayudas.

Señor Tu lo sabes todo» Sabrás cómo darme respuesta…
Te lo pido en nombre de Jesucristo tu Hijo,
que con el Espíritu Santo son un sólo Dios,
un sólo Señor.
Amén.

Las siguientes oraciones son escogidas providencialmente para acercarte al Señor. El Señor es grande y misericordioso y es quien te dará, en su momento y forma, la respuesta  que esperas, como Dios manda

Toma consciencia

Sin juzgarte y con paciencia ejercita tu conciencia para darle a tu espíritu el lugar que le corresponde, es la puerta donde el Señor toca para encontrarse contigo, donde el ánimo brilla, es el gozo del cielo en tu existencia, es el mundo al que perteneces y donde eternamente vives.

¿Quién que soy?

Alma mía deja de retirarte y vivir encerrada en tu pequeño mundo y ábrele la puerta al Señor. Deja que esté en tu conciencia la presencia de Dios y pídele que te responda en tu conciencia: “żSeñor, quien dices que soy? Al abrir el cerrojo de tu conciencia descubrirás la presencia vivificadora de Dios en tu espíritu y en las pieles que te rodean y sostienen: tu cuerpo, el hogar, tu prójimo, la vecindad donde convives, el camino donde te transportas, el lugar donde trabajas, donde estudias, la ciudad donde estás, el país que vives, el planeta que te sostiene, el universo que te abraza. Alma mía deja de aislarte del Señor. Mírate en Él, siempre está contigo, aun en las perversidades, siempre te impulsa y abraza con amor y misericordia.

Somos uno en el Amor

Así caminé con mis ojos, sin pedirte tu mirada. Caminé con mis pasos, despreciando tu camino. Abracé con mis intereses sin descubrirte en mis brazos y en mis besos y en mis palabras. Reconocer tu presencia en cada momento de mi vida, significaba tener que compartirte y preferí esconderme, hundirme y revolcarme en mis justificaciones injustas. Creí que creía y olvidé que olvidaba.

Dialoga

Hasta cuando dejarás de rondar en la orilla del espíritu para habitar el espíritu que el Señor te ha entregado. Habita tu espíritu que viene del amor, se alimenta del amor, camina en verdad y vida pues es el Señor quien impulsa suavemente tus ideas y emociones desde el amor. Alma mía, has oración, vive las palabras que invocas, reconoce al Señor al invocarlo, reconócete en el Señor al orar.

Recibe los dones

Espíritu Santo uno con el Padre Nuestro y Jesucristo, que nos empujas suavemente para alejarnos de las ocasiones de pecar, que nos alientas a no ceder ante la tentación, a evitar todo mal que pueda entristecer, ofender o contrariar la voluntad del Padre Nuestro. Que te contrístese Espíritu Santo nuestras caídas y errores, para temer separarnos de Aquel a quien amamos y constituye nuestro origen, camino, verdad, vida y destino. Espíritu Santo eres el Don de temor de Dios

Medita 10 minutos

Frase a meditar:Hch 13, 46-49. Sabed que nos dedicamos a los gentiles.

¿Qué me estás pidiendo que haga Señor?

Recibe y entrega el perdón

Dios de amor, hoy quiero perdonar a mis hermanos y hermanas por aquellos momentos en que se aprovecharon de las preferencias de mis papas para hacerme sentir menos

Encarna tu misión de Amar

Hoy imaginare a Jesús sentado o de pie, a mi lado; le hablo sobre mis sentimientos, como al mejor de los amigos.

Agradece la respuesta en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Amen

Curso Perdón

Si puedes perdonar, el perdón te lo entregó el Padre Nuestro.

Curso: «Crea en el espíritu del Amor»

¿Haz gozado de la fuerza de tu espíritu? Crea en el Amor pues el Amor es la verdad, el camino y la vida que viene a tu encuentro para caminar contigo, pues el amor cree en ti y en ti se extiende.