Ejercicio Espiritual: Señor ¡dame una respuesta!

Hoy perdono no haber sabido amarme

Ejercicio Espiritual

¿Quieres una respuesta de Verdad?

Te tengo una buena noticia: El Señor te bendice. Y me gustaría que te sintieras bendecido y te acunes en sus brazos y te sientas hijo amado y te mires en su amor infinito.

Me gustaría que sintieras el gozo que por ti vale la pena dar hasta la última gota de sangre y por ti vale la pena realizar el milagro más grande de la humanidad: Encarnarse una y otra vez para entregarte su divinidad para divinizar tu humanidad.

Reflexión

¿Crees en la palabra de Dios?

Pues entonces prepara tu altar de oración para iniciar el dialogo con el Señor: pide fe y con fe descubre la fortaleza de tu espíritu ante la adversidad. Dominando cuerpo, mente y emociones con oración y ayuno. En el silencio del fondo de tu corazón encontrarás respuesta, sentido en las palabra del Cristo del Santo Evangelio.

Cierra la puerta a las distracciones, álzate sobre el ruido e invoca a Jesucristo y la guía de su Espíritu Santo para que tu espíritu obre y resuelva según la voluntad del Padre Nuestro.

Comienza: persígnate en el Nombre del padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén

Oración inicial

Padre Nuestro dame una señal ¿qué debo hacer?
Dios mio guíame, ayúdame…
Señor dame una señal propicia,
que la vean mis adversarios
y se avergüencen,
porque tú, Señor, me ayudas.

Señor Tu lo sabes todo» Sabrás cómo darme respuesta…
Te lo pido en nombre de Jesucristo tu Hijo,
que con el Espíritu Santo son un sólo Dios,
un sólo Señor.
Amén.

Las siguientes oraciones son escogidas providencialmente para acercarte al Señor. El Señor es grande y misericordioso y es quien te dará, en su momento y forma, la respuesta  que esperas, como Dios manda

Toma consciencia

Estar presente es llegar tal cual uno es, y abierto hacia los demás. En este momento, cuando he llegado aquí, Dios está presente, esperándome. Hago una pausa y doy la bienvenida al Dios que me ama. Dios siempre llega antes que yo, deseando contactarse conmigo como el mejor de mis más íntimos amigos.

¿Quién que soy?

Alma mía deja de retirarte y vivir encerrada en tu pequeño mundo y ábrele la puerta al Señor. Deja que esté en tu conciencia la presencia de Dios y pídele que te responda en tu conciencia: “żSeñor, quien dices que soy? Al abrir el cerrojo de tu conciencia descubrirás la presencia vivificadora de Dios en tu espíritu y en las pieles que te rodean y sostienen: tu cuerpo, el hogar, tu prójimo, la vecindad donde convives, el camino donde te transportas, el lugar donde trabajas, donde estudias, la ciudad donde estás, el país que vives, el planeta que te sostiene, el universo que te abraza. Alma mía deja de aislarte del Señor. Mírate en Él, siempre está contigo, aun en las perversidades, siempre te impulsa y abraza con amor y misericordia.

Somos uno en el Amor

Señor Tú fuiste invitado a la boda a ser más que un padrino, te llamé para ser mi Dios en mi matrimonio, fue ante ti que empeñé mi palabra de amor eterno, de fidelidad en lo próspero y en lo adverso, en la salud y la enfermedad. No quisiera seguir diciéndote, pues me duele reconocer mi debilidad. Quisiera que un milagro me llevara volando lejos de este dolor y estuviera en paz. Pero sé que a todos puedo justificar, pero a ti no puedo engañar y el primero a quien abandoné en mi vida fue a Ti, aunque Tú nunca me has abandonado y has sido más que fiel, has sido mi Dios, Señor y Espíritu Santo de Amor.

Dialoga

La amabilidad es la actitud digna del amor. Las palabras del amor, saben a gloria, a verdad, a comprensión, a caridad, a confianza, a ternura, a perdón. Toda palabra que no está sostenida con hechos pierde significado. Reflexiona sobre cómo se hace una oración para pedir la intercesión de Dios, de la Santísima Virgen, de los ángeles o los santos. Iniciamos la oración reconociendo con quién estamos hablando. Luego le pedimos el favor o la intercesión o el favor que necesitamos. Por último, AMEN, confirmamos con gratitud, fe y esperanza, la atención que hemos recibido al ser escuchados.

Recibe los dones

El amor del Espíritu Santo se percibe en tiempo presente, lo ocultamos cuando ponemos en este presente: rencores y resentimientos del pasado o en temores del futuro.

Medita 10 minutos

Frase a Meditar: Sal 144. Bendeciré tu nombre; Señor, por siempre.

¿Qué me estás pidiendo que haga Señor?

Recibe y entrega el perdón

A partir de hoy descubro mi conversión

Encarna tu misión de Amar

Hoy le rezaré el ave María cuando aparezcan pensamientos, deseos y obras impuros.

Agradece la respuesta en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Amen

Curso Perdón

Si puedes perdonar, el perdón te lo entregó el Padre Nuestro.

Curso: «Crea en el espíritu del Amor»

¿Haz gozado de la fuerza de tu espíritu? Crea en el Amor pues el Amor es la verdad, el camino y la vida que viene a tu encuentro para caminar contigo, pues el amor cree en ti y en ti se extiende.