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Vigilia de pentecostés

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Meditación inicial

Me siento mal, necesito encontrar la paz que el Señor me ha entregado, mi mente y mis sensaciones ocultan esta paz con preocupaciones y enojos. Necesito alzarme sobre el ruido que me separa, que interrumpe y me aísla. Necesito escuchar nuevamente a Dios. Ven Espíritu Santo. Sigue leyendo «Vigilia de pentecostés»

Rosario a Jesús por María

Destacado

Rosario católico con audio

Este rosario es una actividad en @MisiondeamorMx que nos guía a invocar al Señor y el auxilio de nuestra Santa Madre en nuestra búsqueda de la gloria, el gozo, la luz y cuando nos encontramos con el dolor o para rezar el rosario para difuntos.

No es la cantidad de oración lo que es importante, es el estar constantemente consciente de ofrecernos a Jesús con la intercesión de la Santísima Virgen María, Nuestra Madre Bendita.

Sigue leyendo «Rosario a Jesús por María»

DOMINGO DE RAMOS EN LA PASIÓN DEL SEÑOR 2020

¡Quédate en casa!

Este domingo de Ramos descubre que el Señor está contigo, recíbelo con las palmas de tu corazón y deja que te hable en oración. Haz el siguiente ritual hecho para que lo vivas en el templo de tu hogar. Alza las palmas, abre la puerta, mira como entra triunfante el Señor.

Descarga o sigue la guía en linea.

Agradecemos a la Parroquia de la Emperatriz de América (Madre nuestra Santa María de Guadalupe) que nos guíen en este Domingo de Ramos de esta cuaresma 2020, para hacer brillar el templo de nuestro hogar donde habita nuestro Señor Jesús.

Domingo-de-Ramos-en-casa

¿Cómo para vivir la Semana Santa (2020) en tu hogar con la familia?

¡Quédate en casa!

El Sr. Arzobispo de la Arquidiócesis de Durango, Monseñor Faustino Armendáriz tuvo a bien preparar las recomendaciones para vivir los días santos en familia. Puedes descargarla haciendo click en el enlace

O leerla en línea a continuación.

Queridos fieles, les saludo, esperando que todos se encuentren con
bien en este tiempo de emergencia sanitaria. Ya con anterioridad, he
dado algunas indicaciones a los sacerdotes de la Arquidiócesis (Prot.
15/2020), de cómo vivir la Semana Santa en esta situación de
contingencia; de igual modo, los he invitado a todos ustedes, a que
con el gesto penitencial del ayuno y el rezo del santo rosario en los
días santos de la Pascua (Prot. 17/2020), imploremos al Señor su
compasión y perdón.


En esta ocasión, pensando en cada una de las familias, he querido
poner a disposición este subsidio que les permita prepararse y
celebrar mejor la Pascua del Señor desde sus hogares. Es pues, una
herramienta valiosísima, que seguramente les será de ayuda. Sin
embargo, es importante subrayar, que dicho material no sustituye los
Oficios de la Semana Santa que son transmitidos por televisión o
redes sociales.


Finalmente, los exhorto, a que como Iglesia Doméstica, puedan
experimentar un encuentro personal con un Cristo muerto y
resucitado. Deseo, vivamente, que estas celebraciones formen en
ustedes un corazón de discípulos y misioneros, dispuestos a anunciar
la Alegría del Evangelio.
Que María Santísima, Reina de los Apóstoles, les acompañe, como lo
hizo con ellos, en estos días santos.


Dado en la ciudad episcopal de Durango, Dgo., a 01 de Abril de 2020.
Año Jubilar Diocesano.
+Faustino Armendáriz Jiménez
Arzobispo de Durango

Recomendaciones-para-las-familias-en-Semana-Santa-2020.pdf

¿Por qué rezar a los difuntos?

Aquel que ha terminado su función en la tierra, le llamamos difunto. Aquel difunto es más que polvo que conocimos, es el ánima que le dio sentido al polvo. Cuando el ánima terminó su función en la tierra, continúa su camino de espíritu de amor.

Nuestro espíritu no muere, somos una expresión de Amor y Dios no muere. El Amor es eterno, siempre presente, es camino verdad y vida. Los apegos de la tierra confunden a nuestra consciencia que está unida a nuestro espíritu. Si la consciencia no descubre la esencia de nuestro ser en el amor en la vida o al momento de la transición, cuando termina de nuestra función en la tierra, no logramos ser uno en el Amor.

Nuestra oración intercede

El Amor es el lenguaje que reconoce el espíritu y nuestras expresiones de amor guían a tomar consciencia de que somos uno en el amor. Amar es lo que nos da imagen y semejanza a Dios. Así pues cuando tomemos consciencia de un difunto, entreguemos expresiones de amor, oración, el sacrificio en la Santa Misa, el pensamiento de gratitud y de perdón dirigido a la presencia del difunto en nuestra consciencia.

Intercedamos por nuestros difuntos ante Dios nuestro Señor, con el ruego de nuestra madre la Santa María, de los santos, los ángeles y de todos aquellos que fueron significantes en su existencia en este espacio temporal. Si somos uno con Jesús y Jesús es uno en el Padre. Amor es lo que en verdad podemos dar.

Si ustedes fueran del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero como no son del mundo, sino que Yo los escogí de entre el mundo, por eso el mundo los odia. Pero todo eso les harán por causa de Mi nombre, porque no conocen a Aquél que Me envió. Si Yo no hubiera venido y no les hubiera hablado, no tendrían pecado (culpa), pero ahora no tienen excusa por su pecado. El que Me odia a Mí, odia también a Mi Padre. Pero ellos han hecho esto para que se cumpla la palabra que está escrita en su Ley: ‘ME ODIARON SIN CAUSA. Cuando venga el Consolador, a quien yo enviaré del Padre, es decir, el Espíritu de verdad que procede del Padre, El dará testimonio de Mí, y ustedes también darán testimonio, porque han estado junto a Mí desde el principio».

(Juan 15:20-27)

Oración intercesora de Jesús

Estas cosas habló Jesús, y alzando los ojos al cielo, dijo: Padre, la hora ha llegado; glorifica a tu Hijo, para que el Hijo te glorifique a ti, por cuanto le diste autoridad sobre todo ser humano para que dé vida eterna a todos los que tú le has dado.

Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado. Yo te glorifiqué en la tierra, habiendo terminado la obra que me diste que hiciera.

Y ahora, glorifícame tú, Padre, junto a ti, con la gloria que tenía contigo antes que el mundo existiera.

He manifestado tu nombre a los hombres que del mundo me diste; eran tuyos y me los diste, y han guardado tu palabra. Ahora han conocido que todo lo que me has dado viene de ti; porque yo les he dado las palabras que me diste; y las recibieron, y entendieron que en verdad salí de ti, y creyeron que tú me enviaste.

Yo ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por los que me has dado; porque son tuyos; y todo lo mío es tuyo, y lo tuyo, mío; y he sido glorificado en ellos.

Ya no estoy en el mundo, pero ellos sí están en el mundo, y yo voy a ti. Padre santo, guárdalos en tu nombre, el nombre que me has dado, para que sean uno, así como nosotros. Cuando estaba con ellos, los guardaba en tu nombre, el nombre que me diste; y los guardé y ninguno se perdió, excepto el hijo de perdición, para que la Escritura se cumpliera. Pero ahora voy a ti; y hablo esto en el mundo para que tengan mi gozo completo en sí mismos.

Yo les he dado tu palabra y el mundo los ha odiado, porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.

No te ruego que los saques del mundo, sino que los guardes del maligno. Ellos no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. Santifícalos en la verdad; tu palabra es verdad. Como tú me enviaste al mundo, yo también los he enviado al mundo. Y por ellos yo me santifico, para que ellos también sean santificados en la verdad.

Mas no ruego sólo por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos, para que todos sean uno. Como tú, oh Padre, estás en mí y yo en ti, que también ellos estén en nosotros, para que el mundo crea que tú me enviaste.

La gloria que me diste les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno: yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfeccionados en unidad, para que el mundo sepa que tú me enviaste, y que los amaste tal como me has amado a mí.

Padre, quiero que los que me has dado, estén también conmigo donde yo estoy, para que vean mi gloria, la gloria que me has dado; porque me has amado desde antes de la fundación del mundo.

Oh Padre justo, aunque el mundo no te ha conocido, yo te he conocido, y éstos han conocido que tú me enviaste. Yo les he dado a conocer tu nombre, y lo daré a conocer, para que el amor con que me amaste esté en ellos y yo en ellos.

(Juan 17)

El camino del amor

El camino que se originó en el Amor del creador, somos expresión del amor de Dios sembrada en esta tierra desde el momento en que permitió que se encarnara, por la unión del padre y la madre.

En el vientre de su madre creció esta expresión de Amor y su cuerpo se formó para que su espíritu transitara por esta tierra realizando su misión de amar. Así un día conoció la luz de la vida temporal y creció su presencia con la vocación de amar como ser humano a los seres de este espacio que habitamos.

Comenzó dependiente de la caridad (caritas=amor) de su madre y con traspiés se puso de pie para caminar por el mundo. Al principio le tendieron la mano para que se mantuviera y, así, luego extendió su mano para comenzar a reconocer el mundo y unirse a otros.

Su rostro aprendió el lenguaje de la sonrisa y la tristeza, así su espíritu compartió el universo de su consciencia para identificar sus emociones con gestos, acciones y espacios que abrazan, acercan o atemorizan.

Todo estaba dispuesto para que su espíritu entregara el Amor de su origen, en su camino con el destino de amar.

  1. Su mente descubrió el pensamiento que mide juzga, separa, une, abstrae y resuelve las relaciones, el orden y el caos de todo lo que se acercaba a su conocimiento.
  2. Su imaginación unía pensamientos, emociones y sensaciones en una imagen que saltaba en la mente, la emoción, los sueños, el decir de la gente y el cuerpo.
  3. El cuerpo le mostró el mundo tangible, el placer y el dolor, el hambre y el frío, la suavidad y la dureza y tantas sensaciones iguales y distinguibles.
  4. Los sueños le mostraron adivinanzas y encrucijadas, impulsos y experiencias encantadoras o ingratas, retos y crucigramas a resolver en la dimensión del subconsciente.
  5. De la presencia de la gente y sus dichos expandió sus alcances hasta los rincones donde la humanidad crecía, se destrozaba, reunía, querría, deseaba, expresaba su razón y su emoción; le daba pertenencia y competencia, inclusión y desolación, cercanía y seguridad, en la gente aprendía la síntesis de ser humano.

En el andar su consciencia dejó de escuchar la voz de su espíritu que lo guiaba a amar. Se apoderó de la consciencia la mente y juzgó, condenó y se convirtió en esclavo de sus ideas. Cuando la emoción tomó el mando, los rencores y resentimientos crecieron como maleza que ocultaba el amor. Cuando el cuerpo dominó la presencia el deseo y los excesos no permitieron descubrir el amor. Su imaginación tuvo momentos de dominio y la ansiedad y la depresión trastornaron su visión del mundo. Al dejar que el decir de la gente lo dominara para aceptar o renegar de su presencia, la desolación desvió el rumbo del Amor.

¡Qué se haga en mí tu voluntad!

No reces por el cumplimiento de tu voluntad, ella no corresponde necesariamente a la voluntad de Dios. Más bien, siguiendo la enseñanza recibida, reza diciendo: “¡Qué tu voluntad se haga en mí!” (Mt 6,10). Así, pídele que se haga su voluntad en todo, ya que quiere el bien y lo útil para tu alma. Aunque tú no buscas siempre eso.

En mis oraciones, seguido, pedí que se cumpliera lo que yo estimaba bueno para mí. Me obstinaba en la demanda, violentando tontamente la voluntad de Dios, en vez de dejarlo que ordenase lo que él sabía que era útil para mí. Cuando recibía lo que yo había pedido, veía que el objeto de mi oración no era como me lo había figurado. Grande era entonces mi decepción por no haber querido que se cumpliera más bien la voluntad de Dios sino que se cumpliera de preferencia la mía.

¿Qué existe bueno, sino Dios? En consecuencia, abandonémosle todo lo que nos concierne y estaremos bien. Ya que siendo bueno, es proveedor de dones excelentes. No te aflijas si no recibes inmediatamente de Dios lo que pides. Es porque quiere hacerte mayor bien por tu perseverancia de permanecer con él en la oración. ¿Qué puede haber de más elevado que conversar con él y ser absorbido en su intimidad? (…) No quieras que lo que te concierne se solucione según tus ideas sino según el deseo de Dios. Entonces, no tendrás dificultades en tu oración y estarás lleno de reconocimiento.

Evagrio Póntico (345-399)
Monje en el desierto de Egipto
Capítulos sobre la oración 31-34 (Philocalie des Pères neptiques, DDB-Lattès); trad. sc©evangelizo.org

Evangelio según San Marcos 3,31-35.

Entonces llegaron su madre y sus hermanos y, quedándose afuera, lo mandaron llamar.
La multitud estaba sentada alrededor de Jesús, y le dijeron: «Tu madre y tus hermanos te buscan ahí afuera».
El les respondió: «¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?».
Y dirigiendo su mirada sobre los que estaban sentados alrededor de él, dijo: «Estos son mi madre y mis hermanos.
Porque el que hace la voluntad de Dios, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre».

Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.

¿Con qué autoridad juzgas?

Alma mía, cuando juzgas a tu prójimo, parece que fueras un juez justo y que todo lo conoces. Ante una ofensa o deuda, lo condenas y le aplicas el castigo, pero es injusto ser juez y víctima, es injusto desconocer a fondo los motivos que provocaron la ofensa o la deuda.

Jesús entró en el Templo y, mientras enseñaba, se le acercaron los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo, para decirle: «¿Con qué autoridad haces estas cosas? ¿Y quién te ha dado esa autoridad?».
Jesús les respondió: «Yo también quiero hacerles una sola pregunta. Si me responden, les diré con qué autoridad hago estas cosas.
¿De dónde venía el bautismo de Juan? ¿Del cielo o de los hombres?». Ellos se hacían este razonamiento: «Si respondemos: ‘Del cielo’, él nos dirá: ‘Entonces, ¿por qué no creyeron en él?’.
Y si decimos: ‘De los hombres’, debemos temer a la multitud, porque todos consideran a Juan un profeta».
Por eso respondieron a Jesús: «No sabemos». El, por su parte, les respondió: «Entonces yo tampoco les diré con qué autoridad hago esto».

Evangelio según San Mateo 21,23-27

Cuando juzgas quedas como esclavo de tu prójimo, pues estás muy atenta a que se cumpla la sentencia que tu misma has dispuesto. Estás muy atenta a cada movimiento, palabra y obra que realice, esperando que la sentencias se cumpla. Tal vez esperando que la ley divina lo castigue escuchando el viejo refrán “Dos castiga sin palo ni cuarta”

Pero hay un “Dios que todo lo ve” y todo lo sabe, que no nos ha abandonado ni en la salud ni en la enfermedad, ni en lo prospero, ni en lo adverso. Un Dios justo, que hemos aprendido a decirle Padre Nuestro, por su encarnación en Jesucristo por obra de su Espíritu Santo. Y ante la ofensa el entrega misericordia, compasión y nos abraza con la creación, nos habla con su palabra y nos guía con su Espíritu Santo ara levantarnos y volver a tomar el camino, la verdad y la vida hacia los brazos de su Espíritu Santo donde nos entrega amor, paz, gozo, paciencia, amabilidad, mansedumbre y dominio de si,

Somos su bendición de Amor en esta tierra, la autoridad que tenemos viene de su misericordia, entonces, antes de pensar juzgar a tu prójimo, mira con que autoridad te sostienes, no sea que el Señor de la Misericordia te pida cuentas de la misericordia que te ha entregado, del perdón que te ha dado y en lugar de dar frutos, has escondido los dones recibidos para darle vida a la vida.

Abre y reenvía el mensaje del perdón

Mi Señor, me cuesta trabajo pensar que soy tu mensajero del perdón. Parece muy ostentoso sentir que me has enviado para hablarles de tu salvación Se me dificulta descubrir tú presencia en mi corazón y me cuesta trabajo hablarle al corazón de los demás, tengo rencores y resentimientos. Por eso acudo a ti. Fuente de misericordia y de sabiduría. Tú que me llamas insistentemente para que comparta tu Amor. Tu que tocas la puerta de mi alma y me dices “Abre” pidiendo que se exprese tu amor, que lleve tu mensaje de Amor.

Leo el evangelio de hoy buscando tu luz

Juan el Bautista oyó hablar en la cárcel de las obras de Cristo, y mandó a dos de sus discípulos para preguntarle:
«¿Eres tú el que ha de venir o debemos esperar a otro?».
Jesús les respondió: «Vayan a contar a Juan lo que ustedes oyen y ven:
los ciegos ven y los paralíticos caminan; los leprosos son purificados y los sordos oyen; los muertos resucitan y la Buena Noticia es anunciada a los pobres.
¡Y feliz aquel para quien yo no sea motivo de tropiezo!».
Mientras los enviados de Juan se retiraban, Jesús empezó a hablar de él a la multitud, diciendo: «¿Qué fueron a ver al desierto? ¿Una caña agitada por el viento?
¿Qué fueron a ver? ¿Un hombre vestido con refinamiento? Los que se visten de esa manera viven en los palacios de los reyes.
¿Qué fueron a ver entonces? ¿Un profeta? Les aseguro que sí, y más que un profeta.
El es aquel de quien está escrito: Yo envío a mi mensajero delante de ti, para prepararte el camino.

Les aseguro que no ha nacido ningún hombre más grande que Juan el Bautista; y sin embargo, el más pequeño en el Reino de los Cielos es más grande que él.

Esto es palabra de Dios

Evangelio según San Mateo 11,2-11.

Tu eres el que ha de venir, Tú eres el mensaje del Amor

Tú eres el mensajero del Padre, en quien, el Padre Nuestro, se complace. Antes vinieron los ángeles y los profetas, mensajeros a quienes ignoraron los padres de nuestros padres, luego el Padre nos mandó el mensaje contigo, su Hijo. Y lo mataron creyendo que matarían al heredero. Y resucitó el heredero, y sigues mandando lo que manda el padre. Eres el heredero que sigue llamando a la humanidad para que sea mensajera del amor en la humanidad.

Que gozo es compartir tu palabra con las personas que comen el pan de la palabra y disfrutan tu sazón. O beben el vino del sacrificio, que tu conviertes en tu sangre y reconocen tu sacrificio celestial. Tu eres el mensaje y el mensajero, compartes tu alma y divinidad para que conversemos con tu espíritu.

Nos has enviado a todos como mensaje y tus mensajeros de amor, especialmente hacia el doliente y a quien han contrariado el Amor. Quieres que les anunciemos tu presencia amorosa, entregarles tu palabra y tu espíritu de amor y vida.

Aún en los momentos más difíciles, nos sigues entregando la vida plena que viene del amor.

Nos envías para ser mensajeros del amor, especialmente con la pareja con quien decidí compartir el amor. Tu nos alimentas de amor, Somos expresión encarnada del Amor del Padre Nuestro. Que sea tu mensajero con los hijos, que son la bendición que tú nos has compartido, son renuevos en nuestra vida. Y nos insistes en que también son tus mensajeros los amigos, y quienes pasan por la calle, los desposeídos, los abandonados, las viudas, los huérfanos y los niños. Son mensajeros quienes nos contradicen, los enemigos… todos somos mensajeros algunos han consagrado su vida a responder libremente a ese llamado como sacerdotes y religiosos, ofreciendo su humanidad a tu servicio. Fortalece y guiame para que sea tu mensajero y tu mensaje de “la vida que viene del Amor”. Acompañame a perdonar a quien me ofendió. A pedir tu perdón a quien ofendí ocultando el Amor.

¡Que mejor regalo que abrir y reenvía el mensaje del perdón del Padre Nuestro. Tu anuncio Señor Jesucristo con tu Espíritu Santo.

Gracias Señor

Cómo hacer la Corona de Adviento para navidad

Dios es Amor, el Adviento es el tiempo para la preparación para recibir la vida que viene del Amor. Jesús es el Amor encarnado del Padre Nuestro. El Espíritu Santo es el Amor que une al Padre con el hijo para navidad.

El adviento hacia la navidad es una temporada donde tradicionalmente nos unimos como familia, es una fecha donde el espíritu del Amor nos invita que lo aceptemos. Aceptar el Amor puede volverse muy complicado si nuestra consciencia está cubierta de rencores, resentimientos, temores, juicios, separación y condena. Hay en el ambiente un ambiente de nostalgia que tiene fe en el Amor, que todo lo espera en el Amor, que quiere vivir el Amor. Es tiempo de la corona del Amor

Desafortunadamente hay muchos que no saben como encontrar ese amor, como transitar por el adviento hacia el nacimiento de la navidad, piensan que el Amor es una sensación que aparece y desaparece. Pero el Amor es una luz perpetua de gozo, paz, bondad, amabilidad, autocontrol, fidelidad, paciencia. Estos son frutos del Espíritu Santo, El Amor que habita en nosotros.


El Espíritu del Amor

  • Cuando comemos un platillo muy sabroso ¿dónde sientes el gusto? ¿en el platillo o en ti?
  • Cuando vez un cuadro muy bello ¿dónde sientes la belleza?¿en el cuadro o en ti?
  • Cuando encuentras a un amigo que hace tiempo no vez ¿dónde sientes la alegría? ¿en el amigo o en ti?

Entonces ¿por qué buscar afuera lo que está en nuestro interior? ¿Acaso es superior un regalo a sentir el Amor? Pero el Amor no es una posesión, no se puede poseer a Dios, es como querer echar el mar dentro de una concha. La forma de vivir el Amor es limpiar el advenimiento de rencores, resentimientos, temores y juicios para compartir el Amor, por eso la preparamos la celebración de la cena de nochebuena con el adviento. Es un momento para compartir el Amor. ¿Cuántos signos de Amor conoces?

Reflexiona en algunos de los signos que nos enseña Jesús y descubrimos en el evangelio: Compartir los alimentos, no juzgar, compadecerse del doliente, entregar esperanza, dar gracias, perdonar, sanar a los enfermos, dar testimonio de la verdad sin violentar, ser fiel, buscar a quien está perdido, saludar, bendecir dando la paz a quien encuentra, entregar el Amor del Padre, rescatar los lugares de oración, tener fe, orar dialogando, mirarse en el Padre Nuestro, aceptar a los despreciados, no poner la riqueza como motor de vida, obedecer y honrar a sus padres, abrazarnos como hermanos, levantar al paralizado, aceptar a quien lo niega, entregar la misión de amar… Cada día leemos en el evangelio el camino, la verdad y la vida que viene del Amor.

¿Acaso hay algo más importante que amar? Esa es nuestra misión, somos expresión del Amor de Dios, su Amor encarnado, eres un Amor y Amor es lo que en verdad puedes dar. Esto es el llamado en la navidad, el espíritu del día que nace la vida que viene del Amor.

Navidad-Sol Invictus

Este espíritu va más allá de las fechas, sin embargo nosotros necesitamos signos y símbolos para caminar. Los primeros cristianos marcaron el 25 de diciembre basados en una tradición judía que fijaba para los profetas que el mismo día en que morían, correspondía al día en que nacía. Así calcularon que un 25 de marzo era la muerte, luego entonces el nacimiento debería de ser el 25 de diciembre. En el imperio romano tardío existía la tradición de celebrar la adoración del dios “Sol” -Sol Invictus-, cuyo símbolo portaba y cuyo culto estaba asociado oficialmente al del emperador. Es el tiempo cuando es más larga la noche en el hemisferio norte, a partir del final del solsticio de invierno (21 de diciembre) los días se hacen más largos. Este Festival corría desde el 22 al 25 de diciembre.

Flavia Iulia Helena también conocida como santa Elena y Elena de Constantinopla (Trapani, hacia 250 – Roma, hacia 330), fue una emperatriz romana cristiana y, posteriormente, proclamada como santa de las Iglesias católica, luterana y ortodoxa. Se convirtió en la esposa legítima de Constancio Cloro, quien fue emperador del Imperio Romano en 305. Ella guío al bautizo a su primer y único hijo: el emperador Constantino así se dejo de perseguir a los cristianos y, no sólo se convirtió en cristiano, sino impulsar el cristianismo en todo el Imperio. Así la fiesta del “Sol Invictus” fue dedicada al nacimiento de Jesús, emperador emperadores.

La corona de adviento

La corona de adviento encuentra sus raíces en las costumbres pre-cristianas en europa. El anillo o corona de ramas de árbol perenne decorado con velas era un símbolo en el norte de Europa mucho antes de la llegada del cristianismo, que al igual que con otras tradiciones acabó siendo integrado en su simbología. El círculo es un símbolo universal relacionado con el ciclo ininterrumpido de las estaciones, mientras que las hojas perennes y las velas encendidas significan la persistencia de la vida en mitad del duro y oscuro invierno. Algunas fuentes sugieren que la corona, reinterpretada como un símbolo cristiano, era de uso común en la Edad Media, mientras que otras consideran que no se estableció como tradición cristiana hasta el siglo XVI en Alemania. La corona de adviento no representa una concesión al paganismo sino, al contrario, es un ejemplo de la cristianización de la cultura. Lo viejo ahora toma un nuevo y pleno contenido en Cristo. Cristo vino para hacer todas las cosas nuevas.

Símbolos de la corona de adviento

  • Las corona anticipa la navidad de la luz del mundo: Jesucristo.

La corona de adviento se hace con follaje verde sobre el que se insertan cuatro velas. Tres velas son violeta, una es rosa. El primer domingo de adviento encendemos la primera vela y cada domingo de adviento encendemos una vela mas hasta llegar a la Navidad. La vela rosa corresponde al tercer domingo y representa el gozo. Mientras se encienden las velas se hace una oración, utilizando algún pasaje de la Biblia y se entonan cantos. Si no hay velas de esos colores aun se puede hacer la corona ya que lo mas importante es el significado: la luz que aumenta con la proximidad del nacimiento de Jesús quien es la Luz del Mundo. La corona se puede llevar a la iglesia para ser bendecida por el sacerdote.

La forma circular: El círculo no tiene principio ni fin. Es señal del amor de Dios que es eterno, sin principio y sin fin, y también de nuestro amor a Dios y al prójimo que nunca debe de terminar.

Las ramas verdes: Verde es el color de esperanza y vida. Dios quiere que esperemos su gracia, el perdón de los pecados y la gloria eterna al final de nuestras vidas. El anhelo más importante en nuestras vidas debe ser llegar a una unión más estrecha con Dios, nuestro Padre.

Las cuatro velas: Nos hacen pensar en la obscuridad provocada por el pecado que ciega al hombre y lo aleja de Dios. Después de la primera caída del hombre, Dios fue dando poco a poco una esperanza de salvación que iluminó todo el universo como las velas la corona. Así como las tinieblas se disipan con cada vela que encendemos, los siglos se fueron iluminando con la cada vez más cercana llegada de Cristo a nuestro mundo. Son cuatro velas las que se ponen en la corona y se prenden de una en una, durante los cuatro domingos de adviento al hacer la oración en familia.

Las manzanas rojas que adornan la corona: Representan los frutos del jardín del Edén con Adán y Eva que trajeron el pecado al mundo pero recibieron también la promesa del Salvador Universal.

El listón rojo: Representa nuestro amor a Dios y el amor de Dios que nos envuelve.

BENDICIÓN DE LA CORONA DE ADVIENTO

En algunas parroquias o colegios se hace la bendición de las Coronas de Adviento. Si no se puede asistir a estas celebraciones, se puede hacer la bendición en familia con la siguiente

Bendecir el Agua

Poniendo la mano sobre un envase con agua se dice: Por el agua de mi bautizo, yo te bendigo (y haciendo la señal de la cruz) en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amén (se toca con un dedo el agua)

Bendecir la corona

Esparciendo unas gotas de agua bendita sobre a corona se dice la oración:

Señor Dios, con tu poder bendice nuestra corona de adviento como símbolo de nuestra fe, para que, al encenderla confirmemos en nosotros la esperanza en Jesucristo y encarnemos su Amor en obras de caridad, compasión y misericordia, para justificar en su presencia nuestro lugar en el Reino de los Cielos.

Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.

Todos: Amén.

San Miguel Arcángel, defiendonos en la lucha de esta peregrinación hacia la vida del Amor, por la fuerza que el Señor todo poderoso te ha entregado, arroja a Satanás y a todas las almas que vagan por el mundo para perder a las almas que peregrinan para contemplar la vida que viene del Amor en Jesucristo nuestro Señor.

Todos: Amén.

La bendición de Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre esta Corona y sobre todos los que con ella queremos preparar la venida de Jesús.

Todos: Amén.

(se rocía agua bendita sobre los presentes)

Vela de gratitud 1er Domingo de Adviento

  • ¡Demos Gracias a Dios!

Entrada

Se entona algún canto. Por ejemplo:

Vaso nuevo

Gracias quiero darte por amarme
gracias quiero darte yo a ti señor
hoy soy feliz porque te conocí
gracias por amarme a mi también

Yo quiero ser señor amado
como el barro en manos del alfarero
toma mi vida hazla de nuevo
yo quiero ser un vaso nuevo

Te conocí y te amé
te pedí perdón y me escuchaste
si te ofendí perdóname señor
pues te amo y nunca te olvidare

Yo quiero ser señor amado
como el barro en manos del alfarero
toma mi vida
hazla de nuevo
yo quiero ser un vaso nuevo

Saludo

Guía: En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

Acto de Contrición.

Guía: Reconozcamos ante Dios que somos pecadores.

Todos: Yo confieso ante Dios todopoderoso…

LITURGIA DE LA PALABRA.

Evangelio según San Mateo 24,37-44.

En aquél tiempo Jesús dijo a sus discípulos: Cuando venga el Hijo del hombre, sucederá como en tiempos de Noé.

En los días que precedieron al diluvio, la gente comía, bebía y se casaba, hasta que Noé entró en el arca; y no sospechaban nada, hasta que llegó el diluvio y los arrastró a todos. Lo mismo sucederá cuando venga el Hijo del hombre.

De dos hombres que estén en el campo, uno será llevado y el otro dejado.

De dos mujeres que estén moliendo, una será llevada y la otra dejada.

Estén prevenidos, porque ustedes no saben qué día vendrá su Señor.

Entiéndanlo bien: si el dueño de casa supiera a qué hora de la noche va a llegar el ladrón, velaría y no dejaría perforar las paredes de su casa.

Ustedes también estén preparados, porque el Hijo del hombre vendrá a la hora menos pensada.

Palabra del Señor.

(Breve pausa para meditar)

¿Cómo estar preparados para entrar al cielo? Tres palabras abren el cielo: “Por favor” y “Gracias”

Reflexión.

Guía: Vigilar significa estar atentos, aceptar al encuentro del Señor. Vigilemos nuestra consciencia que el Señor quiere entrar. Demos gracias a Dios por este año, por lo bueno y lo malo que podemos transformar en lección. Gracias por los bienes y por las carencias que nos muestran que la vida en el amor es lo que tiene sentido y rumbo en nuestra vida. Gracias por este día que podemos trasformar los efectos del pasado y darle el rumbo como Dios Manda. Gracias porque el Padre Nuestro viene a nosotros en su creación, con su hijo, con su Espíritu Santo para que vivamos en el cielo, en la plenitud del Amor.

ENCENDIDO DE LA VELA

Oración

Guía: Encendemos, Señor, esta luz, como aquel que enciende su lámpara para salir, en la noche, al encuentro del amigo que ya viene. En esta primer semana de Adviento queremos levantarnos para esperarte preparados, para recibirte con alegría y gratitud. Muchas sombras nos envuelven. Muchos halagos nos adormecen.

Desde hoy, y en esta semana queremos ser agradecidos contigo Señor reconociendo las expresiones de amor que nos ha dado: cuerpo, mente, emociones, personas, imaginación, sueños y al espíritu para comunicarte con nosotros y gobernar nuestra vida con la guía del Amor de Dios, su Espíritu Santo

Queremos estar despiertos y vigilantes, porque tú traes la luz más clara, la paz más profunda y la alegría más verdadera. ¡Ven, Señor Jesús!. ¡Ven, Señor Jesús!

Guia: Unidos en una sola voz digamos: Padre Nuestro…

PADRE NUESTRO

Guia:  Sin ti Madre mía no conoceríamos a Jesús, el camino la verdad y la vida que viene del Amor:

AVE MARÍA

CONCLUSION

Guía: Gracias por estar con nosotros Señor, haz resplandecer tu rostro sobre nosotros.

Todos: Y seremos salvos. Amén.

Mira a la persona que está a tu lado y agradecerle su presencia, sus favores, su sonrisa, su lucha su vida…etc

Guía: “Dios Padre, gracias por darnos una familia. Te pedimos que, ahora que comienza el adviento, en nuestra familia podamos agradecer y demostrarnos el amor que nos tenemos y vivamos cada día más unidos. Te pedimos llenar nuestro hogar de tu amor divino. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor. Amén.”

“Querida Madre, se te ha encomendado la misión de estar siempre despierta para atender a todas nuestras necesidades, particularmente cuando el peso de las responsabilidades nos agobian. Gracias por tu presencia, Camina junto a nosotros en este Adviento. Amén”.

Propósito

Hoy juntaré una parte de mi despensa, ropa, medicinas vigentes, artículos de la casa, juguetes y adornos para agradecer lo que tenemos y compartir con quien lo necesita.

Para cantar: «Ven, Ven, Señor, no tardes»

Ven, ven Señor no tardes;
Ven, ven Señor que te esperamos:
Ven, ven Señor no tardes;
Ven pronto Señor.

El mundo muere de frío,
el alma perdió el calor;
los hombres no son hermanos,
el mundo no tiene amor.

Envuelto en sombría noche,
el mundo sin paz no ve,
buscando va una esperanza,
buscando, Señor, tu fe.

Al mundo le falta vida,
al mundo le falta luz,
al mundo le falta el cielo,
al mundo le faltas Tú.

Guía: Gracias por estar con nosotros Señor, haz resplandecer tu rostro sobre nosotros.

Todos: Y seremos salvos. Amén.

Vela de fe 2° Domingo de Adviento

  • Jesús en tí confío

Entrada

Se entona algún canto. Por ejemplo:

Hazme un instrumento de tu paz

Hazme un instrumento de tu paz
donde haya odio lleve yo tu amor
donde haya injuria tu perdón señor
donde haya duda fe en ti

Maestro ayúdame a nunca buscar
el ser consolado sino consolar
ser entendido sino entender
ser amado sino yo amar

Hazme un instrumento de tu paz
que lleve tu esperanza por doquier
donde haya oscuridad lleve tu luz
donde haya pena tu gozo señor

Maestro ayúdame a nunca buscar
el ser consolado sino consolar
ser entendido sino entender
ser amado sino yo amar

Hazme un instrumento de tu paz
es perdonando que nos das perdón
es dando a todos como tu nos das
muriendo es que volvemos a nacer

Maestro ayúdame a nunca buscar
el ser consolado sino consolar
ser entendido sino entender
ser amado sino yo amar

Hazme un instrumento de tu paz

Saludo

Guía: En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

Acto de Contrición

Guía: Reconozcamos ante Dios que somos pecadores.

Todos: Yo confieso ante Dios todopoderoso…

LITURGIA DE LA PALABRA.

Evangelio según San Mateo 3,1-12.

En aquel tiempo se presentó Juan el Bautista, proclamando en el desierto de Judea: «Conviértanse, porque el Reino de los Cielos está cerca».

A él se refería el profeta Isaías cuando dijo: Una voz grita en el desierto: Preparen el camino del Señor, allanen sus senderos.

Juan tenía una túnica de pelos de camello y un cinturón de cuero, y se alimentaba con langostas y miel silvestre.

La gente de Jerusalén, de toda la Judea y de toda la región del Jordán iba a su encuentro, y se hacía bautizar por él en las aguas del Jordán, confesando sus pecados.

Al ver que muchos fariseos y saduceos se acercaban a recibir su bautismo, Juan les dijo: «Raza de víboras, ¿quién les enseñó a escapar de la ira de Dios que se acerca?

Produzcan el fruto de una sincera conversión, y no se contenten con decir: ‘Tenemos por padre a Abraham’. Porque yo les digo que de estas piedras Dios puede hacer surgir hijos de Abraham.
El hacha ya está puesta a la raíz de los árboles: el árbol que no produce buen fruto será cortado y arrojado al fuego.

Yo los bautizo con agua para que se conviertan; pero aquel que viene detrás de mí es más poderoso que yo, y yo ni siquiera soy digno de quitarle las sandalias. El los bautizará en el Espíritu Santo y en el fuego.

Tiene en su mano la horquilla y limpiará su era: recogerá su trigo en el granero y quemará la paja en un fuego inextinguible»

(Breve pausa para meditar)

Cuando la vela se apaga, no significa que nunca brillará más, es necesario volver a encenderla.

Reflexión

Guía: Hemos oído que el amor se acaba pero ¿como será posible si Dios es Amor? Ocurre en la vida que aquella vela que está encendida cubierta por un protector de vidrio parece que va perdiendo el brillo porque el vidrio se va oscureciendo por el tizne y las salpicadas del exterior. Pero no diríamos que la luz se acabó, porque el fuego está presente. Ahora bien si la fe nos muestra que está presente el Amor ¿donde pondremos nuestra esperanza cuando limpiamos nuestro cristal? ¿Qué sentido tendría que celebráramos la navidad si dejamos de tener fe y esperanza en Jesús que es: “La vida que viene del Amor”

¿Acaso el Amor de Dios se apaga? Su Espíritu Santo es el Amor que une al Padre Nuestro con el Hijo y el hijo nos ha enseñado a llamarle “Padre Nuestro”, a mirarnos como sus hermanos en Juan, hijos de su Santísima Madre.

El Amor de Jesús es su palabra unida a su obra, pues da testimonio de su origen, camino y destino. Juan Bautista nos guía a aceptar el bautizo del Amor, el bautizo de Jesús con el Espíritu Santo. El bautizo nos comparte el Espíritu Santo, por eso podemos entregar el Amor del Padre Nuestro en nuestras obras. Por el agua de nuestro bautizo Cristo nos comparte también su sacerdocio por eso podemos bendecir todas las cosas, pero también a todos los hijos del Padre Nuestro: familia, amigos o enemigos. Por la unción de nuestro bautizo Cristo nos comparte su reino y somos pueblo de reyes.

Cada día es un regalo para transformar el mundo entregando el Amor, bendecir con Amor, vivir el reino del Amor.

ENCENDIDO DE LA VELA.

Oración.

Guía: Encendemos, Señor, esta luz, como aquel que quiere mirar la luz en la oscuridad. El Amor en la adversidad. La compasión en la enfermedad, la contrariedad y el consuelo en la pena. Si tu quieres de estas piedras veremos surgir más hijos de Abraham. Jesús en ti confiamos este día y cada día porque no existe otro instante para transformar con la luz del Amor el rencor y el resentimiento que guardamos y no sabemos donde ponerlo. Por eso en ti los confiamos nuestra historia oscura porque hoy, contigo podemos darle el rumbo y sentido que tu Amor manda. Jesús en ti confío mis pensamientos, cuando la mente empiece a juzgar, condenar y separar la obligaremos a repetir: Jesús en ti confío. Y si nuestras emociones nos separan y confunden, con el suave aliento de nuestra respiración profunda haremos que al inhalar te invoquemos diciendo: Jesús y al exhalar “en ti confío” y confiaremos en ti. Así veremos la navidad de cada día, la vida que viene de tu Amor.

Señor. Aquí y ahora es tiempo de navidad, pues nacemos desde el amanecer de tu voluntad. Hoy nace la vida que viene del Amor y es el camino, la verdad y la vida del Amor que viene a salvarnos de nuestros errores que contrarían el Amor.

Desde hoy, y cada día de esta semana queremos mirar tus expresiones de Amor en nuestro: cuerpo, mente, emociones, personas, imaginación, sueños y al espíritu para comunicarte con nosotros y gobernar nuestra vida con la guía del Amor de Dios, su Espíritu Santo

Queremos tu luz que todo lo aclara, la paz más profunda y la alegría verdadera de saber que has venido a nosotros. ¡Ven, Señor Jesús!. ¡Ven, Señor Jesús!

Guia: Unidos en una sola voz digamos: Padre Nuestro…

PADRE NUESTRO

Guia:  Sin ti Madre mía no conoceríamos a Jesús, el camino la verdad y la vida que viene del Amor:

AVE MARÍA

CONCLUSION

Guía: Gracias por estar con nosotros Señor, haz resplandecer tu rostro sobre nosotros.

Todos: Y seremos salvos. Amén.

Durante un minuto cierra los ojos y respira suave y profundamente como las olas del mar calmo llegando a la playa, al inhalar di mentalmente: “Jesús” y al exhalar “en tí confío” Es Jesús, el niño del pesebre en quien confías.

Guía: “Dios Padre, gracias por darnos este día de esperanza. Tenemos fe que, en este adviento, podemos compartir apoyados en Tu Amor. Demostrarlo entre nosotros que nos tenemos y así vivamos cada día más unidos en el Amor que esperamos celebrar en navidad. Te pedimos llenar nuestro hogar de tu amor divino. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor. Amén.”

“Querida Madre, se te ha encomendado la misión de estar siempre despierta para atender a todas nuestras necesidades, particularmente cuando el peso de las responsabilidades nos agobian. Ruega porque sepamos transformar cada día con Amor. Gracias por tu presencia, Camina junto a nosotros en este Adviento. Amén”.

Propósito

Hoy empezaré el habito de confiar a Jesús cada obra del día, cada duda, enojo, debilidad, temor, rencor y resentimiento. Buscaré una persona que esté triste, solitaria o deprimida y le platicaré sobre Jesús, recordándole que es el Amor que viene a su encuentro.

Para cantar: «Ven, Ven, Señor, no tardes»

Ven, ven Señor no tardes;
Ven, ven Señor que te esperamos:
Ven, ven Señor no tardes;
Ven pronto Señor.

El mundo muere de frío,
el alma perdió el calor;
los hombres no son hermanos,
el mundo no tiene amor.

Envuelto en sombría noche,
el mundo sin paz no ve,
buscando va una esperanza,
buscando, Señor, tu fe.

Al mundo le falta vida,
al mundo le falta luz,
al mundo le falta el cielo,
al mundo le faltas Tú.

Guía: Gracias por estar con nosotros Señor, haz resplandecer tu rostro sobre nosotros.

Todos: Y seremos salvos. Amén.

Ofendí por no controlar mi carácter

¿Cómo pedir perdón a un hermano, a quien ofendí por no saber controlar mi carácter?

En este hecho hay dos partes que atender: Por un lado que no pudiste detener tu impulso de entregar ofensa a tu hermano y por otra parte, cómo pedir perdón por el dolor que te significa haber entregado ofensa.

En ambos casos, el perdón es la llave para restaurar el amor. Amor hacia ti y Amor hacia tu hermano.

Pedir perdón a tu hermano

El pedir perdón a tu hermano significa pedirle que te comparta el perdón que Dios le entrega. Pedir que exprese el Amor y la compasión que Dios ha puesto en tu hermano al igual que en ti.

Tú eres una expresión del Amor de Dios. Eres un Amor encarnado. Eres un Amor y amor es lo que en verdad puedes entregar. Es un error entregar ofensa, pues la ofensa es resultado de juicios y resentimientos que culpan a diferencia del Amor que al entregarlo salva.

Por eso, acepta el Amor y compasión que Dios te ha entregado y con amor y compasión bendice aprendiendo de tu error de contrariar el Amor y entregar ofensa a tu hermano.

Perdónate no entregar tu Amor

Esa misma acción también ocultó tu amor. Observa como has cultivado tu vida. Mira que ha crecido un carácter que oculta el amor, como cizaña que crece en el trigo de tu amor. Así pues, limpia tu consciencia de aquellas heridas que has experimentado en tu vida y que se han convertido en mascara de cizaña (de «mal carácter»). Está máscara la usas para protegerte o defender un hecho o una serie de hechos que marcaron tu vida y la máscara parece que esconde los efectos de las personas para que no te juzguen o se repitan los hechos dolorosos, que no has logrado sanar.

Pon pie firme en el Amor

Así que, si te cuesta trabajo relacionarte con tu hermano y contigo misma. Haz como en el baile: Pon poner el pie firme en el Amor de Dios., reconoce y acepta que es Padre Amoroso y compasivo. Que te Ama al extremo de encarnarse y sufrir hasta lo indecible para que te mires amada y en el amor corrijas errores que contradicen el Amor. Para que descubras que el Padre es el camino, la verdad y la vida. Que el Padre es el Espíritu Santo que nos guía y viene a nuestro encuentro. Que el Padre es Nuestro, de todos a pesar de los errores que ocultan el amor.

La profundidad en tu consciencia

No permitas que tu mente que juzga, condena y separa tome el control de tu vida. No permitas que rencores y resentimientos te empujen sin sentido. No dejes que tu cuerpo sea el tirano de tu existencia, ni los comentarios de la gente, tu imaginación o tus sueños. Inicia cada acción invocando al «Padre Nuestro»

Así poniendo la consciencia en el fondo de tu corazón

  1. Escucha cuando invocas diciendo: «Padre Nuestro»
  2. Descubre que el «Padre Nuestro es quien te escucha y quiere guiarte.
  3. Vive con el «Padre Nuestro».

El mensaje del Padre Nuestro

Hoy el evangelio tiene un mensaje para ti. Cada día tiene una tarea para ti. Deja que la buena noticia sea tu guía día a día. Escucha las palabras que pronuncias, descubre el testimonio de la voz y la presencia de Jesucristo y mirate en la presencia del Padre Nuestro.

Jesús dijo a sus discípulos

Es inevitable que haya escándalos, pero ¡ay de aquel que los ocasiona! Más le valdría que le ataran al cuello una piedra de moler y lo precipitaran al mar, antes que escandalizar a uno de estos pequeños. Por lo tanto, ¡tengan cuidado! Si tu hermano peca, repréndelo, y si se arrepiente, perdónalo. Y si peca siete veces al día contra ti, y otras tantas vuelve a ti, diciendo: ‘Me arrepiento’, perdónalo». Los Apóstoles dijeron al Señor: «Auméntanos la fe». El respondió: «Si ustedes tuvieran fe del tamaño de un grano de mostaza, y dijeran a esa morera que está ahí: ‘Arráncate de raíz y plántate en el mar’, ella les obedecería.

Evangelio según San Lucas 17,1-6.

Agradece al Señor por tan hermosa respuesta que quiere llegar a tu alma, adolorida, profundiza en ella, para poder asimilar y aplicar tan maravillosa enseñanza.

Si no te quiere perdonar

Si dudas que tu hermano no te quiera perdonar. Ten Paciencia

Tal vez tu hermano lleva muchos años sin hablarte y nunca te ha querido escuchar. Todo se detonó por ofender. Y no supiste manejar tus emociones y cultivaste el rencor y las ofensas contra él. Comienza por sanar tu alma y admite el error por juzgar, Pide perdón.

El hecho pudo ser la repartición de una herencia o el querer imponer un poder sobre ti…

Suelta, acaso no es más importante tu paz que un mundo de monedas de oro

Así no tendrá poder ni económico ni de ninguna clase sobre ti. Con la verdad del Amor eres libre. Así se rompen las líneas de poder terrenal

Si, ya pediste el perdón. Tu hermano tiene al alternativa de entregar el perdón que Dios le concede o no tendrá perdón. Ruega por él. Suelta. Deja que el perdón de Dios fermente en su consciencia

La última voluntad

Aquel hombre en el hospital estaba siendo sometido a múltiples estudios para saber cuál era la causa de su malestar. Tendido en la cama miraba por la ventana un viejo árbol que apenas reverdecía entre tanta vegetación alimentada por las lluvias de verano. Sus pensamientos divagan, sólo Dios sabe por donde. Con 76 años esperaba que alguno de sus hijos fuera a su encuentro. Tal vez la última voluntad, el único camino que quisiera seguir era aquel que lo reuniera con su esposa. Dos años atrás había asistido a su funeral.

Ella se abandonó en el cáncer, mientras él luchaba desesperado por arrancarla de la sentencia de la vida. Aquel hombre lucho esperando el milagro, buscando remedios de todo tipo, con tantos tipos de doctores, clamaba al cielo pidiendo al Sagrado Corazón que los mantuviera unidos.

El hombre de la cama 25 esperaba a sus hijos o alguna razón para aferrarse a la vida, algún amor que lo guiara. La habitación estaba lejos de su amada. Estaba en aquel hospital donde tantas veces acompañó a su esposa buscando la sanación. Ese lugar representaba el dolor de la esperanza fallida, de la fe vacilante, del sufrimiento que antecede a la despedida. Ese espacio de sanación se convertía en un templo de meditación y de oración hacia el Amor, su última voluntad.

El diagnóstico

Vagaba sólo entre las sábanas y la afanada atención de enfermeras y doctores que investigaban el mal que lo aquejaba. Buscaban en la sangre, en el latido, en la respiración, en imágenes y con exploraciones mediante aparatos que la ciencia había desarrollado. Buscaban lastimando el cuerpo. Sanaban aplicándole los medicamentos que el caso incierto requería. Sin embargo la desolación no cedía. Su respiración se dificultaba, en su pecho descubría el dolor del vació del templo del Amor. Su mirada se nublaba por lágrimas y al cerrar los ojos contemplaba la imagen de su amada. La quería más que a su vida, el amor que compartía era la vida misma. Soñaba con no despertar y despertaba soñando morir para reunirse con su amada.

La visita

Pasaba las horas y los días en la noche del alma. La mente preguntaba ¿Por qué? El sentimiento preguntaba ¿que hago aquí? Y las personas no tenían respuestas. En ese momento de divagación llegó uno de los hijos a quien había señalado como ingrato por no acercarse a él y abandonarlo. Se acercó a su lecho le dijo:

-Hola Pa’. Tenía erisipela y hasta este día me pude levantar de la cama para visitarte. Nadie, de mis hermanos me habló para saber que me ocurría, sólo me hicieron saber que era un mal hijo por no venir. He estado al tanto de que te ocurre y hablé con un doctor que me tenía informado de tus avances en la investigación de tu caso. Por cierto en la tarde te vendrán a decir que no encuentran ningún padecimiento que puedan atender, más allá de la lesión que te hicieron al pincharte el pulmón con el aparato que usaron y que sanará en unos días.

Aquel hombre no sabía que decir, sabía que había condenado a su hijo ante sus hermanos y ahora se daba cuenta de que no había tal rechazo o abandono. Era difícil reconocer la injusticia ante su hijo. Así que la educación le dicto saludar diciendo

– Hola Hijo, que bueno que viniste.

Se saludaron con un beso y el hijo continúo diciendo:

– Ten cuidado con las molestias que dices que tienes, acuérdate que estás en un centro hospitalario de investigación y si les dices que te duele el “furris furris” se van a meter a investigar. A lo que vine es a decirte que en muchas cosas no estamos de acuerdo y no nos pondremos de acuerdo en nuestra forma de pensar o de actuar. Así que dejemos de discutir sobre eso. Lo que te pido es que seas un buen abuelo y que ahora que salgas del hospital vayas todos los lunes a comer con tus nietos, para que te conozcan más.

De esa manera continuaron charlando cosas intrascendentes, ambos sabían que padecía de Amor y que el Amor era la última voluntad, su destino final.

La conclusión

Por eso, fueron muchos lunes que el abuelo convivió con sus nietos y les compartía sus aventuras de la vida. Hasta que un día se despidieron de él. Ese día cantaron y la última frase del hijo al padre fue: “canta y no llores”. Aquel hombre viajó a tierra lejana donde estaba otro hermano, todo parecía ir bien hasta que no pudo levantarse de la cama. Se quedó mirando una imagen del Sagrado Corazón y le dijo a la señora que le prodigaba atención en casa de su hijo. Así concluyó:

-”Si me voy, no se asuste”

Así, con la mirada en la imagen del Sagrado Corazón, su espíritu se separaba de su cuerpo para ira al Amor. Dios es Amor y está en los cielos. En el Amor encontró al amor de su vida y el Amor que lo Creo para descansar en paz, alumbrados por la luz perpetua.

La sanación

Muchos años después aquel hijo leía:

Dios de amor, hoy quiero perdonar a mi papa….

Por aquella palabra, aquel grito que me lastimó en mi infancia o adolescencia….

Por aquel regaño o maltrato que me dio sin haberme escuchado….

Por aquella agresión que me hirió física y emocionalmente….

Por el tiempo que no me dedicó…. por las veces que no quiso jugar conmigo… por las veces que no se interesó por lo que sentía….

Por aquellas situaciones y acciones que me hicieron tener miedo…..

Por aquellos momentos que me hicieron llorar….

Te perdono papá por aquel momento que tal vez tu no recuerdas, pero que dejó en mi un dolor que todavía hoy tengo….

Hoy te perdono papa de todo lo que de alguna manera me lastimó….

Palabras…Acciones…. Silencios…. y actitudes…
Hoy me reconcilio contigo, te perdono de todo corazón…..

Medita en otros pensamientos, obras o lo que haya dejado de hacer y perdónalo…

Hoy el hijo continúa buscando el Perdón de Dios para entregarlo a su padre y sanar las heridas de su infancia y vivir el Amor, perdonar a su papá como Dios manda. Esa es la última voluntad.

Vigilia al Padre en Jesús con el Espíritu Santo

TODOS: En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo

JEFE DE TURNO: En esta oración ante la imagen del Padre en Jesús, queremos prepararnos a recibir y disponernos a cooperar con la gracia divina que emana del misterio pascual de Cristo, con el Espíritu Santo, de quien reciben su poder todos los sacramentos y sacramentales» (Catecismo de la IC, 1670).

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