Jesús ten Misericordia

Hoy caminaré mirando a Dios en la vida que me rodea y me alienta

Es momento de cultivar la misericordia. En estos tiempos vuelve la tarea de reconstruir el mundo, sumergido en la enfermedad y el egoismo, esta semana dedica tu presencia para encarnar la tarea de nuestro amado Maestro y Señor de la misericordia… ¿quien mejor para gobernará tu vida?

YouTube player

Jesús es el Señor de la misericordia y, hay una gran diferencia entre: creer en Dios, acepar a Dios, confiar en Dios y Amar a Dios. Es decir es diferente dar testimonio diciendo: creo en a misericordia, acepto la misericordia, confío en la misericordia y amo la misericordia.

Hemos visto sus obras y algunos no creen que el Señor de la misericordia se encarnó, murio y resucitó para estar con nosotros.

Ahora que estamos, como los discípulos, encerrados con temor de lo que imaginamos que el mundo nos puede hacer. Es tiempo de aceptar la misericordia para que nos guíe en nuestra convivencia, no retener los juicios y liberar la condena que hemos impuesto a otros, para alcanzar el gozo de la paz del cielo, siguiendo al maestro de la misericordia.

En el claustro de las medidas y los protocolos de sanidad podemos agregar al cubrebocas y la sana distancia, la confianza que la misericordia está con nosotros y será el camino y la verdad, que dará vida a los próximos tiempos de carencia, donde más que nunca necesitamos de la misericordia para poner en orden y darle sentido a la vida. Así la adversidad, con la misericordia , será tierra fértil para sembrar con misericordia, siguiendo al Maestro, diciéndole: “Señor mío y Diós mío” y experimentando el gozo de caminar confirmando: “Jesús, en tí confío”. Pues es verdad, la misericordia está en nosotros.

Hoy estamos unidos en un frente común y es momento de amar a quien nos ha reunido para enviarnos a amar los unos a los otros como nuestro Amando al Padre Nuestro, con el amor que nos comparte con su Espiritu Santo en Jesús. En el amor está la plenitud de la fe y la esperanza. La misiericordia encarna el amor, la humanidad es obra de la misericordia. Ama tu origen, tu camino y tu destino, así la paz de Dios será contigo en tu consciencia.

Ama a Dios, amor sobre todas la creación y somos su criatura a quien ama entregandonos el tesoro de la misericordia, para amar a tu projimo como te amas a ti, el Señor tiene misericordia para ti, para que la compartas con tu projimo y así como está presente en ti.

Pon pie firme en la misericordia al Amar a Dios y encarna la misericordia hacia el mundo que habitas.

Nuestra Santísima Madre será tu compañera para encarnar la misericordia que encarnó y comparte con nosotros. Es madre de los apostoles y los pecadores, confía que María en Jesús confía.