Continuamos deformando tu rostro.

Que difíciles es ver Señor cuando tu rostro es deformado. Deformado por nuestra ignorancia, deformado por nuestra soberbia, por nuestra falta de humildad, por querer distinguirnos. Como en aquellos tiempos, cuando te escupían, te golpeaban y te lastimaban. Te pusieron una Cruz de espinas, que demostraba desprecio. Y en este tiempo, 2000 años después, a pesar de todas las obras y todos milagros que tú nos haz regalado día a día. Continuamos deformando tu rostro.

Continuamos deformando hasta tu Sagrado Corazon, con lo que lo que llamamos “una expresión artística”, que lo único que hace es mostrar nuestra carencia de vida, apoyada en tu Santa Presencia.

Hemos hecho pinturas, fotografías, películas, tratando de hacerte parecido a nosotros y no de parecernos a ti.

Sigue leyendo «Continuamos deformando tu rostro.»