La sociedad actual viene arrastrando un actitud de poder basada en la culpabilidad.
Ser culpable debilita la posición de poder de una persona ante otra.
La base de la victimología, es el arte de manipular basado en la culpa ajena
La sociedad actual viene arrastrando un actitud de poder basada en la culpabilidad.
Ser culpable debilita la posición de poder de una persona ante otra.
La base de la victimología, es el arte de manipular basado en la culpa ajena
Las vírgenes del cielo cuando supieron que iba a subir la Santísima Virgen, quisieron hacerle una túnica y fueron a preguntar a Señor San José, de qué color harían el vestido y dijo que blanco, entonces buscaron las más ricas telas, además finas piedras, hermosos lirios y azucenas.

Mi Señor:
Me siento relegado, triste, desesperado, sin saber a donde llevar mi corazón, despreciado por quienes amo, insulto de mi propia tontería.
¿Amar?¿creer en el perdón? y no tengo ni misericordia. ¿Debe ser así, debo caminar en el desierto arrastrándome ?
El don preciosísimo que todos anhelaríamos es la sabiduría. Y cuanta falta me hace en mi actividad comercial, pues yo suponía que estaba haciendo mi labor de la mejor forma y ahora me encuentro con una situación difícil de resolver, pues dependo de la decisión de una ejecutiva, la cual es muy racional en su toma de decisiones. Es cuando entrego a mi PADRE COMPRENSIVO mis dudas, angustias y temores. El resultado no lo sé, yo haré mi mejor esfuerzo, trataré de emplear todas mis habilidades, estoy convencido que seguiré tratando de mejorar mi condición actual y los obstáculos los que enfrentaré.
MAESTRO JESÚS: Solo UN MANDAMIENTO quisiste dejarme. MOSTRAR en mis Acciones el AMOR FRATERNAL. ¡Pero que difícil me resulta en la vida práctica! Suponía que el estar en una comunidad « Cristiana» todas las personas seríamos comprensivas, cuidadosas y generosas con los demás miembros, pero a veces me encuentro con que cada uno tenemos diferentes formas de manifestar nuestra actitud y a veces hasta siento incomodidad por tratar de entenderlos a todos. A veces siento hasta cierto antagonismo. Yo procuro tratar de conciliar en pequeñas acciones, pero es que esta Enseñanza me provoca Clamarle al PADRE ATENTO ¿cómo puedo participar para Mejorar las relaciones que como pequeño e insignificante puedo realizar?. Sigue leyendo «El nuevo mandamiento (11°)»
APACIENTA, sinónimo de DAR la Paz , la Tranquilidad , la Calma, Sosiego. Me encuentro en la sala de espera en el Hospital y veo muchos tipos de Comportamientos, algunos con la angustia de recibir noticias desagradables, otros con una actitud de indiferencia mostrando cierta reciedumbre, cierta templanza pero quizá sea solo superficial, pues cuando nombran a alguien prestan toda su atención . Yo procuro establecer cierto contacto visual, mostrar cierta CONFIANZA.
Mi señor Jesús, tú nos enseña a pedirle perdón al Padre Nuestro y a entregar el perdón a quien nos ofenda o está en deuda con nosotros.
Pedirle perdón a una persona es mostrarle nuestra debilidad. Sigue leyendo «Al entregar tu perdón encuentro mi fortaleza»
Comiendo con algunas personas que frecuento, me hacen el comentario: -»Qué, ¿ahora ya te volviste muy santito?». Pues me opuse a varios comentarios acerca de la iglesia y sus representantes, que me parecían contrarios a lo que he ido aprendiendo. ,Me parece que mi actitud no debe ser callarme y aceptar comentarios calumniosos, En el mundo en que estoy viviendo, todos se sienten con Derechos, debo adoptar una postura de conciliación, pero sin Dimisión de las bases fundamentales de lo que Creo y Afirmo .
Cuando me hablaron de un sacerdote que conmovía y atraía a muchas personas por sus homilías, acudí por curiosidad. Y Sí me atrajeron sus palabras Firmes para declarar todo aquello que le parecía contrario a las enseñanzas de Cristo. Era misericordioso en extremo, practicaba la caridad hacia sus feligreses en todas las formas que le era posible. Por su actuar hasta fue acusado, llevando su caso hasta el Vaticano. Sigue leyendo «Comunidad Verdadera»
Mi señor: Me siento relegado, triste,
desesperado, sin saber a donde llevar mi corazón,
despreciado por quienes amo,
insulto de mi propia tontería. Sigue leyendo «¡Señor háblame!»