
Cada noche nos vamos a la cama con diversas perspectivas, seguridades, logros, preocupaciones, sueños y necesidades. Nos acostamos con la seguridad de volver a abrir los ojos luego de cerrarlos tras unas horas de sueño, la seguridad de volver a ver nuestra casa y tomar nuestro alimento diario, de realizar cada día nuestro trabajo de siempre. Somos concientes que no movemos al mundo según nuestro capricho sino todas las necesidades y vanalidades serían cubiertas inmediatamente, pero sabemos que la naturaleza tiene un movimiento propio, una dinámica ajena a nosotros y de la cual es imposible escapar. Entonces, si somos parte de algo y no podemos escapar de ello ¿no sería lógico que nuestras actividades vayan de la mano con las de la naturaleza?. Esta es la cuestión primaria y obligatoria para nosotros en este espacio.

