Si nos fuéramos a un viaje de cuarenta días con CRISTO, descubriríamos que necesitamos pocas cosas. Solo estorbarían los pensamientos de preocupación y resentimientos. Nunca nos llevaríamos la basura, ni nuestros errores. En un viaje de 40 días: con tener qué comer y con qué vestirnos, podríamos disfrutar día a día la maravilla de caminar con Dios en los caminos del amor Sigue leyendo «Lo inútil»→
«Si tu prójimo está ciego por la soberbia, en cuanto depende de ti, procura iluminar sus ojos con el ejemplo de tu humildad; si anda cojo por la hipocresía, enderézalo con la acción de la verdad; si está leproso por la lujuria, límpialo con la palabra y el ejemplo de la castidad; si está sordo por la avaricia, muéstrale el ejemplo de la pobreza de Cristo; si murió por sus glotonerías y sus ebriedades, resucítalo con el ejemplo y la virtud de la abstinencia; y evangeliza a los pobres, enseñándoles la vida de Cristo» Sigue leyendo «Pescador de hombres»→
Niña danza frente al "Niñopa" que va a misa en Xochimilco
Confiar, que difícil cuando tengo dudas, cuando las cosas pareciera que caminan en otro sentido, aún cuando sé que necesito confiar. Pero ¿cómo encontrar en mi corazón esa paz que da la confianza? No sé cómo recuperarla, no recuerdo como, cuando niña, confiaba. Sigue leyendo «Confiar»→
San Antonio, Predica a los peces en Rimini. Detalle del mural de la Parroquia de San Antonio de las Huertas, Tlaxpana, México, DF
En la vida de san Antonio de Padua (1195-1231) encontramos este sencillo pero significativo suceso: una vez que, cerca de Padua, algunos despreciaban y se burlaban de sus sermones, el santo se dirigió a la orilla de un río, que corría por allí cerca, y les dijo en voz alta para que toda la multitud lo oyera: Sigue leyendo «Mejor predicar a los peces»→
Confiar, que difícil cuando tengo dudas, cuando las cosas pareciera que caminan en otro sentido, aún cuando sé que necesito confiar. Pero ¿cómo encontrar en mi corazón esa paz que da la confianza? No sé cómo recuperarla, no recuerdo como, cuando niña, confiaba.
Comiendo con algunas personas que frecuento, me hacen el comentario: -»Qué, ¿ahora ya te volviste muy santito?». Pues me opuse a varios comentarios acerca de la iglesia y sus representantes, que me parecían contrarios a lo que he ido aprendiendo. ,Me parece que mi actitud no debe ser callarme y aceptar comentarios calumniosos, En el mundo en que estoy viviendo, todos se sienten con Derechos, debo adoptar una postura de conciliación, pero sin Dimisión de las bases fundamentales de lo que Creo y Afirmo .
Presentación del cuerpo de Cristo en la Parroquia de San Antonio de las Huertas, Tlaxpana, México
No vamos a Misa a sentirnos bien, sino a participar del mayor acto de amor de Dios por los hombres.
Autor: P. Eduardo Volpacchio
Me preocupa haber encontrado no pocas personas a las que les han aconsejado -incluso algún sacerdote- no asistir a Misa el domingo si no lo sentían. De ser cierto estos consejos, significaría que el criterio moral para evaluar la conveniencia de la asistencia a Misa sería el siguiente: “Si lo sentís, tenéis el deber de ir a Misa; si no lo sentís no tenéis que ir (o al menos podrías no ir)”. Es un planteo que hace decisivos, desde el punto de vista moral, los sentimientos. Sigue leyendo «¿Ir a Misa sin sentirlo?»→