Presentación del cuerpo de Cristo en la Parroquia de San Antonio de las Huertas, Tlaxpana, México
No vamos a Misa a sentirnos bien, sino a participar del mayor acto de amor de Dios por los hombres.
Autor: P. Eduardo Volpacchio
Me preocupa haber encontrado no pocas personas a las que les han aconsejado -incluso algún sacerdote- no asistir a Misa el domingo si no lo sentían. De ser cierto estos consejos, significaría que el criterio moral para evaluar la conveniencia de la asistencia a Misa sería el siguiente: “Si lo sentís, tenéis el deber de ir a Misa; si no lo sentís no tenéis que ir (o al menos podrías no ir)”. Es un planteo que hace decisivos, desde el punto de vista moral, los sentimientos. Sigue leyendo «¿Ir a Misa sin sentirlo?»→
Mi señor: Me siento relegado, triste,
desesperado, sin saber a donde llevar mi corazón,
despreciado por quienes amo,
insulto de mi propia tontería. Sigue leyendo «¡Señor háblame!»→
Que el Señor nos conceda la Gracia de no tener asuntos pendientes.
De reconciliarnos con el hermano tan pronto cómo podamos, por liberar nuestro corazón de las pesadas cadenas del rencor. Sigue leyendo «El don de perdonar…»→