Alma mía porque te desprecias, porque miras la sombra donde está puesta a luz del amor. Miras con necesidad y juzgas con dolor la vida, te miras apartada y solitaria. Relames los grilletes de la esclavitud y culpas de verdugo al mundo. Acaso no te has dado cuenta que en ti está la paz y a libertad para liberar al mundo. Acaso no comprendes que el amor vive en tu corazón y está ansioso de amar a Dios, al prójimo ya ti mismo. Sigue leyendo «¡Anímate!»
Categoría: Alma mía
Mira tu expresión en el espejo
Los juicios, las condenas, la salvación, el perdón, la compasión, el amor, la paz y la libertad que buscamos fuera de nosotros está dentro de nosotros, es como mirar tu expresión en el espejo. Sigue leyendo «Mira tu expresión en el espejo»
No pierdas el ánimo
Alma mía, tu eres el ánimo mío y pareces perderte en este momento difícil, como una tormenta que abate tu vida y con su fuerza te hace temer por tu debilidad. Se escucha como cruje la voluntad y la maldad queriendo arrancarte del amor. Escuchas unos golpes en tu conciencia y temes abrir, no sea algún bandido Esperas lo peor, pero a tu puerta está tocando el Señor.
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Reconcilia a mi familia
Alma mía, que sufrimiento cuando veo que mis padres se separan y llegan al divorcio, los dos pies de mi vida caminan en conflicto. La paz y seguridad que ellos significaba en mi vida se tambalea y rompe. Al verlos me pregunto si soy yo causa de sus desavenencias y discusiones, si lo que me procuran de bienestar en las limitaciones es causa de sus peleas. Me pregunto ¿donde esta el Señor? Sigue leyendo «Reconcilia a mi familia»
Cántale
Alma mía, hoy quiero encargarte, para entregarle a nuestro Señor, una plegaria que sólo mi corazón puede pronunciar en un canto que sólo mi alma puede cantar. Quiero vivir ese amor a Dios conscientemente, como cuando eres hijo y miras a tu Padre enorme y grandioso, como cuando joven que no existe otro pensamiento más que el dirigido al amado. Sigue leyendo «Cántale»
Habla con Dios sin desanimarte
Oh alma mía, que poca necesidad pareces tener de la conciencia de que Dios está contigo, de la fe de que siempre está contigo y habita el templo de tu corazón.
Había un hombre que caminaba por el castillo buscando ayuda y a cada persona que pasaba le contaba sus penas y algunos se compadecían de él y otros le rehuían y hasta se burlaban de él. “Si tan solo el rey me escuchara”. Sigue leyendo «Habla con Dios sin desanimarte»
¿Cómo aumentar mi fe?
Alma mía, la fe es una acción de tu conciencia que mira con los ojos de lo profundo hacia la altura del Señor para transformar el mundo. Es un Don que nos regala el Señor, pídele que aumente tu fe, que ilumine la seguridad de que el Amor que crea el cielo y la tierra está presente n tu vida para hacerse presente en la vida que te rodea, a imagen y semejanza. Te dueles y te confundes por la ausencia de fe cuando dejas de estar en contacto con el Señor en Oración, permites que el mundo te invada y olvidas darle espacio y tiempo al Señor . Alma mía limpia el brillo de la fe, retírate en el Señor. Sigue leyendo «¿Cómo aumentar mi fe?»
Vuelve a intentarlo
Alma mía cuantas veces te has caído, cometido errores, has encontrado los errores y el dolor de tu prójimo. Has sufrido desprecio y aún violencia. ¿Crees que vale la pena continuar así? Tal vez pienses que es mejor correr y sembrar en nuevas tierras, nuevos granos, nuevos proyectos. Sin embargo aprende a Jesucristo, a pesar de los desprecios y del sufrimiento que tiene en su corazón, se retira de la gloria y vuelve a intentar que vivas el amor y el gozo del cielo.
Retírate, dale espacio al amor
Alma mía ¿Cuantas razones tienes para apartarte de la conciencia de que Dios está presente? Es tan normal su presencia que lo miras casi como un adorno más de nuestra vida, le das un lugar importante en la recámara, en la sala y el comedor. Aún en tu pecho, la cartera o en el transporte donde está su imagen, pero realmente dejas de mirarlo y retirarte a dialogar con él.
Agradece bienes y males
Alma mía hoy, cuando estaba visitando al Santísimo, escuchaba la voz de una mujer mayor que rezaba murmurando y que ante todo daba gracias. Al mirar hacia el Sagrario comprendí que si hemos de agradecer a Dios por los bienes recibidos, también agradezcamos, bendiciendo los males. Transformar un mal en una bendición es el primer paso para alcanzar el bien deseado. Sigue leyendo «Agradece bienes y males»










