Cómo rezar el rosario para difuntos de Difuntos el miércoles y domingo

Hoy confiaré en que Dios está presente

Introducción

Con este Santo Rosario por los difuntos Roguemos confiadamente a Dios, fuente de toda vida que tenga misericordia, para que llene con la gloria y felicidad de los santos a nuestro hermano (a)__ difunto.

Misterios de Gloria

Rezaremos estos misterios de Gloria a Dios, origen, camino y destino de la vida, pidiendo misericordia para el gozo y la paz de los santos de nuestro hermano (a)________

¡Oh María, Señora, alegría de los justos y consuelo de los pecadores! Te ofrecemos este rosario glorioso, en memoria de la alegría que tuviste viendo resucitado y glorioso a tu santísimo Hijo: Te suplicamos ruega por que el alma de nuestro hermano(a), y las demás del purgatorio tengan la la alegría las almas de los en santos presencia de tu hijo Jesucristo

I.- INICIO

Todos: En el Nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Los misterios de Gloria que vamos a ofrecer es por el descanso eterno de nuestro hermano (a)_______

Que descanse en Paz

Todos: Y luzca para el(la) la luz perpetua

Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de Tu amor; envía Señor Tu Espíritu y todo será creado…

Todos: y se renovará la faz de la tierra.

¡Oh Dios! Que iluminas los corazones de Tus hijos con la luz del Espíritu Santo, haznos dóciles a Tu Espíritu para gustar siempre del bien y gozar de Tus consuelos, por Jesucristo nuestro Señor.

Todos: Amén.

Abre Señor nuestros labios, para alabar y bendecir tu Santísimo Nombre y el de la purísima Virgen María. Purifica nuestro corazón de todos los pensamientos malos, vanos e impertinentes, ilustra nuestro entendimiento e inflama nuestra voluntad, para que digna, atenta y devotamente, recemos el Santo Rosario y merezcamos ser oídos ante tu Divina Majestad, por Jesucristo Nuestro Señor.

Todos: Amén.

Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, te adoro profundamente y te ofrezco el preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de nuestro Señor Jesucristo, presente en todos los Tabernáculos del mundo; en reparación por todos los ultrajes, con que Él mismo es ofendido y por los méritos infinitos de Su Santísimo Corazón y por la intercesión del Corazón Inmaculado de nuestra Madre Santísima, te pedimos la conversión de los pobres pecadores.

Dios mío yo creo, adoro, espero y te amo; te pido perdón por todos los que no creen, no adoran, no esperan y no te aman. (se repite 3 veces)