Cuántas veces hemos llegado a rezar literalmente este verso y cuántas de esas veces fueron realmente conscientes de lo que decimos. Lo más probable es que no sepamos realmente por qué Jesús lo mencionó en la oración que nos enseñó, pero al menos debemos asumir que a Él le pareció necesario.
Somos seres que por el bautismo somos liberados de nuestra marca primera que es el pecado original, sin embargo somos pecadores confesos y en constante recaída.



