En la libertad podemos mirar el amor
y mirarnos en el amor
y mirar cómo nos mira el amor.
Hemos recibido la libertad y con ella la responsabilidad de ser quienes somos.
Somos del amor, somos un amor por eso digamos “Padre”, sintiéndonos hijos amados, hijos y herederos del amor. “Nuestro” ¡todos! sin excluir a nadie. Padre Nuestro que envía a su Hijo y al Espíritu Santo a la misión de amor, de amar. Padre Nuestro de nosotros su hijos, hermanos y herederos del espíritu del amor. Sigue leyendo «LA MISIÓN DE AMOR»





