No somos un cuerpo, somos espíritu de Amor. Para encarnar el Amor en nosotros, tenemos instrumentos para transformar la adversidad y el conflicto, para unir lo que se mira separado, para que todos seamos uno: nuestra mente, nuestras emociones, nuestro cuerpo, nuestra imaginación, a quienes nos rodean y el universo que nos abraza.
Confiar tu día, tu vida al Amor es hacer el Amor, encarnarlo. Y el Amor existe en tu prójimo. Y nosotros nos confiamos en Dios porque Dios es Amor y nos confiamos en nuestro prójimo, porque son una expresión del Amor de Dios. Y confiamos en nuestra vida porque somos Amor encarnado.
Hacer el Amor es hacer la voluntad del Amor, hacer la voluntad de Dios, dejar que el Espíritu Santo guíe y fortalezca sus pensamientos, emociones, cuerpo y relaciones. Así todos encarnaremos el Amor de hijos del Padre Nuestro.
En las consultas que nos hacen buscamos el camino del espíritu:
- Nuestros pensamientos juzgan y al guiarlos con el Amor, entonces juzgarán con unidad y misericordia.
- Nuestras emociones nos mueven y al guiarlos con el Amor nos llevarán al camino, la verdad y la vida.
- Nuestro cuerpo nos pone en contacto con otros cuerpo y al guiarlo con el Amor compartimos y le confiamos nuestro espíritu para tocar su espíritu.
- Las personas que nos rodean son expresiones del Amor de Dios y al guiar con el Amor la relación damos la buena noticia de que somos hermanados por el Amor del Padre nuestros.
- La naturaleza donde habitamos es el milagro del Padre Nuestro y al guiar nuestro contacto con el Amor descubriremos que somos Amor encarnado para transformar el hogar del Padre nuestro que nos abraza y sostiene.
Este espacio temporal que compartimos todos los espíritus que estamos encarnados, es donde está nuestra misión de Amar a Dios con tus pensamientos, emociones, cuerpo, con tu corazón, sobre todas las cosas y amando a tu prójimo como a ti mismo. Amar a Dios es hacer el Amor, confiarlo, transformar los errores perdonando, darle vida, caminar en su camino, reconocer la verdad de su presencia.
5 formas de hacer el Amor
Confía en el Amor
- Dialoga con el Amor. La oración es este dialogo con el Señor de cualquier cosa, en cualquier momento hablar con el Padre Nuestro y esperar su respuesta.
- Regresa al Presente. Medita Detén tu mente invocando con una jaculatoria al Señor. Detén tus emociones, con respiración profunda y sosegada como las olas del mar. Regresa al presente, es donde puedes darle rumbo y sentido a los efectos del pasado.
- Perdona. Descubre la bendición y la lección en la ofensa y la deuda. Levanta a quien ha contrariado la voluntad del Amor.
- Contempla. Mira al Señor mirándote Mírate en el Señor. Mira al Señor en ti. Mira que todos somos una expresión del Amor del Padre Nuestro.
- Encarna el Amor, haz el Amor. extendiéndolo: Saluda, deséale buenos días. Lee a quien no puede leer. Comparte tu pan con el hambriento. Dale de beber al Sediento. Acompaña al aislado. Viste al desnudo. Perdona a quien quiere entregar ofensas y ruega por tu enemigo. Cuida del huérfano, la viuda y el anciano. Guía tu mente, tus emociones, tu cuerpo y tus expresiones para encarnar el Amor. Sonríe, Dios te bendice y somos hermanos en Cristo.
Esta es la buena noticia que nos relata San Lucas (8,19-21).
Su madre y sus hermanos fueron a verlo, pero no pudieron acercarse a causa de la multitud.
Entonces le anunciaron a Jesús: «Tu madre y tus hermanos están ahí afuera y quieren verte».
Pero él les respondió: «Mi madre y mis hermanos son los que escuchan la Palabra de Dios y la practican».
Palabra de Dios

