Hoy limpiaré mi corazón.
Contenido
Pide Perdón
Desearé buenos días a 20 personas, si puedo hacerlo dándoles la mano mejor.
1° Tomo Conciencia de Tu Presencia
Hago una pausa, con la conciencia que Dios está aquí.
Pienso como todo lo que me rodea, tanto el aire que respiro, como todo mi cuerpo, vibra y canta con su Presencia.
2° Recibo tus dones
Es en nuestro espíritu donde el Espíritu Santo escribe la palabra del Señor, es desde la conciencia de que somos un espíritu. No te confunda el adversario empujándote a que vivas tu cuerpo, tus ideas o tus emociones. Alma mía: mente, emociones, imaginación y cuerpo son herramientas al servicio de tu espíritu que el Señor ha puesto para que bendigas al mundo.
3° Dialogo contigo Señor
Te amo. Yo soy quien debería estar en deuda contigo, pero tú miras más allá y nos compartes el paraíso, pagaste con tu vida para que no pagara con mi vida, con mi esfuerzo, mi cuerpo, mi sonrisa, mi paz. Compartiste tu libertad y tu amor Sencillamente me pides que me reconozca como parte de la creación y como hijo del Padre Nuestro, del que está en los cielos, de donde surgimos todos como criaturas. Y hoy, gracias a tu intercesión, gracias a la puerta que tu abres, somos hermanos todos, por la gracia de Dios padre. żCuando me has cobrado esoa. żCuando me has cobrado el canto del pájaro, el saludo del sol en la mañana, las nubes llevando el agua, la tierra que me sostiene. El amor que me da vida?. Y sin embargo a manos llenas me has dado la vida y la vida rodeada de vida para disfrutarla. S
4° Quien Soy
La misión de amor que Dios ha puesto en tu vida es amar a Dios sobre todas las cosas y a tu prójimo como a ti mismo. Todos los días, cada día. Esa misión la logramos cuando podemos decir Padre Nuestro sintiéndonos hijos amados, todos, incluyendo a mis enemigos. El amor es la esencia de la vida y es necesaria compartirla y dejarla que transforme en vida lo que es de la vida.
5° Encarna el Amor
Hoy guardaré silencio un minuto para escuchar a Jesús
Hoy llevaré una flor a mi conyugue.
Hoy consolaré hablando del milagro que hace Dios al acompañarnos en la vida.
