15.- Ama, es tu fortaleza
Margarita María: «Que el Sagrado Corazón logre en ti todos sus designios y que Él sea tu fortaleza, para que tu puedas con valentía cargar el peso de tus responsabilidades.»
Seguir leyendoMargarita María: «Que el Sagrado Corazón logre en ti todos sus designios y que Él sea tu fortaleza, para que tu puedas con valentía cargar el peso de tus responsabilidades.»
Seguir leyendoMargarita María: «Este divino Corazón es pura dulzura, humildad y paciencia, por lo tanto, debemos esperar… El sabe cuándo actuar.»
Seguir leyendoMargarita María: «Yo clamo al Sagrado Corazón de mi amadísimo Jesús, que es mi único tesoro, que te regale de la abundancia de su puro amor.»
Seguir leyendoMargarita María:«Mi divino maestro, dice, me era asiduo compañero en los oficios que tenía que hacer a todas horas. En este tiempo recibí gracias tan extraordinarias, sobre todo en el misterio de la Pasión, que nunca las había sentido iguales; y esto causó en mí un tan grande amor a la Cruz, que no puedo […]
Seguir leyendoMargarita María: «Di mis quejas a mi buen Maestro (…) ¿Cómo he de acordarme de lo que pasó ya hace cerca de veinticinco años?» Él le responde:
Seguir leyendoMargarita María: «Solo en el total desasimiento de vos mismo y de todo lo que no es Dios hallaréis la verdadera paz y dicha perfecta, porque no teniendo nada, lo hallaréis todo en el Sagrado Corazón de Jesús.»
Seguir leyendoMargarita María: «El Sagrado Corazón de nuestro Soberano Dueño es una fuente inagotable que anhela derramarse en los corazones humildes, vacíos y desprendidos de todo, y prontos a sacrificarse a su servicio por mucho que cueste a la naturaleza».
Seguir leyendoEl recogimiento no es huir del mundo, sino entrar en el Corazón de Jesús, donde todo se ordena, se pacifica y se ilumina. Allí el alma aprende a vivir desde dentro. La modestia no es apariencia, sino transparencia del alma. Cuando el corazón está en Dios, el cuerpo refleja serenidad, equilibrio y una belleza que […]
Seguir leyendoEl celo del Corazón de Jesús no es activismo: es amor ardiente que busca la gloria del Padre y la salvación de cada alma. Su fuego no destruye: ilumina, impulsa y da vida. El verdadero celo nace del amor, no del orgullo. Cuando el corazón se enciende en Jesús, cada acción, palabra y silencio se […]
Seguir leyendoLa mansedumbre del Corazón de Jesús no es debilidad: es fuerza serena. Es la capacidad de responder con amor donde otros reaccionan con enojo. Allí nace la verdadera paz interior. La mansedumbre no elimina el dolor, pero transforma la manera de vivirlo. En el Corazón de Jesús, incluso las distracciones, impaciencias y heridas encuentran un […]
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