En este 5o. día del Novenario por nuestros difuntos, reconozco Señor, que al encarnarte de la Santísima Virgen María has tomado la condición humana, así la humanidad también tiene tu condición divina para regresar a la casa del Padre Nuestro. Eres el Cordero de Dios sacrificado en el altar cada día, en cada Sagrada Misa, que con tu sangre abres las puertas del cielo. Eres el Amor, el origen, el camino y el destino.
Recibe está oración de manos de la Santísima Virgen para alabarte, agradecerte, pedirte perdón e implorar tu misericordia y el gozo del cielo para nuestra(o) hermana(o).
Categoría: novenario difuntos
Roguemos con nuestra Santísima Virgen María al Padre Nuestro por nuestros difuntos, para que alcancen la luz perpetua y descansen en paz.
Es un acto de amor que cruza está esfera temporal y nos confiere una fortaleza espiritual para descubrir que Dios es nuestro origen, camino y destino. Por eso, la muerte no alcanza nuestro espíritu y en la eternidad del presente perfecto, nos encontramos con su preciosa presencia, guiando a nuestros difuntos hacia los brazos amorosos de nuestro Señor.
No permitas que este duelo pase sin la gracia de los nueve días por nuestros difuntos.




