Lo que de tu boca sale, de tu corazón proviene

  • Para perdonar con el Amor de Dios puedes ir al encuentro con Dios cada vez que respiras

Haz este ejercicio de contemplación:

  • Nunca estas sola, Dios creador te abraza con el universo y eres creación de su Amor en el universo.
  • Contempla: Mira al Creador y mírate en su creación, mira al creador en ti y mírate en el Padre Nuestro. Dios es Amor, mira su Amor en tu creación, eres su expresión de Amor ¡mírate! eres su Amor encarnado, Mírate en el Amor de Dios, Mira el Amor de Dios en ti.

Visualiza cada parte de tu cuerpo, desde la punta de los dedos de tus pies hasta tu cabello. Hazlo despacio. Siente tu respiración inhalando suavemente por tu nariz, exhalando despacio por tu boca. Planta bien tus pies sobre el piso.  Siente la firmeza que te sostiene.

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El retiro en las grutas

En el bosque de la vida se necesitan de los senderos o caminos para transitar de un lado al otro. Las palabras en la oración hacen el sendero que va al fondo de corazón y traen todas esas provisiones que sólo habitan en lo más íntimo de nuestra intimidad.  El sendero de las palabras recorre desde nuestra confusa atención hasta el origen de nuestro espíritu, donde recibimos la conciencia de bendición y el arropo amorosos del Padre Nuestro. Este sendero  pasa por la finca de nuestro corazón, con su huerta y los frutos que entregamos- Así llega a la ciudad de nuestros pensamientos y sentimientos, donde desfilan órdenes y conceptos que hacen colonia, rumbo y camino.

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Una espada te atravesará el alma

Hoy, en la fiesta de Nuestra Señora, la Virgen de los Dolores, escuchamos unas palabras punzantes en boca del anciano Simeón: «¡Y a ti misma una espada te atravesará el alma!» (Lc 2,35). Afirmación que, en su contexto, no apunta únicamente a la pasión de Jesucristo, sino a su ministerio, que provocará una división en el pueblo de Israel, y por lo tanto un dolor interno en María. A lo largo de la vida pública de Jesús, María experimentó el sufrimiento por el hecho de ver a Jesús rechazado por las autoridades del pueblo y amenazado de muerte.

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Eres Flor de Amor de Dios

 

Encarnemos el amor con caridad, como el amor se encarnó y: «habitó entre nosotros» (Jn 1,14).

A imagen y semejanza recuperemos el sentido, la dignidad y la humanidad de ser hijos del altísimo en la historia.

Ante el dolor, las injusticias, la pobreza, el mal, la muerte… Entreguemos el amor que nos encarno, el amor de Dios.

¿Cómo sería el progreso y los adelantos, si perdemos la humanidad?

¿Cómo transcender más allá si olvidamos ser humanos?

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Servir para vencer la desolación

La mejor forma de vencer la soledad es el servicio. Dejar que la bondad y el amor traspasen nuestra vida, se canalicen en nuestras obras, en nuestras palabras, en pequeños detalles que nos recuerden el amor que Dios sopló para crear nuestra vida. Que nos impulsen a mirarnos inundados por el amor de Dios extendiéndose y miremos que nuestro destino está lleno de esa sabiduría, llena de paz y armonía que es el amor.

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¡Feliz resurrección en el amor!

Así me siento, luego de caminar por una vía que tiene dolor, hoy le encontré sentido al luchar por la plenitud espiritual, en términos comunes sería el «orgasmo del espíritu». Es decir, lograr que el espíritu esté colmado al lograr llevar al gozo del amor a otras personas. Es una entrega que recibe al dar, al acompañar a otros a descubrir la luz que los alimenta y mueve, a limpiar el faro de tantos humos acumulados en el tiempo, a mirar como se convierte la razón y el sentimiento en instrumentos del espíritu, a vivir un beso desde el alma. Sigue leyendo «¡Feliz resurrección en el amor!»

Lo inútil

 Si nos fuéramos a un viaje de cuarenta días con CRISTO, descubriríamos que necesitamos pocas cosas. Solo estorbarían los pensamientos de preocupación y resentimientos. Nunca nos llevaríamos la basura, ni nuestros errores. En un viaje de 40 días: con tener qué comer y con qué vestirnos, podríamos disfrutar día a día la maravilla de caminar con Dios en los caminos del amor Sigue leyendo «Lo inútil»