
Del Retiro del sábado 2 de octubre, nos propusimos, en meditación vivencial dos labores: Arreglar la huerta y hacer Licor de limón.
El fruto de Arreglar la huerta:
La fe es como un grano de mostaza. Con fe un hombre que sembró una huerta, pensó muy bien lo que necesita cada árbol de agua y tierra , darles su espacio, pues cuando llegue el tiempo de florear y dar frutos necesitarían del sol que los alimenta, tanto como el agua y la tierra.
Con fe tuvo paciencia y se esmeró durante años para que los árboles dieran frutos, «hizo lo que tenía que hacer» y el Señor fue misericordioso y colgó de los árboles una gran cantidad de frutos.


