Hoy le rezaré el ave María cuando aparezcan pensamientos, deseos y obras impuros.

I.- INICIO

Todos: En el Nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de Tu amor; envía Señor Tu Espíritu y todo será creado…

Todos: y se renovará la faz de la tierra.

¡Oh Dios! Que iluminas los corazones de Tus hijos con la luz del Espíritu Santo, haznos dóciles a Tu Espíritu para gustar siempre del bien y gozar de Tus consuelos, por Jesucristo nuestro Señor.

Todos: Amén.

Abre Señor nuestros labios, para alabar y bendecir tu Santísimo Nombre y el de la purísima Virgen María. Purifica nuestro corazón de todos los pensamientos malos, vanos e impertinentes, ilustra nuestro entendimiento e inflama nuestra voluntad, para que digna, atenta y devotamente, recemos el Santo Rosario y merezcamos ser oídos ante tu Divina Majestad, por Jesucristo Nuestro Señor.

Todos: Amén.

Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, te adoro profundamente y te ofrezco el preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de nuestro Señor Jesucristo, presente en todos los Tabernáculos del mundo; en reparación por todos los ultrajes, con que Él mismo es ofendido y por los méritos infinitos de Su Santísimo Corazón y por la intercesión del Corazón Inmaculado de nuestra Madre Santísima, te pedimos la conversión de los pobres pecadores.

Dios mío yo creo, adoro, espero y te amo; te pido perdón por todos los que no creen, no adoran, no esperan y no te aman. (se repite 3 veces)