Taller del perdón en Coatlán del Río, octubre 2010
Gracias a Dios y la invitación del Sr. Cura Pbro. Fabio Daniel Ortega párroco de Coatlán del Río, se hizo el retiro del Taller del Perdón, el lunes 25 de octubre. Con la asistencia de más de 170 personas de la cabecera y de 18 comunidades y colonias y dos municipios aledaños Sigue leyendo «Perdónense unos a otros»→
En Misión de Amor, los sábados son día para el retiro en oración.
Te invitamos a que te retires a orar, meditar y contemplar un sólo día en el río, la huerta, el campo o en cualquiera espacio.
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Este sábado 30 de octubre, a las 12 de la mañana, en la ciudad de México, tiene como tema: “Zaqueo, bájate pronto, porque hoy tengo que hospedarme en tu casa”
En Misión de Amor, los sábados son día para el retiro en oración.
Te invitamos a que te retires a orar, meditar y contemplar un sólo día en el río, la huerta, el campo o en cualquiera de los espacios que circundan Coatlán del Río, Morelos.
Este sábado 23 de octubre tiene como tema: ‘Dios mío, apiádate de mí, que soy un pecador’.”
Para la meditación vivencial haremos ki’ de mandarina (fermento) y el Taller del Perdón en Cocoyotla.
Tod@s tenemos un alma misionera y podemos llevar el Evangelio a todo aquél que Jesús a puesto en nuestro camino.
Jesús nos ha dado los medios y los talentos para que cada un@ de sus hij@s sepamos trabajar para Él: ya sea cantando, escribiendo u hablando, en nuestros hogares, en nuestros trabajos; tod@s estamos llamados a llevar el Evangelio al mundo entero, comenzando desde el mundo pequeño en el que estamos y vivimos.
Dios nos ha puesto allí para que desde allí sepamos proclamar su nombre, hablarles a todos del Infinito Amor de Nuestro Amado Señor, y no solo hablar con las palabras sinó con la vida, con el testimonio.
Para perdonar con el Amor de Dios puedes ir al encuentro con Dios cada vez que respiras
Haz este ejercicio de contemplación:
Nunca estas sola, Dios creador te abraza con el universo y eres creación de su Amor en el universo.
Contempla: Mira al Creador y mírate en su creación, mira al creador en ti y mírate en el Padre Nuestro. Dios es Amor, mira su Amor en tu creación, eres su expresión de Amor ¡mírate! eres su Amor encarnado, Mírate en el Amor de Dios, Mira el Amor de Dios en ti.
Visualiza cada parte de tu cuerpo, desde la punta de los dedos de tus pies hasta tu cabello. Hazlo despacio. Siente tu respiración inhalando suavemente por tu nariz, exhalando despacio por tu boca. Planta bien tus pies sobre el piso. Siente la firmeza que te sostiene.
Cuando comenzamos la peregrinación al templo de Cocoyotla, durante este retiro, caminando en su búsqueda. Muchas cosas ocurrieron: El “Angelus” nos inició la actitud de esperar en Dios. Caminamos meditando con la frase “Jesús, Maestro, ten compasión de nosotros” Tomamos veredas y empezamos a tomar conciencia de que “estás presente entre todas las cosas”: Frente al arroyo o la semilla de la guanábana, la flor silvestre o el cultivo y los campesinos. Estás en el camino y descubres caminantes, que sueñan, que piensan, que buscan la paz y el amor. No todos los que caminan peregrinan, algunos lo hacen sólo para trasladarse. Otros se han detenido en la sombra de una huerta y prefieren dejar pasar el tiempo, tal vez en una jugada de amigos.
La huerta Noche,Mision de amor, Coatlan del Río, Morelos
Del Retiro del sábado 2 de octubre, nos propusimos, en meditación vivencial dos labores: Arreglar la huerta y hacer Licor de limón.
El fruto de Arreglar la huerta:
La fe es como un grano de mostaza. Con fe un hombre que sembró una huerta, pensó muy bien lo que necesita cada árbol de agua y tierra , darles su espacio, pues cuando llegue el tiempo de florear y dar frutos necesitarían del sol que los alimenta, tanto como el agua y la tierra.
Con fe tuvo paciencia y se esmeró durante años para que los árboles dieran frutos, «hizo lo que tenía que hacer» y el Señor fue misericordioso y colgó de los árboles una gran cantidad de frutos.
En el bosque de la vida se necesitan de los senderos o caminos para transitar de un lado al otro. Las palabras en la oración hacen el sendero que va al fondo de corazón y traen todas esas provisiones que sólo habitan en lo más íntimo de nuestra intimidad. El sendero de las palabras recorre desde nuestra confusa atención hasta el origen de nuestro espíritu, donde recibimos la conciencia de bendición y el arropo amorosos del Padre Nuestro. Este sendero pasa por la finca de nuestro corazón, con su huerta y los frutos que entregamos- Así llega a la ciudad de nuestros pensamientos y sentimientos, donde desfilan órdenes y conceptos que hacen colonia, rumbo y camino.
Cuántas veces hemos llegado a rezar literalmente este verso y cuántas de esas veces fueron realmente conscientes de lo que decimos. Lo más probable es que no sepamos realmente por qué Jesús lo mencionó en la oración que nos enseñó, pero al menos debemos asumir que a Él le pareció necesario.
Somos seres que por el bautismo somos liberados de nuestra marca primera que es el pecado original, sin embargo somos pecadores confesos y en constante recaída.