
Las semillas en la mano son para esparcirlas por la tierra, algunas germinaran, algunas darán fruto. Así se abre la tierra en los días antes del tiempo de muertos, esperando las semillas, así espera la tierra que nosotros que somos semilla plantada en esta, dejemos de ser semilla para convertirnos y transformarnos hasta alcanzar el fruto. Así como el árbol trabaja para la semilla, así debemos trabajar nosotros, no por nuestros frutos, sino por sembrar más semillas de humanidad y amor en la tierra. Sigue leyendo «Frutos del retiro del 6 noviembre»








