Señor, juzgo a mis hermanos y me lleno de soberbia y vanidad al pensar que soy el «elegido para separar los buenos de los malos» ¿y a mi quien me separará? ¿Quién me dará la sabiduría del Juez Justo? Soy quien condeno, quien ejecuto, según mí entender. Y también, quien da la misericordia del perdón y la salvación, pero en este caso según lo que he recibido de Tí. ¿Cuál juicio será el justo?: ¿el basado en mi juicio? O ¿el juicio apoyado en tu perdón, tu misericordia y tu salvación? Sigue leyendo «¿Quién me dará la sabiduría del Juez Justo?»
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¡Pobre cura!
Pensar en tanta gente que HOY entrega su vida por los demás.
Por favor medita, reflexiona y ayudemos a nuestros Sacerdotes Católicos con amor y agradecimiento. Una vez mas….Gracias.
CON CARIÑO, RESPETO Y ADMIRACION PADRE EUGENIO GARCIA SILLERSi es joven, le falta experiencia. Si es viejo, ya debe retirarse.
Si canta mal, se ríen. Si canta bien, es un vanidoso.
Si se alarga en el sermón, es un pesado; si es corto, no sabe qué decir.
Si habla en voz alta, regaña. Si lo hace en tono natural, no se le oye. Si es gordo, come muy bien. Si es delgado, quiere lucirse.
AGRADEZCO A DIOS LA FAMILIA QUE ME DIO.
Leyendo de manera pausada esta tercera parte de la guía. Invita a todos a dar gracias por todo lo que hemos recibido de nuestra familia. Sigue leyendo «AGRADEZCO A DIOS LA FAMILIA QUE ME DIO.»
La Sabiduría

Hermanos queridos, mientras yo siga oyendo a la gente de mi comunidad del Buen Tono lamentarse de todo, tengo que reconocer, con tristeza, que no he podido ser instrumento de sabiduría para ustedes: nos hemos pasado unas mañanas a todo dar, con sus chistes y sus alusiones políticas y sus críticas al clero. Sigue leyendo «La Sabiduría»
AGRADECE A DIOS LA FAMILIA QUE TE DIO.
• Gracias Padre bueno por la familia que me has regalado… Sigue leyendo «AGRADECE A DIOS LA FAMILIA QUE TE DIO.»
La Sabiduría
Hermanos queridos, mientras yo siga oyendo a la gente de mi comunidad del Buen Tono lamentarse de todo, tengo que reconocer, con tristeza, que no he podido ser instrumento de sabiduría para ustedes: nos hemos pasado unas mañanas a todo dar, con sus chistes y sus alusiones políticas y sus críticas al
clero.
Nos la hemos pasado sabrosa riéndonos en la Iglesia: —Fíjate, y nos pasamos a todo dar, riéndonos en la Iglesia. Ay!, mira qué sabiduría. En la carpa, con Palillo, se divierten más. Si quieren les digo dónde está, para que se vayan para allá. Y le digo a Palillo que a las once y media ponga una función, que al fin y al cabo el boletaje está asegurado. Todos se van a ir para allá…
Hermanos queridos, no se trata de eso. Si en algún momento me permito hacer uso de todos esos elementos, es para hacer más llevadero el momento de reflexión, porque estamos poco acostumbrados a reflexionar largamente.
Para que no se me distraigan, para que no se me duerman, para que no se me aburran, pero la finalidad no es que no se duerman, o no se distraigan, o no se aburran, sino que vayan descubriendo la sabiduría que Dios nos presenta en sus palabras.
Mientras yo oiga que se quejan de todo, mientras oiga que quieren encontrar solución inmediata a todo, que no son capaces de esperar a que las cosas maduren, no podré concluir más que no han podido encontrar la sabiduría ustedes, ni yo he podido dárselas a conocer.
Se muere alguien profundamente querido para ustedes, y a la semana o al mes quieren que ya no haya ninguna angustia en su corazón. ¿Cómo hacer eso? Es como querer que les hagan una herida de 20 cm., y que al día siguiente ya esté cerrada.
Una cosa es que el médico los pare rápido para que no se hagan adherencias, para que el organismo empiece a caminar y otra cosa es que ya esté cerrada la herida, que podamos hacer tontería y media.
Si pues una herida en nuestro cuerpo necesita un tiempo mínimo para cerrarse, una herida en nuestro corazón no puede acelerar el proceso, por más evangelizados que estemos, por más sabios que seamos. Y la sabiduría
consiste en tener esa capacidad de soportar el dolor durante esa semana, durante ese mes, durante ese tiempo, que es lógico que tengamos, porque
nadie nos ha predicado que seamos insensibles, al contrario, siempre se nos ha exhortado a conservar nuestra sensibilidad.
(1935-2009)
Comunidad Verdadera
Cuando me hablaron de un sacerdote que conmovía y atraía a muchas personas por sus homilías, acudí por curiosidad. Y Sí me atrajeron sus palabras Firmes para declarar todo aquello que le parecía contrario a las enseñanzas de Cristo. Era misericordioso en extremo, practicaba la caridad hacia sus feligreses en todas las formas que le era posible. Por su actuar hasta fue acusado, llevando su caso hasta el Vaticano. Sigue leyendo «Comunidad Verdadera»
Algo para pensar esta semana
La alegría cristiana nace de ser capaz de ver el bien que nos rodea, como hizo Jesús: En Pilato, Magdalena, Judas, Pedro, las mujeres de Jerusalén. Es una alegría fundada en su Presencia, llena de infinita compasión. Sigue leyendo «Algo para pensar esta semana»

