
En la vida de san Antonio de Padua (1195-1231) encontramos este sencillo pero significativo suceso: una vez que, cerca de Padua, algunos despreciaban y se burlaban de sus sermones, el santo se dirigió a la orilla de un río, que corría por allí cerca, y les dijo en voz alta para que toda la multitud lo oyera: Sigue leyendo «Mejor predicar a los peces»



