Palabra: ¡Podemos cambiar este mundo!

«La Palabra era Dios (…). Todo se hizo por ella» (Jn 1,1.3) HOY VISITARE AL SENOR EN EL SAGRARIO PARA DECIRLE: «Amor, te Amo” COMPARTE

«A todos los que la recibieron les dio poder de hacerse hijos de Dios» (Jn 1,12). Tu palabra es la red que te une en el Amor para habitar el paraíso en la tierra. Mírate en la Red de Amor que la Palabra de Dios ha creado donde reina y su la voluntad es el Amor. Medita si tu palabra es verdad o ha sólo es un ruido que confunde. Sigue leyendo «Palabra: ¡Podemos cambiar este mundo!»

Miedo de verdad

Alma Mía ¿a quien puedes tener miedo de verdad? Solamente a quien vive en verdad. Y ¿por qué he de tener miedo a quien vive en verdad? Vivir en verdad es vivir en el amor, el único temor sería perder la verdad del amor. El Señor es el amor , la verdad, el camino y la vida que viene a tu encuentro. Es quien ilumina los más oscuros momentos. El Señor aborrece el consejo del adversario a quienes ocultan en la mentira su presencia. Sigue leyendo «Miedo de verdad»

Deja de separarte, para que todos seamos uno

Uno en Cristo,una pareja en Cristo, una familia en Cristo, una amistad en Cristo, una vecindad en Cristo, una comunidad en Cristo, una empresa en Cristo. EN Cristo, en el amor de los Amores, aceptando que somos espíritu de amor encarnado por el Padre Nuestro, que somos amados hasta la última gota de Sangre por Cristo, que somos amados por el Espíritu Santo que anima nuestro espíritu. Es su soplo divino de vida eterna el aliento que me da existencia, rumbo y sentido Sigue leyendo «Deja de separarte, para que todos seamos uno»

Habla con Él

Alma mía, que tienes sed del Señor, pues no encuentras paz ni bienestar si apartas tu rostro de su camino, la verdad y la vida que viene del Espíritu Santo de Jesucristo que encarna al Padre Nuestro. Aquiétate y en el silencio reconoce que el Señor está contigo y te bendice, alábalo en la conciencia y mira su presencia en todo lo que te rodea. Mírate en su conciencia y su voluntad.

Ordena a tu mente que aparte los pensamientos vanos que te distraen y ocultan la voz del Señor.  Respira profundo y exhalando descubre como la inquietud, el rencor y el resentimiento son exhalados y en nombre de Jesús inhalaras paz y amor, hasta exhalar paz y amor e ti y tu vida.

Si te turban tus necesidades y preocupaciones, preséntalas al altar de la oración, al silencio de tu contemplación donde eres alma, ánimo y espíritu en presencia del Espíritu Santo, repite en tu mente “Señor mío y Dios mío” con tu respiración tranquila y sosegada, como el mar calmo que extiende su caricia sobre las playas como inhalar Señor mío” y exhalar “Dios Mío” así busca y encuentra a quien te comparte el pan de cada día y la paz profunda que alcanza la altura de los cielos.

Alma mía, el Señor siempre ha estado presente, vuelve tú a estar atento a sus palabras y sus obras. Está presente sobre todas las cosas, es el amor en los demás y en ti. Busca y encuentra la luz de su Amor, pídele su mano para que te guíe en tu conciencia a su presencia, donde su gracia la descubres como gratitud y la gratitud como luz de Amor, de cariños que nunca te ha negado, a pesar que te has distraído y perdiste de vista todo el amor que te muestra a través de tu prójimo y de la creación que te abraza.

Alma mía habla con el Padre Nuestro, reconociendo la voz de Jesucristo, su encarnación y nuestro Señor, que con el Espíritu Santo te guía para decirle Señor, dile “Padre” … sintiéndote hijo amado, “Nuestro”… de todos, aún de quien ofende o tiene deuda; “qué estás en los cielos”… donde tu alma quiere acunarse; “Santificado sea tu Nombre”… al nombrarlo reconoce su Santa presencia; “venga a nosotros tu reino” deja que reine en tu mente y tu corazón; “hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo”… se dócil a su voluntad que desde la tierra te entrega el cielo; “Danos hoy nuestro pan de cada día”… acepta su invitación a almorzar con Él para que te alimentes eternamente, especialmente en tus debilidades y necesidades; “Perdona nuestras ofensas”… desprecia tu egoísmo y debilidades que ofenden su voluntad; “Como también perdonamos a quienes nos ofenden (nuestros deudores)”… deja de juzgar y entrega con compasión la misericordia que el Señor te da; “no nos dejes caer en tentación”… acepta su presencia en tus debilidades y necesidades; “y líbranos del mal y del maligno”…

Si Dios contigo, ¿quién contra ti? ¿Quién como Dios? Con su fuerza y voluntad, deja que aleje al adversario y sólo recibe en tu mente corazón al Señor y su Santísima Madre, a los ángeles y los santos y al prójimo como a ti mismo; “Amén”… así es y será el Padre Nuestro, con su Espíritu Santo en nombre de Jesucristo… Amen

La Palabra de Dios

Juan 21:1,9-14

En aquel tiempo, Jesús se apareció otra vez a los discípulos junto al lago de Tiberíades. Y se apareció de esta manera. Al saltar a tierra, ven unas brasas con un pescado puesto encima y pan. Jesús les dice: «Traed de los peces que acabáis de coger.» Simón Pedro subió a la barca y arrastró hasta la orilla la red repleta de peces grandes: ciento cincuenta y tres. Y aunque eran tantos, no se rompió la red. Jesús les dice: «Vamos, almorzad.» Ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle quién era, porque sabían bien que era el Señor. Jesús se acerca, toma el pan y se lo da, y lo mismo el pescado. Esta fue la tercera vez que Jesús se apareció a los discípulos, después de resucitar de entre los muertos.

Gloria al Padre, Gloria al Hijo, Gloria al Espiritu Santo, como era en el principio, es ahora y siempre será, por los siglos de los siglos.  Amen

Hoy iré a Misa con la Virgen María

Existe una manera de tener una vida inmaculada como la Santísima Virgen y es aceptando el amor como único guía de la vida. Para algunos de nosotros, acostumbrados a caernos en el temor y los errores, nos parece difícil concebir una persona encarnada por el amor y que acepta al amor como su guía y Señor. Sin embargo, si meditamos en el sentido que decidir por el amor le da a nuestra  vida, nos daremos cuenta que además de mirarnos libres,  ‘pues la libertad es decidir por el amor; también reconoceremos que el camino de amar sobre todas las cosas es duro, áspero y también lleno de fortaleza. En la fortaleza del amor ni siquiera se toman las tentaciones como una alternativa. La mejor forma de describir las acciones de la inmaculada vida de la Santísima Virgen, es descuibrir a una mujer en el amor y para el amor.

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Habla con Dios sin desanimarte

Oh alma mía, que poca necesidad pareces tener de la conciencia de que Dios está contigo, de la fe de que siempre está contigo y habita el templo de tu corazón.

Había un hombre que caminaba por el castillo buscando ayuda y a cada persona que pasaba le contaba sus penas y algunos se compadecían de él y otros le rehuían y hasta se burlaban de él. “Si tan solo el rey me escuchara”. Sigue leyendo «Habla con Dios sin desanimarte»

Acepta y entrega

Alma mía, el Señor insiste en que pongas su palabra en tu vida, que la encarnes y la extiendas como bendición por el mundo. Simplemente la escucha de su palabra parece difícil, pues hay tanto ruido en las preocupaciones y rencores, en el temor y los egoísmos del corazón, que alzarse sobre ese ruido requiere negarse y cerrar la puerta de los sentidos y las emociones para entender y comprender la palabra del Señor. Alma mía, su palabra tiene la fuerza y el sentido de lo que tanto anhelas. Sigue leyendo «Acepta y entrega»