Ruego por recibir la Gracia de poder encontrar las palabras, y la fortaleza interior, para alcanzar y llegar a la Presencia de Dios; para formar mis labios y mi corazón, y así encontrar a Dios en una plegaria que sólo mi corazón puede pronunciar, y en un canto que sólo mi alma puede cantar en libertad. Sigue leyendo «Oración de liberación espiritual»
Etiqueta: así
No sé qué hacer
Alma mía cuando me hablas de la voluntad de Dios, de pronto no sé qué pensar de su voluntad y misericordia. Cuantas veces le hago una petición acompañada de oraciones apresuradas que más bien parecen limosna de mi boca y mente a cambio del favor que le solicito al Señor. Alma mía, mi necesidad parece justificar el maltrato a Dios.
Sigue leyendo «No sé qué hacer»
¿Cómo revivir el amor?
Señor, tu sabes que el amor siempre está presente en nosotros, pues el amor es tu presencia, la esencia que nos compartes, el camino por donde nos guías y el destino que nos señalas. Y en mi pareja veo que ese destello de amor se oculta tras barreras de resentimientos, rencores, preocupaciones y temores del futuro. Quiero mirar el amor en mi pareja. Sigue leyendo «¿Cómo revivir el amor?»
Habla con Él
Alma mía, que tienes sed del Señor, pues no encuentras paz ni bienestar si apartas tu rostro de su camino, la verdad y la vida que viene del Espíritu Santo de Jesucristo que encarna al Padre Nuestro. Aquiétate y en el silencio reconoce que el Señor está contigo y te bendice, alábalo en la conciencia y mira su presencia en todo lo que te rodea. Mírate en su conciencia y su voluntad.
Ordena a tu mente que aparte los pensamientos vanos que te distraen y ocultan la voz del Señor. Respira profundo y exhalando descubre como la inquietud, el rencor y el resentimiento son exhalados y en nombre de Jesús inhalaras paz y amor, hasta exhalar paz y amor e ti y tu vida.
Si te turban tus necesidades y preocupaciones, preséntalas al altar de la oración, al silencio de tu contemplación donde eres alma, ánimo y espíritu en presencia del Espíritu Santo, repite en tu mente “Señor mío y Dios mío” con tu respiración tranquila y sosegada, como el mar calmo que extiende su caricia sobre las playas como inhalar Señor mío” y exhalar “Dios Mío” así busca y encuentra a quien te comparte el pan de cada día y la paz profunda que alcanza la altura de los cielos.
Alma mía, el Señor siempre ha estado presente, vuelve tú a estar atento a sus palabras y sus obras. Está presente sobre todas las cosas, es el amor en los demás y en ti. Busca y encuentra la luz de su Amor, pídele su mano para que te guíe en tu conciencia a su presencia, donde su gracia la descubres como gratitud y la gratitud como luz de Amor, de cariños que nunca te ha negado, a pesar que te has distraído y perdiste de vista todo el amor que te muestra a través de tu prójimo y de la creación que te abraza.
Alma mía habla con el Padre Nuestro, reconociendo la voz de Jesucristo, su encarnación y nuestro Señor, que con el Espíritu Santo te guía para decirle Señor, dile “Padre” … sintiéndote hijo amado, “Nuestro”… de todos, aún de quien ofende o tiene deuda; “qué estás en los cielos”… donde tu alma quiere acunarse; “Santificado sea tu Nombre”… al nombrarlo reconoce su Santa presencia; “venga a nosotros tu reino” deja que reine en tu mente y tu corazón; “hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo”… se dócil a su voluntad que desde la tierra te entrega el cielo; “Danos hoy nuestro pan de cada día”… acepta su invitación a almorzar con Él para que te alimentes eternamente, especialmente en tus debilidades y necesidades; “Perdona nuestras ofensas”… desprecia tu egoísmo y debilidades que ofenden su voluntad; “Como también perdonamos a quienes nos ofenden (nuestros deudores)”… deja de juzgar y entrega con compasión la misericordia que el Señor te da; “no nos dejes caer en tentación”… acepta su presencia en tus debilidades y necesidades; “y líbranos del mal y del maligno”…
Si Dios contigo, ¿quién contra ti? ¿Quién como Dios? Con su fuerza y voluntad, deja que aleje al adversario y sólo recibe en tu mente corazón al Señor y su Santísima Madre, a los ángeles y los santos y al prójimo como a ti mismo; “Amén”… así es y será el Padre Nuestro, con su Espíritu Santo en nombre de Jesucristo… Amen
La Palabra de Dios
Juan 21:1,9-14
En aquel tiempo, Jesús se apareció otra vez a los discípulos junto al lago de Tiberíades. Y se apareció de esta manera. Al saltar a tierra, ven unas brasas con un pescado puesto encima y pan. Jesús les dice: «Traed de los peces que acabáis de coger.» Simón Pedro subió a la barca y arrastró hasta la orilla la red repleta de peces grandes: ciento cincuenta y tres. Y aunque eran tantos, no se rompió la red. Jesús les dice: «Vamos, almorzad.» Ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle quién era, porque sabían bien que era el Señor. Jesús se acerca, toma el pan y se lo da, y lo mismo el pescado. Esta fue la tercera vez que Jesús se apareció a los discípulos, después de resucitar de entre los muertos.
Gloria al Padre, Gloria al Hijo, Gloria al Espiritu Santo, como era en el principio, es ahora y siempre será, por los siglos de los siglos. Amen
A Jesús por maría
Alma Mía corre al encuentro de La Santísima Virgen María, ella sabe cómo amar a Dios sobre todas las cosas; cómo amarlo al encontrar su voluntad, encarnarlo en su vida, apoyada en la verdad enfrentar los peligros y las críticas, sabe cómo recibirlo y entregarlo, siempre con Jesús, siempre hasta su cruz, muerte y resurrección. Corre y entrega todo a a Jesús por María.
Sigue leyendo «A Jesús por maría»
Perdona mis excesos, dame moderación y sobriedad
Señor todo la sabes y conoces que he permitido que las aficiones de mi cuerpo modifiquen mi vida, sabes que dejo que mi cuerpo se exceda con gula, me vuelvo dependiente de sus exigencias y debilito la conciencia de tu presencia en mi espíritu que transforma y bendice al mundo con tu Espíritu Santo. He olvidado moderarme, es decir hacer sobrios mis apetitos, pues hoy mis apetitos me moderan a mí y ocultan la libertad, la paz, el amor y el perdón que nos has dado en nuestro espíritu. Sigue leyendo «Perdona mis excesos, dame moderación y sobriedad»
No pierdas el ánimo
Alma mía, tu eres el ánimo mío y pareces perderte en este momento difícil, como una tormenta que abate tu vida y con su fuerza te hace temer por tu debilidad. Se escucha como cruje la voluntad y la maldad queriendo arrancarte del amor. Escuchas unos golpes en tu conciencia y temes abrir, no sea algún bandido Esperas lo peor, pero a tu puerta está tocando el Señor.
Sigue leyendo «No pierdas el ánimo»
Cántale
Alma mía, hoy quiero encargarte, para entregarle a nuestro Señor, una plegaria que sólo mi corazón puede pronunciar en un canto que sólo mi alma puede cantar. Quiero vivir ese amor a Dios conscientemente, como cuando eres hijo y miras a tu Padre enorme y grandioso, como cuando joven que no existe otro pensamiento más que el dirigido al amado. Sigue leyendo «Cántale»
Habla con Dios sin desanimarte
Oh alma mía, que poca necesidad pareces tener de la conciencia de que Dios está contigo, de la fe de que siempre está contigo y habita el templo de tu corazón.
Había un hombre que caminaba por el castillo buscando ayuda y a cada persona que pasaba le contaba sus penas y algunos se compadecían de él y otros le rehuían y hasta se burlaban de él. “Si tan solo el rey me escuchara”. Sigue leyendo «Habla con Dios sin desanimarte»
¿Cómo aumentar mi fe?
Alma mía, la fe es una acción de tu conciencia que mira con los ojos de lo profundo hacia la altura del Señor para transformar el mundo. Es un Don que nos regala el Señor, pídele que aumente tu fe, que ilumine la seguridad de que el Amor que crea el cielo y la tierra está presente n tu vida para hacerse presente en la vida que te rodea, a imagen y semejanza. Te dueles y te confundes por la ausencia de fe cuando dejas de estar en contacto con el Señor en Oración, permites que el mundo te invada y olvidas darle espacio y tiempo al Señor . Alma mía limpia el brillo de la fe, retírate en el Señor. Sigue leyendo «¿Cómo aumentar mi fe?»










