Vuelve a intentarlo

Alma mía cuantas veces te has caído, cometido errores, has encontrado los errores y el dolor de tu prójimo. Has sufrido desprecio y aún violencia. ¿Crees que vale la pena continuar así? Tal vez pienses que es mejor correr y sembrar en nuevas tierras, nuevos granos, nuevos proyectos. Sin embargo aprende a Jesucristo, a pesar de los desprecios y del sufrimiento que tiene en su corazón, se retira de la gloria y vuelve a intentar que vivas el amor y el gozo del cielo.

Sigue leyendo «Vuelve a intentarlo»

Espera a que llegues

Alma mía, Dios te contempla con amor y espera tu presencia. Así también conoce cada uno de los pensamientos y emociones, preocupaciones, carencias y necesidades que guardas en tu conciencia. Ha estado siempre presente a pesar de que lo has ignorado o puesto en segundo lugar y hasta lo has dejado en el olvido. Alma mía descubre que el aliento que te anima es el amor del Señor, retírate a su presencia.

Sigue leyendo «Espera a que llegues»

¿Quién dices que soy?

Alma mía deja de aislarte y vivir encerrada en tu pequeño mundo y ábrele la puerta al Señor. Deja que esté en tu conciencia la presencia de Dios y pídele que te responda en tu conciencia: “¿Señor, quien dices que soy? Al abrir el cerrojo de tu conciencia descubrirás la presencia vivificadora de Dios en tu espíritu y en las pieles que te rodean y sostienen: Sigue leyendo «¿Quién dices que soy?»

Quiero que regrese

Alma mía regresa al nido del presente donde realmente perteneces ¿por qué insistes en ocuparte del pasado? donde guardas resentimientos y rencores. O del futuro donde el temor crea las sombras de tus preocupaciones. Regresa al presente donde está el Señor pues sólo desde este instante podrás darle sentido a tu historia guiándola al rumbo de la paz y el amor del Señor eterno y misericordioso.
Sigue leyendo «Quiero que regrese»

Oración por mi espos@

Señor, Tú nos pides que tomemos el yugo y caminemos juntos, pues tu yugo es suave y tu carga ligera. Te pido por mi cónyuge, ese ser lleno de tu amor con quien comparto mi yugo. Has puesto el amor para unirnos y nuestro egoísmo y el adversario parece insistir en separar el paso y nuestro rumbo. Gracias por permitirme decidir por compartirme con mi espos@ para compartir las bendiciones de tu camino. Para crecer y multiplicarnos, para ir por todo el mundo encarnando el amor, buscando la paz y el perdón.

Sigue leyendo «Oración por mi espos@»

Anima la tristeza de mi alma

Señor te pido perdón por entristecer mi alma, desganándola para evitar transformar con la compasión las ofensas y deudas que recibo y hago. Perdón por evadir privarme de los placeres carnales. Perdón Señor por dejar que la pereza guíe mi alma y la rodee de pensamientos agrios y ácidos para no responder a la caridad que has puesto en mi corazón. Perón por paralizar el amor de mi alma apartándola de la energía de tu amor y paz enfermando con mi egoísmo la salud eterna del alma. Perdón por descuidar notablemente las obligaciones y deberes que el espíritu necesita para crecer y entregarme a los caprichos de mis pasiones sin deseo de cambiar el rumbo de mi vida hacia tu luz y misericordia Sigue leyendo «Anima la tristeza de mi alma»

Quiero entregarte mis vicios y apetitos

Señor quiero estar unos momentos en silencio, consciente de tu Presencia y tu Amor, del soplo de vida que me das y entregas a todo lo que me rodea… Cuando me abrazo a Ti, siento que está todo y no hace falta nada. ¿Sabes Señor? Cuando me enfoco en mi se despierta el hambre de satisfacerme, algunas veces con vicios y otras con excesos en la comida y la bebida. Ayúdame Señor a entregarme a tus brazos y controlar el egoísmo sobre mis apetitos. Sigue leyendo «Quiero entregarte mis vicios y apetitos»

Ya no aguanto a mi esposo o a mi esposa

Señor ya no aguanto a mi esposo o a mi esposa, Constantemente me nos peleamos y no estamos de acuerdo, ya vivo por mi cuenta, separado porque no sé como perdonar lo que me hizo, ya fui ante los jueces y firme los papeles para que con sus leyes me separen, me divorcien con otro contrato que diga que no somos capaces de estar unidos, pero tu sigues hablándome a mi conciencia y me recuerdas que los esposos tienen el  don de la sanación. Sigue leyendo «Ya no aguanto a mi esposo o a mi esposa»