Este es un día para ejercitar tu espíritu, puedes repetirlo durante varios días hasta que descubras en tu alma la luz del Espíritu Santo.
Haré comer a tus opresores su propia carne, Y como si fuera vino dulce, con su sangre se embriagarán. Y toda carne (todo ser humano) sabrá que Yo, el SEÑOR, soy tu Salvador Y tu Redentor, el Poderoso de Jacob.»(Isaías 49:26)
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