Cómo Bendecir los alimentos

Invíta a nuestro Señor a tu comida. COMPARTE

Alma Mía, deja de alimentar tu vida sin mirar la vida que te alimenta. Aún el más humilde grano de arroz está lleno de la bendición del Señor. Por eso, antes de comer tus alimentos da gracias a Dios y bendice en el nombre de Jesucristo el alimento que recibes, fruto de la naturaleza que cría nuestro Padre y del trabajo de muchas personas a quienes también bendecir y agradecer.

¿Qué prefieres? ¿Una comida o una comida bendita?

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Señal en el camino, la verdad y la vida

Alma mía, muchas veces esperas una señal que te indique el rumbo. El temor nos lleva a buscarla en artificios de adivinación, desviamos nuestra vista del Camino, la Verdad y la Vida. Dejamos de tomar conciencia lo que la bendición por la señal de la Santa Cruz conlleva. Alma mía, al persignar (poner el signo) y bendecir, niégate a ti, acepta la cruz en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo y sigue los pasos de Cristo. Sigue leyendo «Señal en el camino, la verdad y la vida»

Hágase en mí según tu palabra

Peregrina en el hogar

Que tu oración se extienda en la red de caridad del Señor, entrega esta flor de amor . COMPARTE

A PARTIR DE HOY DECIDO MIRAR BELLEZA EN MI VIDA,

Siente su presencia

Empieza el camino de este día en el nombre del Padre del Hijo y del Espíritu Santo.

¿Te has dado cuenta del brillo de felicidad que tiene la mirada de un peregrino?» Sigue leyendo «Hágase en mí según tu palabra»

Medita: ¿entregas temor o amor?

10 meditaciones del viaje espiritual Conclusión

Conclusión:

Día a día hemos visto tantos temores que destierran al Amor, en las personas, las parejas, las familias, las comunidades y los países, justifican sus acciones por miedo o temor en cualquiera de sus expresiones. parece que hemos olvidado que somos expresión del Amor de Dios y que ese amor es para transformar y abrazar este mundo con su misericordia a través de nosotros.  Por eso el Padre Juan Marcos Cadena, nuestro director espiritual, nos preguntó: “en la misión de amor ¿que sigue? ¿a donde llegarán las personas cuando encuentren nuevamente a su espíritu? Sigue leyendo «Medita: ¿entregas temor o amor?»

Medita: ¿conflicto o paz?

10 meditaciones del viaje espiritual 6/10

La sexta decisión a meditar es “Dar pasos en el conflicto o la paz”.

Cuando nos enfrentamos a una situación confusa, dolorosa, peligrosa o que nos afecta directamente, en nosotros está mirarla en paz o en conflicto, de hecho el conflicto ya está presente en nuestra conciencia y siempre podremos mantenernos en el conflicto o mirar desde la paz con rumbo a la paz. El enojo, el desprecio, la violencia, la ley del hielo”, el chantaje o cualquiera de los modos de conflicto que hemos aprendido para resolver un conflicto solo nos moverán de un conflicto a otro. Sigue leyendo «Medita: ¿conflicto o paz?»

Dale espacio al amor

Alma mía ¿Cuantas razones tienes para apartarte de la conciencia de que Dios está presente? Es tan normal su presencia que lo miras casi como un adorno más de nuestra vida, le das un lugar importante en la recámara, en la sala y el comedor. Aún en tu pecho, la cartera o en el transporte donde está su imagen,  pero realmente dejas de mirarlo y retirarte a dialogar con él. Sigue leyendo «Dale espacio al amor»

Habla con Él

Alma mía, que tienes sed del Señor, pues no encuentras paz ni bienestar si apartas tu rostro de su camino, la verdad y la vida que viene del Espíritu Santo de Jesucristo que encarna al Padre Nuestro. Aquiétate y en el silencio reconoce que el Señor está contigo y te bendice, alábalo en la conciencia y mira su presencia en todo lo que te rodea. Mírate en su conciencia y su voluntad.

Ordena a tu mente que aparte los pensamientos vanos que te distraen y ocultan la voz del Señor.  Respira profundo y exhalando descubre como la inquietud, el rencor y el resentimiento son exhalados y en nombre de Jesús inhalaras paz y amor, hasta exhalar paz y amor e ti y tu vida.

Si te turban tus necesidades y preocupaciones, preséntalas al altar de la oración, al silencio de tu contemplación donde eres alma, ánimo y espíritu en presencia del Espíritu Santo, repite en tu mente “Señor mío y Dios mío” con tu respiración tranquila y sosegada, como el mar calmo que extiende su caricia sobre las playas como inhalar Señor mío” y exhalar “Dios Mío” así busca y encuentra a quien te comparte el pan de cada día y la paz profunda que alcanza la altura de los cielos.

Alma mía, el Señor siempre ha estado presente, vuelve tú a estar atento a sus palabras y sus obras. Está presente sobre todas las cosas, es el amor en los demás y en ti. Busca y encuentra la luz de su Amor, pídele su mano para que te guíe en tu conciencia a su presencia, donde su gracia la descubres como gratitud y la gratitud como luz de Amor, de cariños que nunca te ha negado, a pesar que te has distraído y perdiste de vista todo el amor que te muestra a través de tu prójimo y de la creación que te abraza.

Alma mía habla con el Padre Nuestro, reconociendo la voz de Jesucristo, su encarnación y nuestro Señor, que con el Espíritu Santo te guía para decirle Señor, dile “Padre” … sintiéndote hijo amado, “Nuestro”… de todos, aún de quien ofende o tiene deuda; “qué estás en los cielos”… donde tu alma quiere acunarse; “Santificado sea tu Nombre”… al nombrarlo reconoce su Santa presencia; “venga a nosotros tu reino” deja que reine en tu mente y tu corazón; “hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo”… se dócil a su voluntad que desde la tierra te entrega el cielo; “Danos hoy nuestro pan de cada día”… acepta su invitación a almorzar con Él para que te alimentes eternamente, especialmente en tus debilidades y necesidades; “Perdona nuestras ofensas”… desprecia tu egoísmo y debilidades que ofenden su voluntad; “Como también perdonamos a quienes nos ofenden (nuestros deudores)”… deja de juzgar y entrega con compasión la misericordia que el Señor te da; “no nos dejes caer en tentación”… acepta su presencia en tus debilidades y necesidades; “y líbranos del mal y del maligno”…

Si Dios contigo, ¿quién contra ti? ¿Quién como Dios? Con su fuerza y voluntad, deja que aleje al adversario y sólo recibe en tu mente corazón al Señor y su Santísima Madre, a los ángeles y los santos y al prójimo como a ti mismo; “Amén”… así es y será el Padre Nuestro, con su Espíritu Santo en nombre de Jesucristo… Amen

La Palabra de Dios

Juan 21:1,9-14

En aquel tiempo, Jesús se apareció otra vez a los discípulos junto al lago de Tiberíades. Y se apareció de esta manera. Al saltar a tierra, ven unas brasas con un pescado puesto encima y pan. Jesús les dice: «Traed de los peces que acabáis de coger.» Simón Pedro subió a la barca y arrastró hasta la orilla la red repleta de peces grandes: ciento cincuenta y tres. Y aunque eran tantos, no se rompió la red. Jesús les dice: «Vamos, almorzad.» Ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle quién era, porque sabían bien que era el Señor. Jesús se acerca, toma el pan y se lo da, y lo mismo el pescado. Esta fue la tercera vez que Jesús se apareció a los discípulos, después de resucitar de entre los muertos.

Gloria al Padre, Gloria al Hijo, Gloria al Espiritu Santo, como era en el principio, es ahora y siempre será, por los siglos de los siglos.  Amen

Perdona mis excesos, dame moderación y sobriedad

Señor todo la sabes y conoces que he permitido que las aficiones de mi cuerpo modifiquen mi vida, sabes que dejo que mi cuerpo se exceda con gula, me vuelvo dependiente de sus exigencias y debilito la conciencia de tu presencia en mi espíritu que transforma y bendice al mundo con tu Espíritu Santo. He olvidado moderarme, es decir hacer sobrios mis apetitos, pues hoy mis apetitos me moderan a mí y ocultan la libertad, la paz, el amor y el perdón que nos has dado en nuestro espíritu. Sigue leyendo «Perdona mis excesos, dame moderación y sobriedad»