Receta del Señor

Alma mía, esperas que el mundo cambie a tu entender y necesidad, buscas una receta para que las cosas mejoren. Esperas en Dios y esperas en las personas. Tienes fe de que todo es posible en el Amor. Le pides a Dios, al prójimo y aún a ti que se manifieste su Amor. Sabes que Dios es Amor y basta su voluntad para fortalecer tu débil voluntad y encaminarse los pasos a un rumbo cierto. Sabes la fuerza de paz y libertad que tiene el Amor. En tu loca carrera piensas y haces muchas cosas para sentir la paz, la libertad y el amor, confundes sentir con tener. La paz, la libertad y el Amor se siente porque está en ti son regalos que te da Dios desde el día de tu concepción. Es el dulce viento del Espíritu Santo soplando en tu espíritu.

Dice el refrán: “Si ya te cansaste de la sopa de pollo, ya no le pongas pollo” Sigue leyendo «Receta del Señor»

Desprecio mi necesidad

Como desprecio mi necesidad alma mía, por las mañanas mi mente se ocupa de las carencias y en las oraciones me fatiga mantenerme hablando de mis limitaciones al Señor. ¿Cuánto espero en el Señor? pero más le hablo de las penas de la tierra, del recurso que no alcanza, del trabajo que no produce, del amor envuelto en la oscuridad de las dudas. Pero tú, alma mía, como vela en la noche oscura, mantienes mi conciencia con la esperanza de la misericordia del Señor. Sigue leyendo «Desprecio mi necesidad»

Quiero entregarte mis vicios y apetitos

Señor quiero estar unos momentos en silencio, consciente de tu Presencia y tu Amor, del soplo de vida que me das y entregas a todo lo que me rodea… Cuando me abrazo a Ti, siento que está todo y no hace falta nada. ¿Sabes Señor? Cuando me enfoco en mi se despierta el hambre de satisfacerme, algunas veces con vicios y otras con excesos en la comida y la bebida. Ayúdame Señor a entregarme a tus brazos y controlar el egoísmo sobre mis apetitos. Sigue leyendo «Quiero entregarte mis vicios y apetitos»

Lo inútil

 Si nos fuéramos a un viaje de cuarenta días con CRISTO, descubriríamos que necesitamos pocas cosas. Solo estorbarían los pensamientos de preocupación y resentimientos. Nunca nos llevaríamos la basura, ni nuestros errores. En un viaje de 40 días: con tener qué comer y con qué vestirnos, podríamos disfrutar día a día la maravilla de caminar con Dios en los caminos del amor Sigue leyendo «Lo inútil»

El desierto

Dios habla con nosotros en el desierto. Hay muchas formas de desierto, de soledad, algunas veces parece desolación, pena, amargura, desesperación o angustia, separación.

Cuando, como Juan el Bautista, aceptamos caminar en nuestro desierto con Dios descubrimos, que no necesitamos tantas cosas. Con tener con que comer y con que vestirnos, podríamos disfrutar día a día la maravilla de caminar con Dios en los caminos del amor. El Padre Nuestro unicamente nos pide que reconozcamos nuestros errores y perdonemos, limpiando nuestros pensamientos de temor, odio, rencor, preocupación y resentimientos. Que son la basura que no nos deja vivir el amor.

Tu vida tiene y necesita caminos en el desierto para separarte de todo lo inútil y así sentir el soplo del amor que Dios puso en ti, cuando te creo, lo puso en tu espíritu que te da fortaleza y dirección. Has un recuento de lo que te sirve para hacer la voluntad del Padre, para que disfrutes caminando con el hijo y te llenes del Espíritu Santo.

Ve al desierto y limpia todo para recibir la vida que viene del amor en el pesebre de tu alma.