Penitencia interior del cristiano
La penitencia interior del cristiano puede tener expresiones muy variadas. La Escritura y los Padres insisten sobre todo en tres formas: el ayuno, la oración, la limosna (cf. Tb 12,8; Mt 6,1-18), que expresan la conversión con relación a sí mismo, con relación a Dios y con relación a los demás. Junto a la purificación radical operada por el Bautismo o por el martirio, citan, como medio de obtener el perdón de los pecados, los esfuerzos realizados para reconciliarse con el prójimo, las lágrimas de penitencia, la preocupación por la salvación del prójimo (cf St 5,20), la intercesión de los santos y la práctica de la caridad «que cubre multitud de pecados» (1 P 4,8).
Catecismo de la Iglesia 1434
Estos tiempos son particularmente apropiados para los ejercicios espirituales, las liturgias penitenciales, las peregrinaciones como signo de penitencia, las privaciones voluntarias como el ayuno y la limosna, la comunicación cristiana de bienes (obras caritativas y misioneras).
El verdadero ayuno
¿Cómo se puede pagar una cena de doscientos euros y luego hacer como que no se ve a un hombre hambriento a la salida del restaurante? Y ¿cómo se puede hablar de ayuno y penitencia y luego no pagar los impuestos a las asistentas domésticas o el sueldo justo a los propios trabajadores recurriendo al salario en negro? Precisamente del riesgo de caer en la tentación de «tomar el atajo de la vanidad», del querer parecer buenos haciendo «un bonito donativo a la Iglesia» mientras se «explotan» a las personas, el Papa Francisco ha puesto en guardia en la misa celebrada el viernes por la mañana, 3 de marzo, en Santa Marta. Una reflexión sobre el significado del «verdadero ayuno» surgida de la elocuente actualidad de las palabras del profeta Isaías: «más bien No es este el ayuno que quiero: ¿deshacer los lazos de maldad, deshacer las coyundas del yugo, dar la libertada los quebrantados y arrancar todo yugo? ¿No será partir al hambriento tu pan, y a los pobres sin hogar recibir en casa? ¿Que cuando veas a un desnudo le cubras, y de tu semejante no te apartes?»
«La palabra del Señor —hizo presente enseguida Francisco— hoy habla del ayuno, es decir de la penitencia que nosotros estamos invitados a hacer en este tiempo de Cuaresma: la penitencia para acercarse al Señor». En el salmo 50, efectivamente, «hemos orado: “Te agrada, Señor, el corazón penitente”». Y «el corazón que se siente pecador y sabe que es pecador, ante Dios se presenta así y ante los demás lo mismo: “soy pecador y por esto intento humillarme”».
La primera lectura, explicó el Papa haciendo referencia al paso extraído del profeta Isaías (58, 1-9), «es precisamente un debate entre Dios y los que se lamentan de que Dios no escucha sus oraciones, sus penitencias, sus ayunos». El Señor dice: «vuestro ayuno es un ayuno artificial, no es un ayuno de verdad, es un ayuno para cumplir una formalidad». Porque afirmó Francisco, «ellos ayunaban solo para obedecer a ciertas leyes». Y en el pasaje de Isaías «se lamentan porque su ayuno no era eficaz» y preguntan: «¿Por qué ayunar si tú no lo ves, mortificarte, si tú no so sabes?». Pero «he aquí —responde el Señor— en el día de vuestro ayuno cuidáis de vuestros negocios, humilláis a todos vuestros trabajadores. He aquí, vosotros ayunáis entre peleas y altercados golpeando con puñetazos a malvados». En fin, «por una parte ayunáis, hacéis penitencia, y por otra parte, hacéis injusticias». Al fin y al cabo, explicó el Pontífice, «estos creían que ayunar era un poco como maquillar el corazón: “yo soy justo porque ayuno”». Y «es la queja que hacen a Jesús estos discípulos de Juan —que eran buenos— y los fariseos: “soy justo, me maquillo el corazón pero luego me peleo, exploto a la gente”».
«En el día del ayuno cuidáis de vuestros asuntos»: esto «es el sentido más incisivo», dijo una vez más el Papa, añadiendo que se trata de «negocios sucios». Un modo de hacer que «Jesús siempre ha dicho que es hipocresía».
Así, prosiguió, «hemos oído cuando Jesús habla de esto, el miércoles pasado: “Cuando ayunáis no os mostréis melancólicos, la cara triste, para que toda la gente vea que ayunáis”». Y «cuando reces no hagas ver que estás rezando para que la gente diga: “pero qué persona buena, justa”». En fin, «cuando dáis limosna no hagáis sonar la trompeta».
También en el pasaje Isaías, «el Señor explica a esta gente que se lamenta de cuál era el verdadero ayuno: “Más bien no es este el ayuno que quiero: ¿deshaced las cadenas inicuas, quitad los vínculos del yugo, liberad los oprimidos y romped cada yugo? ¿No consiste quizás en el dividir el pan con el hambriento, en introducir en casa a los miserables, sin techo, en vestir a uno que ves desnudo, sin descuidar a tus parientes? Esto quiero yo, esto es el ayuno que yo quiero”».
El otro, sin embargo, «es el ayuno “hipócrita” —es la palabra que usa tanto Jesús— es un ayuno para hacerse ver o para sentirse justo, pero al mismo tiempo he cometido injusticias, no soy justo, exploto a la gente». No vale decir: «yo soy generoso, haré un buen donativo a la Iglesia». Más bien, «dime, ¿pagas lo justo a tus asistentas domésticas? ¿A los trabajadores les pagas en negro? ¿O como dice la ley para que puedan dar de comer a sus hijos?».
«Me viene a la mente —confió Francisco — una historia que escuché contar al padre Arrupe», el religiosos español que fue propósito general de la Compañía de Jesús desde 1965 al 1983: «Cuando él era misionero en Japón, al principio, lleno de celo apostólico, después de la bomba atómica, viajó por algunos países del mundo para suscitar este celo apostólico y pedir oraciones para la misión de Japón y pedir ayuda. Y daba conferencias y explicaba. Era un hombre de gran celo apostólico y un hombre de oración, de verdad». Padre Arrupe, «hablando de esta hipocresía, contó que un día, después de una conferencia, se le acercó una persona muy importante de la sociedad de ese país y le dijo: “Me ha conmovido, padre, con lo que usted ha dicho. Yo quisiera ayudarle, también. Venga a mi oficina, mañana, porque quisiera dar un donativo, una ayuda. Le espero mañana”».
Y así «al día siguiente» el jesuita «fue dónde él»; pero ese hombre «lo esperaba con un fotógrafo y con un periodista. Era un hombre de negocios conocido y le dijo: “Padre, muchas gracias”. Hizo un pequeño discurso, abrió el cajón, cogió un sobre: “Este es mi donativo que quiero dar para Japón. Muchas gracias”. Hablaron un poco y se fue. Hizo otra conferencia. Después dio el sobre al secretario que lo ayudaba y fue el secretario y dijo: “Pero, padre, ¿este sobre quién te lo ha dado?” — “Ese señor para darme las gracias” —“¡Pero hay diez dólares dentro!”».
«Esto —hizo notar el Papa— es lo mismo que nosotros hacemos cuando no pagamos lo justo a nuestra gente». Así «nosotros tomamos de nuestras penitencias, de nuestros gestos de oración, de ayuno, de limosna, tomamos una “tangente”: la tangente de la vanidad, del hacernos ver». Pero «eso no es autenticidad, es hipocresía». Por tanto, insistió el Pontífice, «cuando Jesús dice: “cuando recéis hacedlo a escondidas, cuando deis limosna no hagáis sonar la trompeta, cuando ayunéis no pongáis cara triste”, es lo mismo que si dijera: “por favor, cuando hagáis una buena obra no toméis la tangente de esta buena obra, es solamente para el Padre”».
En el pasaje de Isaías, prosiguió el Papa, hay una palabra del Señor dirigida a aquellos «que hacen este ayuno hipócrita», que «parece dicha para nuestros días: “No es este el ayuno que quiero: ¿deshacer los lazos de maldad, deshacer las coyundas del yugo, dar la libertada los quebrantados y arrancar todo yugo? ¿No será partir al hambriento tu pan, y a los pobres sin hogar recibir en casa? ¿Que cuando veas a un desnudo le cubras, y de tu semejante no te apartes?”». Francisco sugirió pensar «en estas palabras: pensemos en nuestro corazón, cómo ayunamos, rezamos, damos limosna». Y «también —concluyó el Papa— nos ayudará pensar qué siente un hombre después de una cena que ha pagado, no sé, doscientos euros, vuelve a casa y ve a un hombre hambriento y no lo mira y continúa caminando. Nos hará bien pensarlo».
Fuente: L’Osservatore Romano, ed. sem. en lengua española, n. 10, viernes 10 de marzo de 2017
¿Cuál es el rumbo de tu vida…?
Trabajar… estudiar, tener familia, tener dinero… amar
Cada día detente unos minutos para meditar y contemplar en oración…el rumbo de tu vida
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
Señor Dios, quiero ser dócil a Dios, dejarte obrar, que se haga tu divina voluntad. Te busco Señor en el Espíritu Santo que une al Padre Nuestro con Jesús está en mi…
Acepta
Te busco para aceptar la presencia de tu Amor en mi
Te busco para aceptar mi presencia en tu Amor
Te busco como un pequeño que llama a su padre en la oscuridad de un bosque
Padre Dios, Padre en Jesús nuestro Señor, Padre Nuestro, Padre en el Espíritu Santo que nunca me abandonas, que estoy en tu presencia. Que estas presente en mi.
Padre de Amor eterno, me miro en tu amor eterno.
Tu Amor es mi origen, eres mi creador. Eres la voluntad que me encarna, me guía, fortalece, consuela, protege, me sana y corrige mis errores. Soy el motivo de tu misericordia.
Tu Amor sólo quiere llevarme por el camino hacia tu plenitud. Señor me amas. Acepto que me amas. Acepto que me has entregado la misión de Amar con el Amor que me das y me sostiene en verdad.
Acepto que soy tu Amor y tu Amor es verdad y la verdad está en mí. En la verdad soy libre, la libertad del Amor está en mi. Decido por el camino, la verdad y la vida del Amor.
Dios mío, soy expresión de tu Amor, alma encarnada en esta tierra. Soy semilla de tu Amor sembrada en esta tierra para transformar tu creación con Amor.
Así como la misión de la semilla es transformar la tierra y crecer hasta florecer, dar frutos y ser el instrumento para entregar más semillas a la tierra
Así has sembrado conmigo y en mi tu semilla de Amor. Amor es lo que en verdad puedo dar, en verdad soy libre y en verdad soy un Amor. Soy libre cuando decido con tu Amor.
Señor, eres el sembrador, te entrego mis debilidades para que me fortalezcas.
Te entrego las heridas de mi pasado para que las sanes con el perdón con que me cultivas, para que sanes mis resentimientos y deseos vanos de venganza.
Entrego a tu perdón mis ofensas y las ofensas que recibí, me apropié y cultive como cizaña y espino, Ofensas que ahogan y sofocan tu amor, tu cultivo. Te confío a tu misericordia: mi maleza, mis desvíos, resentimientos y heridas del pasado
Jesús, te confío a tu misericordia también los juicios que me esclavizan, pues soy víctima, juez y verdugo atenta a que se cumpla cada letra de mi sentencia, que se enredan en mi crecimiento.
Jesús, te confío a tu misericordia los pensamientos que me inquietan, los celos que me enferman, los temores que me paralizan y deprimen. Que interfieren la altura y profundidad que tu esperas que alcance en tu Amor
Jesús, te confío a tu misericordia mi imaginación que me provoca ansiedad y los sueños que ocultan la paz con que me nutres.
Cuando siento paz descubro la presencia de tu Amor. Descubro mi espíritu enamorado de tu Espíritu Santo.
Sabes Señor yo creo que mi espíritu es como el pesebre donde te acunas, donde se anida tu Amor de Dios. Así, también en, mi se anida la plenitud de la purísima concepción de la Santísima Virgen María, la alegría de San José, la paz en la tierra a los hombres de buena voluntad.
Mi espíritu es el pesebre donde estás tu, donde se encarna el Amor. Donde descubres que mi misión es acunar el Amor, que mi origen es la voluntad del Amor de Dios.
Cuando miro el pesebre de mi espíritu miro el camino del Amor de Dios, me miro en la voluntad de Dios y miro la voluntad de Dios en mi.
En el pesebre de mi espíritu está mi destino, pues estar presente en el Amor de Padre Nuestro es mi destino. Cuando en mi pesebre contemplo, el rumbo de mi destino veo que recibir a Jesús es la voluntad de Dios. El Amor en Jesús me muestra que el destino de toda humanidad es vivir el Amor en la casa del Padre Nuestro, en su creación, en todo lo visible e invisible, en su reino, en su voluntad.
Quiero mirar mi pesebre, quiero detener mis pensamientos que juzgan, condenan y separan. Pues en el pesebre está la misericordia que nos une y nos guía. En el pesebre recibo al Espíritu Santo que me habla. Está presente y mi presencia escucha el Espíritu Santo. Tu Espiritu Santo de Amor está recostado en mi y colma mi hambre y fortalece mi debilidad, consuela y remedia mi duelo, perdona mi ofensa y transforma con misericordia mis errores en bendición, sana mi malestar que contraría el bienestar del Amor.
Quiero mirar mi pesebre:
Apaciguo mi cuerpo con una posición cómoda para que no observe mi tu cuerpo… Espalda recta, plantas de los pies bien apoyadas, manos sobre las piernas… que se relaje, se afloje, se apacigüe.
Apaciguo mi mente pidiéndole que sólo invoque a Jesús y en Jesús confíe. Que sólo diga mentalmente: “Jesús en ti confío”
Apaciguo mis emociones respirando suave y profundamente como el mar calmo que llega a la playa. Al inhalar invoco diciendo Jesús y el exhalar confío.
- Tomo aire: Jesús…
- Suelto el Aire: en ti confió…
- Dejo pasar el ruido sin prestarle atención.
- Dejo pasar los pensamientos sin detenerme a observarlos.
- Dejo pasar el dicho de las personas, sin juzgar.
- Dejo de pensar en mis sueños
- Apaciguo mi imaginación
- Me miró presente en la voluntad del Amor.
- Dejo de entretenerme en el mundo para presenciar la gloria del Amor de Dios. Para aceptar que estoy presente en la gloria del Amor y la voluntad de Dios.
- Asienta tu consciencia en el pesebre donde el Amor de Dios se acuna, te bendice y se anida en ti.
- “Jesús en ti confío” mi pesebre a tu Amor
- “Jesús en ti confío” la paz
- “Jesús en ti confío” mi voluntad de Dios
- “Jesús en ti confío” mis proyectos.
Dile como la Santísima Virgen María “hágase tu voluntad…” para que se construyas proyectando desde Dios, desde la voluntad del Amor.
¿quién como Dios? Dios creador, Dios hecho humanidad, Dios enamorado de la humanidad
“Jesús en ti confío” el ruido, confío a tu voluntad el ruido que me aparta
“Jesús en ti confío” el ruido de mis preocupaciones sobre lo que pasará, confío que estas presente con Jesús
“Jesús en ti confío” el ruido de mis heridas y resentimientos
“Jesús en ti confío” la ofrenda del ruido de las molestias y padecimientos de mi cuerpo.
“Jesús en ti confío” lo que dice la gente
“Jesús en ti confío” lo que piden
“Jesús en ti confío” lo que juzgan
“Jesús en ti confío” lo que ofenden.
“Jesús en ti confío” las almas de mis difuntos y de las ánimas del purgatorio por quienes pueda interceder, dales a luz perpetua, que descansen en paz
“Jesús en ti confío” la maleza que he aceptado.
“Jesús en ti confío”La maldad que he realizado
“Jesús en ti confío” el egoísmo que he preferido alimentado.
“Jesús en ti confío” Que mis errores contra el amor no sean un muro que me separa del pesebre de tu Amor.
“Jesús en ti confío” Que mis errores y debilidades sea lo que me une a ti.
Creo en tu misericordia con la que esperas crear en mi
Tu misericordia Señor cree en mi
Tu misericordia está presente en mi pesebre para quitar los límites de tu egoísmo
Tu misericordia esta presente en mí para que comulgue con el Padre que es nuestro.
Tu Misericordia me ve. Pues siempre estás presente pues no eres ajeno a su creación
Me miras con Misericordia. Miro como se manifiesta tu misericordia y te acercas a mi, me abrazas, me tocas y tocas lo que me toca, caminas en mi camino, vives en mi vida.
Tu Misericordia viene a mi encuentro antes que mi nacimiento, antes que yo te búsque.
Me observas con misericordia. Eres Cristo que me observa y parece estar en silencio porque mi soberbia, mi egoísmo, mi aislamiento, mi vanidad… cubren tus observaciones
Quiero permitir que Dios exprese en mi sus observaciones… Su divina voluntad
Quiero su expresión de Amor en mi locura mundana
Quiero su expresión de Amor en la oscuridad del duelo
Quiero su expresión de Amor en la miseria y el error
Quiero su expresión de Amor en cualquier decisión
¡Quiero a tu Espíritu Santo en mi!
Tu Espíritu Santo en mi, invoca el Amor del Padre Nuestro
Tu Espíritu Santo en mi, es el Amor que me une al Padre Nuestro con la humanidad de Jesús.
Tu Espíritu Santo en mi, es el Amor que une la humanidad con Jesús.
Tu Espíritu Santo en mi, invoca la humanidad de Jesús.
Tu Espíritu Santo en mi Ilumina… mi historia, mis debilidades, mi camino, con tu infinito Amor
Tu Espíritu Santo en mi es el Amor de Dios que me cuida, me guía y me cuida.
Tu Espíritu Santo en mi Ilumina el mundo que habito.
Tu Espíritu Santo en mi es la presencia que aguarda, silenciosa y callada que entregue mi débil voluntad
Tu Espíritu Santo en mi espera para que me aceptes en la Creación de Amor
Tu Espíritu Santo en mi confía que confiarás en su voluntad.
Tu Espíritu Santo en mi es el Padre Nuestro que quiere que te decidas decidas a recibir en Cristo el abrazo de Amor
Tu Espíritu Santo en mi es un encuentro intimo con Dios.
DOMINGO DE RAMOS EN LA PASIÓN DEL SEÑOR 2020
¡Quédate en casa!
Este domingo de Ramos descubre que el Señor está contigo, recíbelo con las palmas de tu corazón y deja que te hable en oración. Haz el siguiente ritual hecho para que lo vivas en el templo de tu hogar. Alza las palmas, abre la puerta, mira como entra triunfante el Señor.
Descarga o sigue la guía en linea.
Agradecemos a la Parroquia de la Emperatriz de América (Madre nuestra Santa María de Guadalupe) que nos guíen en este Domingo de Ramos de esta cuaresma 2020, para hacer brillar el templo de nuestro hogar donde habita nuestro Señor Jesús.
Domingo-de-Ramos-en-casaOfendí por no controlar mi carácter
¿Cómo pedir perdón a un hermano, a quien ofendí por no saber controlar mi carácter?
En este hecho hay dos partes que atender: Por un lado que no pudiste detener tu impulso de entregar ofensa a tu hermano y por otra parte, cómo pedir perdón por el dolor que te significa haber entregado ofensa.
En ambos casos, el perdón es la llave para restaurar el amor. Amor hacia ti y Amor hacia tu hermano.
Pedir perdón a tu hermano
El pedir perdón a tu hermano significa pedirle que te comparta el perdón que Dios le entrega. Pedir que exprese el Amor y la compasión que Dios ha puesto en tu hermano al igual que en ti.
Tú eres una expresión del Amor de Dios. Eres un Amor encarnado. Eres un Amor y amor es lo que en verdad puedes entregar. Es un error entregar ofensa, pues la ofensa es resultado de juicios y resentimientos que culpan a diferencia del Amor que al entregarlo salva.
Por eso, acepta el Amor y compasión que Dios te ha entregado y con amor y compasión bendice aprendiendo de tu error de contrariar el Amor y entregar ofensa a tu hermano.
Perdónate no entregar tu Amor
Esa misma acción también ocultó tu amor. Observa como has cultivado tu vida. Mira que ha crecido un carácter que oculta el amor, como cizaña que crece en el trigo de tu amor. Así pues, limpia tu consciencia de aquellas heridas que has experimentado en tu vida y que se han convertido en mascara de cizaña (de «mal carácter»). Está máscara la usas para protegerte o defender un hecho o una serie de hechos que marcaron tu vida y la máscara parece que esconde los efectos de las personas para que no te juzguen o se repitan los hechos dolorosos, que no has logrado sanar.
Pon pie firme en el Amor
Así que, si te cuesta trabajo relacionarte con tu hermano y contigo misma. Haz como en el baile: Pon poner el pie firme en el Amor de Dios., reconoce y acepta que es Padre Amoroso y compasivo. Que te Ama al extremo de encarnarse y sufrir hasta lo indecible para que te mires amada y en el amor corrijas errores que contradicen el Amor. Para que descubras que el Padre es el camino, la verdad y la vida. Que el Padre es el Espíritu Santo que nos guía y viene a nuestro encuentro. Que el Padre es Nuestro, de todos a pesar de los errores que ocultan el amor.
La profundidad en tu consciencia
No permitas que tu mente que juzga, condena y separa tome el control de tu vida. No permitas que rencores y resentimientos te empujen sin sentido. No dejes que tu cuerpo sea el tirano de tu existencia, ni los comentarios de la gente, tu imaginación o tus sueños. Inicia cada acción invocando al «Padre Nuestro»
Así poniendo la consciencia en el fondo de tu corazón
- Escucha cuando invocas diciendo: «Padre Nuestro»
- Descubre que el «Padre Nuestro es quien te escucha y quiere guiarte.
- Vive con el «Padre Nuestro».
El mensaje del Padre Nuestro
Hoy el evangelio tiene un mensaje para ti. Cada día tiene una tarea para ti. Deja que la buena noticia sea tu guía día a día. Escucha las palabras que pronuncias, descubre el testimonio de la voz y la presencia de Jesucristo y mirate en la presencia del Padre Nuestro.
Jesús dijo a sus discípulos
Es inevitable que haya escándalos, pero ¡ay de aquel que los ocasiona! Más le valdría que le ataran al cuello una piedra de moler y lo precipitaran al mar, antes que escandalizar a uno de estos pequeños. Por lo tanto, ¡tengan cuidado! Si tu hermano peca, repréndelo, y si se arrepiente, perdónalo. Y si peca siete veces al día contra ti, y otras tantas vuelve a ti, diciendo: ‘Me arrepiento’, perdónalo». Los Apóstoles dijeron al Señor: «Auméntanos la fe». El respondió: «Si ustedes tuvieran fe del tamaño de un grano de mostaza, y dijeran a esa morera que está ahí: ‘Arráncate de raíz y plántate en el mar’, ella les obedecería.
Evangelio según San Lucas 17,1-6.
Agradece al Señor por tan hermosa respuesta que quiere llegar a tu alma, adolorida, profundiza en ella, para poder asimilar y aplicar tan maravillosa enseñanza.
Si no te quiere perdonar
Si dudas que tu hermano no te quiera perdonar. Ten Paciencia
Tal vez tu hermano lleva muchos años sin hablarte y nunca te ha querido escuchar. Todo se detonó por ofender. Y no supiste manejar tus emociones y cultivaste el rencor y las ofensas contra él. Comienza por sanar tu alma y admite el error por juzgar, Pide perdón.
El hecho pudo ser la repartición de una herencia o el querer imponer un poder sobre ti…
Suelta, acaso no es más importante tu paz que un mundo de monedas de oro
Así no tendrá poder ni económico ni de ninguna clase sobre ti. Con la verdad del Amor eres libre. Así se rompen las líneas de poder terrenal
Si, ya pediste el perdón. Tu hermano tiene al alternativa de entregar el perdón que Dios le concede o no tendrá perdón. Ruega por él. Suelta. Deja que el perdón de Dios fermente en su consciencia
Somos un cuerpo en Cristo
Alma Mía, si alguna vez te sentiste aislada del mundo y la desolación tocó a tu consciencia es porque olvidaste que en Cristo somos un sólo cuerpo. Acaso tu brazo se deprime porque la pierna camina lejos de este. El ojo discute con el ojo y se aísla porque tienen punto conocen la palabra de forma diferente. Mírate en la creación de Dios, mira la creación en ti, mira al Padre Creador en ti, mírate en el Padre Nuestro, mírate en Cristo y mira a Cristo en ti y en tu prójimo. Ha venido Cristo para que seamos un cuerpo y estemos unidos en su Espíritu Santo.
Únete en consciencia en el Cuerpo de Cristo que se entrega en el sacrificio de la Santa Misa, únete en el Espíritu Santo en comunión espiritual. une tu consciencia de que en el prójimo está la oportunidad de recibir a Cristo, que, como diría Santa Teresita: «se viste de pobre para tendernos la mano.
Juan Manuel D’Acosta López
Consejero Terapéuta en Misión de Amor
Consulta cel./Whatsapp +52 1 734-1295-201
Semanario
Como parte del consejo terapéutico realizamos publicaciones Gratuitas que resumen diferentes temas aplicables al día a día en cualquier actividad que realices. Así, con tu espiritualidad, pon pie firme en el Amor de Dios para amar a tu prójimo o a ti.
Decide entre Amar para ser libre o desear para esclavizarte
En tu consciencia hay una lucha entre el amor y el deseo. Mientras que el deseo busca lo que no tienes, el Amor expresa lo que eres. Tu eres una expresión del Amor de Dios. ¡Eres un Amor! Amor es lo que en verdad puedes dar, no tienes que desearlo, sólo acepta que tu origen es el Amor, que tu camino es Amar y que tu destino es la plenitud del Amor.
Cuando deseas el amor estás negando tu propia esencia ¿Sabes que tienes el Amor? Y para reconocerlo sólo tienes que compartirlo. Te sugiero que siembres una o varias flores de Amor, como cuando el diente de león deja flotar sus semillas al viento, con paciencia verás como tu Amor va floreciendo a tu alrededor y te abraza. Paciencia es una de los frutos del Amor, al igual que la paz, el gozo, la bondad, la amabilidad, la fidelidad, el auto-control y la templanza. Sabrás que tu amor se expresa cuando experimentas los frutos del Amor.

Por ejemplo, siembra una o varias flores de Amor:
- Le hablaré a Dios de cada uno de mis familiares y sus necesidades
- Separaré parte del dinero de un día, para entregarlo a las necesidades de mi comunidad.
- Desearé buenos días a 20 personas, si puedo hacerlo dándoles la mano mejor.
- Llevaré a algún enfermo a la misa de sanación del viernes.
- Hoy haré con puntualidad mi trabajo,
- Hoy seré amable con los demás.
- Hoy le llevaré a la Virgen la flor de los sacrificios que hago por mis hermanos desamparados.
- Hoy entregaré un sonrisa buscando encontrar tu sonrisa en mi prójimo
Al vivir tu misión de Amor verás la tierra fértil de tu espíritu, sentirás el Amor venir a tu encuentro, es en la espiritualidad donde crece y miras como florece, da frutos y semillas el Amor del Padre Nuestro en Jesucristo. Al dar con Amor, no deseas pues cultivas la experiencia de Amar. En el Dar está el Recibir. Cuando deseas que las otras personas te den Amor, olvidas que ellas son también una expresión del Amor de Dios, luego entonces el camino es ayudarlas a reconocer que son un Amor y ese Amor es su origen su camino y destino. Que tus obras ayuden a cultivar los frutos del Amor en tu prójimo.
La libertad del Amor se expresa cuando te decides por Amar, pues no necesitas, no deseas, simplemente eres Amor encarnado. El deseo de que te amen te esclaviza pues estarás buscando el tesoro en las cosas, las imágenes, los detalles, las palabras, las acciones … en los objetos, en lo que escuchas, sientes, piensas y razonas. Deseas el frasco y olvidas el perfume, quieres que expresen la fragancia y la presencia de su amor. En el Amor somos uno, ese es el reino al que pertenecemos.
El deseo esclaviza y el Amor te hace libre ¡compártelo! pues es la Verdad, el Camino y la Vida que viene a tu encuentro.
Medita el testimonio de Amor en el Evangelio enfocándolo a tu lucha entre el Amor y el deseo .
Jesús estaba expulsando a un demonio que era mudo. Apenas salió el demonio, el mudo empezó a hablar. La muchedumbre quedó admirada, pero algunos de ellos decían: «Este expulsa a los demonios por el poder de Belzebul, el Príncipe de los demonios».
Otros, para ponerlo a prueba, exigían de él un signo que viniera del cielo.
Jesús, que conocía sus pensamientos, les dijo: «Un reino donde hay luchas internas va a la ruina y sus casas caen una sobre otra.
Si Satanás lucha contra sí mismo, ¿cómo podrá subsistir su reino? Porque -como ustedes dicen- yo expulso a los demonios con el poder de Belzebul.
Si yo expulso a los demonios con el poder de Belzebul, ¿con qué poder los expulsan los discípulos de ustedes? Por eso, ustedes los tendrán a ellos como jueces.
Pero si yo expulso a los demonios con la fuerza del dedo de Dios, quiere decir que el Reino de Dios ha llegado a ustedes.
Cuando un hombre fuerte y bien armado hace guardia en su palacio, todas sus posesiones están seguras, pero si viene otro más fuerte que él y lo domina, le quita el arma en la que confiaba y reparte sus bienes.
El que no está conmigo, está contra mí; y el que no recoge conmigo, desparrama.
San Lucas 11,14-23
Juan Manuel D’Acosta L
Consejero terapeuta
en Misión de Amor
Consulta cel/Whatsap +52 1 734-1295-201
Ejercicio Espiritual: Señor ¡dame una respuesta!
Ejercicio Espiritual
¿Quieres una respuesta de Verdad?
Te tengo una buena noticia: El Señor te bendice. Y me gustaría que te sintieras bendecido y te acunes en sus brazos y te sientas hijo amado y te mires en su amor infinito.
Me gustaría que sintieras el gozo que por ti vale la pena dar hasta la última gota de sangre y por ti vale la pena realizar el milagro más grande de la humanidad: Encarnarse una y otra vez para entregarte su divinidad para divinizar tu humanidad.
Sigue leyendo «Ejercicio Espiritual: Señor ¡dame una respuesta!»Reflexiones de amor y perdón
Transformemos este mundo cubriéndolo de flores amor. Una o varias al día:
- · Hoy haré el ejercicio espiritual. (Hago Click aqui)
- · Hoy cerraré mis ojos pensando en Dios. Sigue leyendo «Reflexiones de amor y perdón»
Hacer el amor con otro
Transformemos este mundo cubriéndolo de flores amor.Una o varias al día
- · Hoy me retirare a mi habitacion para hacer el ejercicio espiritual. Sigue leyendo «Hacer el amor con otro»










