Cómo hacer la Corona de Adviento para navidad

Hoy le daré los buenos días a Dios, a 20 prójimos y a mi mismo cuando me vea al espejo

Vela de fe 2° Domingo de Adviento

Vela de fe 2° Domingo de Adviento

  • Jesús en tí confío

Entrada

Se entona algún canto. Por ejemplo:

Hazme un instrumento de tu paz

Hazme un instrumento de tu paz
donde haya odio lleve yo tu amor
donde haya injuria tu perdón señor
donde haya duda fe en ti

Maestro ayúdame a nunca buscar
el ser consolado sino consolar
ser entendido sino entender
ser amado sino yo amar

Hazme un instrumento de tu paz
que lleve tu esperanza por doquier
donde haya oscuridad lleve tu luz
donde haya pena tu gozo señor

Maestro ayúdame a nunca buscar
el ser consolado sino consolar
ser entendido sino entender
ser amado sino yo amar

Hazme un instrumento de tu paz
es perdonando que nos das perdón
es dando a todos como tu nos das
muriendo es que volvemos a nacer

Maestro ayúdame a nunca buscar
el ser consolado sino consolar
ser entendido sino entender
ser amado sino yo amar

Hazme un instrumento de tu paz

Saludo

Guía: En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

Acto de Contrición

Guía: Reconozcamos ante Dios que somos pecadores.

Todos: Yo confieso ante Dios todopoderoso…

LITURGIA DE LA PALABRA.

Evangelio según San Mateo 3,1-12.

En aquel tiempo se presentó Juan el Bautista, proclamando en el desierto de Judea: «Conviértanse, porque el Reino de los Cielos está cerca».

A él se refería el profeta Isaías cuando dijo: Una voz grita en el desierto: Preparen el camino del Señor, allanen sus senderos.

Juan tenía una túnica de pelos de camello y un cinturón de cuero, y se alimentaba con langostas y miel silvestre.

La gente de Jerusalén, de toda la Judea y de toda la región del Jordán iba a su encuentro, y se hacía bautizar por él en las aguas del Jordán, confesando sus pecados.

Al ver que muchos fariseos y saduceos se acercaban a recibir su bautismo, Juan les dijo: «Raza de víboras, ¿quién les enseñó a escapar de la ira de Dios que se acerca?

Produzcan el fruto de una sincera conversión, y no se contenten con decir: ‘Tenemos por padre a Abraham’. Porque yo les digo que de estas piedras Dios puede hacer surgir hijos de Abraham.
El hacha ya está puesta a la raíz de los árboles: el árbol que no produce buen fruto será cortado y arrojado al fuego.

Yo los bautizo con agua para que se conviertan; pero aquel que viene detrás de mí es más poderoso que yo, y yo ni siquiera soy digno de quitarle las sandalias. El los bautizará en el Espíritu Santo y en el fuego.

Tiene en su mano la horquilla y limpiará su era: recogerá su trigo en el granero y quemará la paja en un fuego inextinguible»

(Breve pausa para meditar)

Cuando la vela se apaga, no significa que nunca brillará más, es necesario volver a encenderla.

Reflexión

Guía: Hemos oído que el amor se acaba pero ¿como será posible si Dios es Amor? Ocurre en la vida que aquella vela que está encendida cubierta por un protector de vidrio parece que va perdiendo el brillo porque el vidrio se va oscureciendo por el tizne y las salpicadas del exterior. Pero no diríamos que la luz se acabó, porque el fuego está presente. Ahora bien si la fe nos muestra que está presente el Amor ¿donde pondremos nuestra esperanza cuando limpiamos nuestro cristal? ¿Qué sentido tendría que celebráramos la navidad si dejamos de tener fe y esperanza en Jesús que es: “La vida que viene del Amor”

¿Acaso el Amor de Dios se apaga? Su Espíritu Santo es el Amor que une al Padre Nuestro con el Hijo y el hijo nos ha enseñado a llamarle “Padre Nuestro”, a mirarnos como sus hermanos en Juan, hijos de su Santísima Madre.

El Amor de Jesús es su palabra unida a su obra, pues da testimonio de su origen, camino y destino. Juan Bautista nos guía a aceptar el bautizo del Amor, el bautizo de Jesús con el Espíritu Santo. El bautizo nos comparte el Espíritu Santo, por eso podemos entregar el Amor del Padre Nuestro en nuestras obras. Por el agua de nuestro bautizo Cristo nos comparte también su sacerdocio por eso podemos bendecir todas las cosas, pero también a todos los hijos del Padre Nuestro: familia, amigos o enemigos. Por la unción de nuestro bautizo Cristo nos comparte su reino y somos pueblo de reyes.

Cada día es un regalo para transformar el mundo entregando el Amor, bendecir con Amor, vivir el reino del Amor.

ENCENDIDO DE LA VELA.

Oración.

Guía: Encendemos, Señor, esta luz, como aquel que quiere mirar la luz en la oscuridad. El Amor en la adversidad. La compasión en la enfermedad, la contrariedad y el consuelo en la pena. Si tu quieres de estas piedras veremos surgir más hijos de Abraham. Jesús en ti confiamos este día y cada día porque no existe otro instante para transformar con la luz del Amor el rencor y el resentimiento que guardamos y no sabemos donde ponerlo. Por eso en ti los confiamos nuestra historia oscura porque hoy, contigo podemos darle el rumbo y sentido que tu Amor manda. Jesús en ti confío mis pensamientos, cuando la mente empiece a juzgar, condenar y separar la obligaremos a repetir: Jesús en ti confío. Y si nuestras emociones nos separan y confunden, con el suave aliento de nuestra respiración profunda haremos que al inhalar te invoquemos diciendo: Jesús y al exhalar “en ti confío” y confiaremos en ti. Así veremos la navidad de cada día, la vida que viene de tu Amor.

Señor. Aquí y ahora es tiempo de navidad, pues nacemos desde el amanecer de tu voluntad. Hoy nace la vida que viene del Amor y es el camino, la verdad y la vida del Amor que viene a salvarnos de nuestros errores que contrarían el Amor.

Desde hoy, y cada día de esta semana queremos mirar tus expresiones de Amor en nuestro: cuerpo, mente, emociones, personas, imaginación, sueños y al espíritu para comunicarte con nosotros y gobernar nuestra vida con la guía del Amor de Dios, su Espíritu Santo

Queremos tu luz que todo lo aclara, la paz más profunda y la alegría verdadera de saber que has venido a nosotros. ¡Ven, Señor Jesús!. ¡Ven, Señor Jesús!

Guia: Unidos en una sola voz digamos: Padre Nuestro…

PADRE NUESTRO

Guia:  Sin ti Madre mía no conoceríamos a Jesús, el camino la verdad y la vida que viene del Amor:

AVE MARÍA

CONCLUSION

Guía: Gracias por estar con nosotros Señor, haz resplandecer tu rostro sobre nosotros.

Todos: Y seremos salvos. Amén.

Durante un minuto cierra los ojos y respira suave y profundamente como las olas del mar calmo llegando a la playa, al inhalar di mentalmente: “Jesús” y al exhalar “en tí confío” Es Jesús, el niño del pesebre en quien confías.

Guía: “Dios Padre, gracias por darnos este día de esperanza. Tenemos fe que, en este adviento, podemos compartir apoyados en Tu Amor. Demostrarlo entre nosotros que nos tenemos y así vivamos cada día más unidos en el Amor que esperamos celebrar en navidad. Te pedimos llenar nuestro hogar de tu amor divino. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor. Amén.”

“Querida Madre, se te ha encomendado la misión de estar siempre despierta para atender a todas nuestras necesidades, particularmente cuando el peso de las responsabilidades nos agobian. Ruega porque sepamos transformar cada día con Amor. Gracias por tu presencia, Camina junto a nosotros en este Adviento. Amén”.

Propósito

Hoy empezaré el habito de confiar a Jesús cada obra del día, cada duda, enojo, debilidad, temor, rencor y resentimiento. Buscaré una persona que esté triste, solitaria o deprimida y le platicaré sobre Jesús, recordándole que es el Amor que viene a su encuentro.

Para cantar: «Ven, Ven, Señor, no tardes»

Ven, ven Señor no tardes;
Ven, ven Señor que te esperamos:
Ven, ven Señor no tardes;
Ven pronto Señor.

El mundo muere de frío,
el alma perdió el calor;
los hombres no son hermanos,
el mundo no tiene amor.

Envuelto en sombría noche,
el mundo sin paz no ve,
buscando va una esperanza,
buscando, Señor, tu fe.

Al mundo le falta vida,
al mundo le falta luz,
al mundo le falta el cielo,
al mundo le faltas Tú.

Guía: Gracias por estar con nosotros Señor, haz resplandecer tu rostro sobre nosotros.

Todos: Y seremos salvos. Amén.