Ya no aguanto a mi esposo o a mi esposa

Señor ya no aguanto a mi esposo o a mi esposa, Constantemente me nos peleamos y no estamos de acuerdo, ya vivo por mi cuenta, separado porque no sé como perdonar lo que me hizo, ya fui ante los jueces y firme los papeles para que con sus leyes me separen, me divorcien con otro contrato que diga que no somos capaces de estar unidos, pero tu sigues hablándome a mi conciencia y me recuerdas que los esposos tienen el  don de la sanación. Sigue leyendo «Ya no aguanto a mi esposo o a mi esposa»

Pídele al amor que limpie, lo que no descubre el amor.

Parece una expresión contradictoria pero contempla el amor fluyendo en tu vida, verás que hay áreas y temas donde no se descubre el amor. De pronto es difícil entregarle a tu pareja la caridad en cualquiera de sus expresiones, también puede ocurrir que te cueste trabajo recibir caridad de tu pareja. Dar y recibir caridad, no significa menospreciar a la otra persona o rebajarnos, pues caridad es el amor expresado en, y desde,  nuestra humanidad con actos concretos. Es como mirar un cristal que está sucio. Podemos quejarnos de que no podemos ver a través de este, porque está sucio, o podemos observar y limpiar esas manchas difíciles para volver a  permitir que la luz entre y salga limpiamente, que el amor fluya en sus vidas de forma cotidiana y sin mal-interpretaciones. Sigue leyendo «Pídele al amor que limpie, lo que no descubre el amor.»

Honra al amor.

¡Claro que tu amor es importante! Amar es lo mejor que te puede suceder en la vida y es lo que te hace resucitar para siempre. Dios nos dio el honor de encarnarse como hijo del ser humano y, con ese acto de sacrificio, nos honra el mismo creador del universo, nos muestra el amor infinito que nos tiene. De muchas maneras Dios nos ayuda a mirarnos honorables y dignos de amor. Cristo tiene tantas expresiones y detalles para enseñarnos como darle esa dignidad de ser humano. Sigue leyendo «Honra al amor.»

Sacrifica el tiempo a favor del amor.

La libertad es decidir por un bien superior, es decir sacrificar lo menos importante. Y ¿Qué hay realmente más importante que el amor? Sacrificar el tiempo a favor del amor, significa tomar conciencia que entregarse a la pareja también incluye decidir por convivir tiempo juntos. Poner en primer término el amor, es decir amar. Amar a Dios sobre todas las cosas y a tu prójimo como a ti mismo, es tan sencillo como descubrir la presencia de Dios en ti y en tu pareja, ambos en comunión, en una actividad que les permita tenerse en contacto, simplemente pasar un tiempo juntos, para amarse.

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Recibe el amor de Dios

Confía en el amor de tu noviazgo, en el amor de tu matrimonio, en el amor de Dios y deja que su milagro de caridad se exprese en su vida. Permítele a Dios ser Dios, especialmente en los momentos en que las caídas, la obscuridad del dolor y el rencor, la debilidad y la falta de voluntad nos hacen flaquear.

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Pondría su amor como ofrenda en el altar

¿Cree que todo está en sentir que le aman y que amé?

Se atrevería a poner en el altar, donde Cristo se consagra, el amor que le tiene a su pareja, como ofrenda viva para que cuando los novios se acerquen a ese altar descubran las bendiciones del Sacramento del Matrimonio que usted ha llevado.

En febrero iniciaremos la siembra de 50 flores de amor para el altar de los novios. El reto de amar siempre ha estado muy cerca de la conciencia, pero en esta labor sabrás de que estas hecho para amar en verdad.

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No hay mayor amor que dar la vida por el otro.

El matrimonio es un “Si quiero”, una entrega total de tu ser masculino o femenino a tu pareja. Descubre el amor de tu matrimonio y entregarles a los novios esa vida, esa lucha, esas caídas y esa reconciliación. Esa ofensa perdonada. Es una forma de resucitar en el amor. De encarnar el Espíritu Santo que se expresa en la pareja, de compartir la creación del amor.

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La Pareja

Ël nos « DA « mucho más de lo que le pedimos y nos « ENVIA « todo aquello que nosotros No supimos pedirle

Tan sólo apreciando y glorificando a nuestro padre Dios, ya adquirimos la capacidad de apreciar las bendiciones que ya poseemos.

Nos propone un complemento:
La pareja, entre ambos forman un 6 ° sentido para resolver las situaciones que se presenten.

El sacrificio de nuestro amigo, hermano y maestro nos eleva a una categoría para enseñar como Él nos enseña: Vida y en abundancia, plena, sobrenatural.

Guillermo Carvajal V.