Dame una respuesta

Quieres una respuesta de Verdad. Me parece muy pretencioso que te tomes el tiempo para leer lo que te escribo, pero te tengo una buena noticia: El Señor te bendice. Y me gustaría que te sintieras bendecido y te acunes en sus brazos y te sientas hijo amado y te mires en su amor infinito. Me gustaría que sintieras el gozo que por ti vale la pena dar hasta la última gota de sangre y por ti vale la pena realizar el milagro más grande de la humanidad: Encarnarse una y otra vez para entregarte su divinidad para divinizar tu humanidad. Sigue leyendo «Dame una respuesta»

¿Dónde está Dios?

Muchas veces esperamos una aparición milagrosa para confirmar la presencia del Señor. Algunos hacen grandes estudios de Teología para mirarlo en su conciencia. Hay momentos tan difíciles que quiseramos sentir el abrazo de su presencia y escuchar sus palabras de forma clara y sin tanta explicación. Te tengo una buena noticia: ¡Dios está contigo! Sigue leyendo «¿Dónde está Dios?»

¿cuál es tu misión?

Alma mía, tu misión es amar. Al peregrinar en esta tierra confía en el Amor de Dios y deja que su milagro de caridad se exprese en tu vida,  entre amigos, de novios, en el amor de esposo, padres e hijos. Ama, permítele a Dios ser Dios, especialmente en los momentos en que las caídas, la obscuridad del dolor y el rencor, la debilidad y la falta de voluntad nos hacen flaquear.

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Me propongo

Dios de Amor hoy quiero que tu presencia sea mi camino, la verdad sea mi sustento y la vida sea el Amor encarnado. Me propongo descubrir tu Espíritu Santo iluminando mi espíritu. Negarme a mi mismo, tomar la cruz de mi vida y seguirte. Pero sólo sería repetir tus palabras si no encarno tus palabras en el verbo amar.

Por eso me propongo amarte sobre todas las cosas, sin ti me confundo pues pierdo el rumbo del gozo del cielo. Al amarte disuelvo mi egoísmo, me miro en mi prójimo y en el universo que creaste. Sigue leyendo «Me propongo»

El Señor te invitó. El Señor te guía, te cuida y te lleva

Peregrina en el hogar

  • Eres uno de los peregrinos que van a Belén, ahí va José y María, van hacia el nacimiento de la vida que viene del Amor. ¡Comparte!

Toma un lápiz y un papel y escribe las enseñanzas de hoy. HOY LE ESCRIBIRE A DIOS UNA CARTA DE AGRADECIMIENTO.

Empieza el camino de este día en el nombre del Padre del Hijo y del Espíritu Santo.

«El Camino es una senda de palabra, silencio y tolerancia»

(Juan)

Tus palabras son muy importantes. La palabra es el instrumento que nos define como humanidad, como comunidad y como pareja. La palabra es encarnación del espíritu y las obras el testimonio de la palabra.

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¿Cómo tener Fe?

Retírate en tu hogar.

Haz este ejercicio espiritual:

Hoy medita sobre la fe para hacer la misión de amor que Dios ha puesto en tu vida que es amar a Dios sobre todas las cosas y a tu prójimo como a ti mismo. Todos los días, cada día. Esa misión la logramos cuando podemos decir “Padre Nuestro” sintiéndonos hijos amados, todos, incluyendo a mis enemigos. El amor es la esencia de la vida y es necesaria compartirla y dejar que transforme en vida lo que es de la vida. ¿Crees en esto?

Abrahán creyó a Dios, y eso le valió la justificación. Luego la fe es la que salva, la fe es la que justifica, la fe es la que sana al hombre interior y exteriormente. (San Bruno de Segni) Sigue leyendo «¿Cómo tener Fe?»

La tercera comunión, recibir a Cristo en el prójimo

La tercera comunión es la comunión de caridad.
Qué gran dicha inmerecida que te quedes en nosotros en el Santísimo Sacramento del Altar: Médico y medicina, puerta al cielo, pan de los ángeles, cirineo de nuestra Cruz, Amor de los Amores. Qué gran dicha recibirte resucitado, con tu divina majestad en cuerpo, sangre y divinidad, para convertirnos en custodias vivientes, en sagrarios vivos en nuestras vida.

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Habla con Él

Alma mía, que tienes sed del Señor, pues no encuentras paz ni bienestar si apartas tu rostro de su camino, la verdad y la vida que viene del Espíritu Santo de Jesucristo que encarna al Padre Nuestro. Aquiétate y en el silencio reconoce que el Señor está contigo y te bendice, alábalo en la conciencia y mira su presencia en todo lo que te rodea. Mírate en su conciencia y su voluntad.

Ordena a tu mente que aparte los pensamientos vanos que te distraen y ocultan la voz del Señor.  Respira profundo y exhalando descubre como la inquietud, el rencor y el resentimiento son exhalados y en nombre de Jesús inhalaras paz y amor, hasta exhalar paz y amor e ti y tu vida.

Si te turban tus necesidades y preocupaciones, preséntalas al altar de la oración, al silencio de tu contemplación donde eres alma, ánimo y espíritu en presencia del Espíritu Santo, repite en tu mente “Señor mío y Dios mío” con tu respiración tranquila y sosegada, como el mar calmo que extiende su caricia sobre las playas como inhalar Señor mío” y exhalar “Dios Mío” así busca y encuentra a quien te comparte el pan de cada día y la paz profunda que alcanza la altura de los cielos.

Alma mía, el Señor siempre ha estado presente, vuelve tú a estar atento a sus palabras y sus obras. Está presente sobre todas las cosas, es el amor en los demás y en ti. Busca y encuentra la luz de su Amor, pídele su mano para que te guíe en tu conciencia a su presencia, donde su gracia la descubres como gratitud y la gratitud como luz de Amor, de cariños que nunca te ha negado, a pesar que te has distraído y perdiste de vista todo el amor que te muestra a través de tu prójimo y de la creación que te abraza.

Alma mía habla con el Padre Nuestro, reconociendo la voz de Jesucristo, su encarnación y nuestro Señor, que con el Espíritu Santo te guía para decirle Señor, dile “Padre” … sintiéndote hijo amado, “Nuestro”… de todos, aún de quien ofende o tiene deuda; “qué estás en los cielos”… donde tu alma quiere acunarse; “Santificado sea tu Nombre”… al nombrarlo reconoce su Santa presencia; “venga a nosotros tu reino” deja que reine en tu mente y tu corazón; “hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo”… se dócil a su voluntad que desde la tierra te entrega el cielo; “Danos hoy nuestro pan de cada día”… acepta su invitación a almorzar con Él para que te alimentes eternamente, especialmente en tus debilidades y necesidades; “Perdona nuestras ofensas”… desprecia tu egoísmo y debilidades que ofenden su voluntad; “Como también perdonamos a quienes nos ofenden (nuestros deudores)”… deja de juzgar y entrega con compasión la misericordia que el Señor te da; “no nos dejes caer en tentación”… acepta su presencia en tus debilidades y necesidades; “y líbranos del mal y del maligno”…

Si Dios contigo, ¿quién contra ti? ¿Quién como Dios? Con su fuerza y voluntad, deja que aleje al adversario y sólo recibe en tu mente corazón al Señor y su Santísima Madre, a los ángeles y los santos y al prójimo como a ti mismo; “Amén”… así es y será el Padre Nuestro, con su Espíritu Santo en nombre de Jesucristo… Amen

La Palabra de Dios

Juan 21:1,9-14

En aquel tiempo, Jesús se apareció otra vez a los discípulos junto al lago de Tiberíades. Y se apareció de esta manera. Al saltar a tierra, ven unas brasas con un pescado puesto encima y pan. Jesús les dice: «Traed de los peces que acabáis de coger.» Simón Pedro subió a la barca y arrastró hasta la orilla la red repleta de peces grandes: ciento cincuenta y tres. Y aunque eran tantos, no se rompió la red. Jesús les dice: «Vamos, almorzad.» Ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle quién era, porque sabían bien que era el Señor. Jesús se acerca, toma el pan y se lo da, y lo mismo el pescado. Esta fue la tercera vez que Jesús se apareció a los discípulos, después de resucitar de entre los muertos.

Gloria al Padre, Gloria al Hijo, Gloria al Espiritu Santo, como era en el principio, es ahora y siempre será, por los siglos de los siglos.  Amen